10 beneficios de comer en familia, según la ciencia

Comer en familia fortalece la unidad y enriquece a cada uno de los miembros del núcleo familiar. Se trata de un hábito muy saludable que no solo incrementa el bienestar de todos, sino que, además, mejora la calidad de vida.
10 beneficios de comer en familia, según la ciencia
Elena Sanz

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 01 enero, 2022

Comer en familia es mucho más que una tradición. La ciencia ha comprobado que esta costumbre tiene efectos muy positivos sobre todos los miembros de la familia y, en especial, sobre los niños. Por desgracia, este hábito se ha perdido en gran medida.

En la actualidad, no es frecuente que se tenga el hábito de comer en familia. Cada integrante se ocupa de lo suyo y, por lo general, toma sus alimentos frente a una pantalla, mientras permanece sumergido en su mundo. Esto no solo es lamentable, sino que empobrece la vida.

Durante las últimas dos décadas, se han llevado a cabo varias investigaciones en las que se corrobora que comer en familia aporta beneficios objetivos a los integrantes del núcleo familiar que van desde aumentar la autoestima hasta reducir los riesgos de obesidad.

Comer en familia

Evitar los excesos de comida y bebida 
Comer en familia resulta beneficioso para la salud física y emocional.

La terapeuta familiar Anne Fishel, directora ejecutiva del Family Dinner Project, ha estudiado a fondo las implicaciones de comer en familia. Ella ha señalado que, durante los últimos años, cada vez hay menos familias pobres que comen juntas, pero más familias pudientes que lo hacen.

Al parecer, el trabajo y las actividades extraescolares son los factores que más inciden en la dificultad para comer en familia. En una palabra, todos los integrantes de la familia están muy ocupados y, por eso, comen a distinta hora y en distinto lugar.

Asimismo, la cena en familia muchas veces, en apariencia, da lugar a conflictos en algunos hogares. Sin embargo, no es la cena en sí misma la que propicia estos problemas, sino que más bien en ese entorno se hacen más patentes. De hecho, Fishel señala que hay estudios en los que se demuestra que niños y adolescentes valoran la comida en familia.

10 beneficios de comer en familia

Como ya se ha mencionado, hay varios estudios en los que se aportan evidencias de los beneficios que trae el comer en familia. Dentro de estos, se destacan los siguientes.

1. Estimula el desarrollo

Comer en familia es un excelente estímulo para desarrollar las habilidades sociales, conversacionales y lingüísticas. Más allá de la nutrición en sí misma, la charla familiar que acompaña la cena es un factor de gran relevancia en el desarrollo de los niños y los adolescentes. Esas habilidades incluyen, también, mejores modales.

2. Mejora la salud mental

Los niños y adolescentes que comen con sus padres y hermanos se sienten más seguros y protegidos por el núcleo familiar. También, se sienten menos solos y esto contribuye a que se les facilite confiar en los demás y establecer vínculos significativos con otros. Todo ello enriquece la salud mental.

3. Une a las familias

Comer en familia hace que los vínculos entre los miembros del núcleo familiar salgan fortalecidos. Puesto que cada uno de ellos lleva una vida desconectada de los demás, es en el momento de la cena cuando todo lo que está disperso se pone en común y se vuelve una experiencia compartida.



4. Incrementa el rendimiento académico

Una investigación de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, reveló que los niños que comían en familia entre cinco y siete veces a la semana tenían mejor rendimiento académico. Esto se debe a que este es el momento en que sus padres se aseguran de que hayan hecho sus deberes. Al final, el resultado son mejores calificaciones.

5. Mejora la salud física

Comer en familia también tiene importantes implicaciones sobre la salud física. Los niños que comen con sus padres y hermanos se nutren mejor que aquellos que lo hacen solos o en compañía de sus amigos.

En general, tienen mayor acceso a alimentos saludables, en lugar de frituras o golosinas. Asimismo, sus horarios de comida son más regulares, lo cual incide de forma positiva en su salud digestiva.

6. Genera mayor ahorro

Comer fuera es mucho más costoso que preparar los alimentos en la casa, como todo el mundo lo sabe. Sin embargo, incluso si la comida se compra fuera, pero luego se comparte en familia, también hay ahorro. Si, en cambio, se compran alimentos por separado, la cuenta sube. Un motivo más para comer en familia.

7. Fomenta hábitos saludables

Familia en una cena de acción de gracias.
Comer en familia fomenta hábitos de alimentación saludable

Cuando los niños comen bajo la supervisión de los padres adquieren hábitos importantes como lavarse las manos antes de ingerir los alimentos y masticar bien. Además, aprenden a comportarse en la mesa, lo cual facilita su socialización y su inserción en la cultura. No se trata de convencionalismos, sino de un saber estar con otros.

8. Ayuda a prevenir la obesidad

En tanto que comer en familia garantiza una mejor nutrición, también es un factor que ayuda a prevenir la obesidad. Es de anotar que este problema ha tenido un notable incremento entre los menores durante los últimos años y se debe, en gran medida, a la falta de control de los padres sobre su alimentación y, también, al sedentarismo. Las cenas en familia ayudan a evitar lo primero.

Un metanálisis publicado por la revista Pediatrics en 2011 indica que los niños que comen en familia, por lo menos tres veces por semana, tienden a mantener un rango normal de peso. También, son menos propensos a sufrir trastornos alimentarios.

9. Disminuye el riesgo de ansiedad y depresión

Un estudio del año 2004 indicó que los adolescentes que comían en familia mostraban menos signos de depresión y ansiedad. También, eran menos proclives a presentar problemas emocionales. En general, cenaban con sus padres y hermanos no menos de cinco veces por semana.

10. Ayuda a prevenir adicciones

Según información ofrecida por Stanford Children’s Health, los adolescentes que cenan en familia entre cinco y siete veces por semana tienen cuatro veces menos probabilidades de convertirse en fumadores, 2,5 menos de consumir marihuana y la mitad de consumir alcohol.

Comer en familia por el bien común

Muchos psicólogos recomiendan otorgar un rol a cada uno de los miembros de la familia durante la cena. Uno puede ser el responsable de preparar los alimentos; el otro, de poner la mesa; uno más, de lavar los trastes, etc. Todo ello fomenta la autonomía, la responsabilidad y la empatía.

Lo ideal es fijar un horario para comer en familia todos los días. Sin embargo, también es importante ser flexibles y no convertir esto en una obligación agobiante. Lo mejor es no tratar problemas en la mesa, sino escuchar a cada uno y, tal vez,hacer planes para fines de semana y vacaciones.

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