11 consejos para cuidar de tu hígado

Valeria Sabater·
24 Octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica Karla Henríquez al
24 Octubre, 2019
Es fundamental que cuidemos de nuestra alimentación y que evitemos el exceso de alimentos procesados. Optaremos por los de origen orgánico y evitaremos el consumo de alcohol y tabaco.

El hígado es el responsable de desintoxicar nuestro cuerpo. Es un laboratorio afinado y brillante que nos aporta vitalidad y salud en este contexto en el que nos envolvemos, donde nuestro estilo de vida casi siempre se caracteriza por una ingesta de alimentos poco saludables, medicamentos y contaminantes en una atmósfera que nos afecta sin darnos cuenta.

El hígado es el responsable de llevar a cabo un sinfín de tareas que son vitales para nuestra supervivencia. Entre ellas, fuentes médicas destacan:

  • Metaboliza proteínas y grasa.
  • Almacena vitaminas y minerales.
  • Crea la bilis.
  • Descompone grasas.
  • Controla el metabolismo del colesterol.
  • Construye infinidad de enzimas básicas para la metabolización del organismo.

Se trata de un órgano esencial, que debemos saber cuidar para que siga cumpliendo con normalidad sus múltiples funciones. De ahí que queramos ofrecerte unas sencillas pautas para que las tengas en cuenta.

Consejos para cuidar de tu hígado

Las siguientes claves nunca pueden actuar como reemplazo del tratamiento indicado por el médico. Además, si sufres de cualquier síntoma ligado a problemas hepáticos, consulta con el profesional de la salud lo antes posible.

1. Bebe de dos a tres litros de agua al día

Tomar agua

Fundaciones especializadas en el cuidado del hígado y la promoción de hábitos saludables como American Liver Foundation recomiendan en publicaciones como esta llevar un estilo de vida saludable para cuidar del hígado, así como también de los demás órganos del cuerpo.

Para ello, optar por el agua como bebida de todos los días, incluso por sobre los jugos naturales, es una excelente medida. Siempre es recomendable beber agua a lo largo del día y en pequeños sorbos, de ese modo estaremos siempre hidratados. Así pues, no está demás que incluyas una botellita de agua en tu bolso cuando salgas de casa.

2. Evita consumir mucho azúcar

Bajo costumbre —o adicción en ocasiones— se esconde un gran peligro para nuestro hígado, en especial si consumimos azúcar refinado, ya que ello provoca que convirtamos el azúcar en grasa y colesterol, aumentando el nivel de triglicéridos en sangre y derivando en los inevitables problemas cardiovasculares.

La misma fuente citada con anterioridad sugiere en esta publicación evitar todas esas bollerías industriales y no comer en exceso demasiados dulces o alimentos azucarados. Los edulcorantes artificiales también son muy tóxicos para el organismo en general.

Si necesitas comer algo dulce, puedes recurrir perfectamente a la miel (sin excederte), a una pieza de fruta fresca e incluso a un yogur natural. Para obtener un plan alimenticio basado en tus necesidades, consulta con un nutricionista.

3. Lleva un horario en tus comidas

Más que para el cuidado del hígado específicamente, esta es una clave para la salud en general. Intenta llevar un control, pero escuchando siempre a tu cuerpo. No se trata en absoluto de comer obligatoriamente siempre a la misma hora, porque quizás haya días en que no tendremos hambre… se trata de ser regular en tus hábitos alimenticios.

Escucha a tu cuerpo pero lleva un control: nunca te saltes comidas, si te entra hambre a medio día o entre comidas no consumas dulces, recurre a la fruta, y ten cuidado también con las dietas. Consulta siempre a tu médico o nutricionista cuando tengas que cambiar de modo radical tus hábitos alimenticios.

4. Cuida de tus intestinos

Son unos órganos esenciales, si ellos están llenos de toxinas o bacterias, el hígado va a tener que trabajar más, sufrirá más y se dañará a largo plazo, ya que es el encargado de filtrar y destruir cualquier elemento negativo que ingiramos en las comidas.

En esta publicación de Kidney Health Australia se detalla sobre la importancia de tener los intestinos saludables. También se han publicado otras investigaciones que reafirman la conexión entre la salud intestinal y el bienestar del hígado.

La Universidad de Michigan dio a conocer hábitos que ayudan a conservar la salud de los intestinos: intenta comer alimentos frescos, desayuna todos los días, reduce el consumo de cafeína y haz ejercicio a diario.

5. Regula el consumo de alimentos procesados o empaquetados

Estos alimentos disponen de infinidad de conservantes que, a largo plazo, van a ser muy dañinos para el hígado. Por ejemplo, la comida rápida suele contener mucha sal, lo que altera la presión arterial y, por ende, también afecta al hígado.

Vinagre de manzana 3

6. Come correctamente

No lo hagas con prisa, tómate tu tiempo, esto hará que los alimentos se mezclen con la saliva y lleguen mejor al estómago. A medida que van pasando los años, la producción de ácido clorhídrico del estómago va disminuyendo, y ello provoca que la digestión sea más pesada y dificultosa.

Como indica esta investigación, el estrés atenta contra la salud del hígado, y comer más despacio es un factor que influye en este sentido. Además, como indica la publicación citada en el punto 3, tener un peso saludable también implica comer más tranquilos, por lo que contribuiremos de varias maneras al bienestar del organismo.

7. Busca siempre productos biológicos y libres de pesticidas

Sabemos que hoy en día es un tanto complejo, debido a que los alimentos están a menudo acompañados por ingredientes artificiales como colorantes, conservantes, aromatizantes, edulcorantes artificiales, etc.

En la medida que nos sea posible, deberíamos evitarlos, buscar en los supermercados aquellos alimentos libres de pesticidas y los más naturales, algo imprescindible para la salud de nuestro hígado y para el organismo en general, como se afirma en esta publicación de la School Public Health de Harvard.

Nueces

8. Busca las proteínas más naturales

Aquí incidimos de nuevo en este factor indispensable: siempre es preferible obtener proteínas de las legumbres que de las carnes rojas. Podemos consumir, por ejemplo:

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  • Cereales.
  • Guisantes.
  • Lentejas.
  • Nueces.

9. Evita el estreñimiento

Se trata de un cuidado imprescindible para no acumular toxinas y dañar tu hígado. Para ello:

  • Intenta beber bastante agua.
  • Consume frutas frescas o zumos, aunque estos poseen menos fibra que las frutas enteras.
  • Ingiere cereales integrales y nueces.

10. Evita las grasas saturadas

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Son muy dañinas para el hígado, ya que lo convierten en graso y pueden producir el llamado “hígado graso”. Como indican las fuentes citadas previamente, evita consumir alcohol y mantén una dieta equilibrada para evitar que el exceso de grasas altere sus funciones metabólicas.

11. Consume los vegetales más adecuados para tu hígado

Algunas de estas frutas y vegetales son ideales gracias a sus efectos limpiadores y curativos, ya que contienen flavonoides y carotenoides:

  • Zanahoria.
  • Remolacha.
  • Rábanos.
  • Fresas.
  • Uvas.
  • Coles de bruselas.
  • Alfalfa.
  • Hojas de cebada.

Ten presente estas claves que te hemos dado para cuidar el hígado y no darle demasiado trabajo a la hora de depurar toxinas. De esta manera, podrás llevar una vida saludable ¡y te sentirás mucho mejor!

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