Hay 3 tipos de mentes que nos distinguen: ¿Cuál es la tuya?

06 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Valeria Sabater
En la medida de lo posible, debes procurar aprender de las mentes flexibles. Puedes tener una opinión, y no por ello dejar de escuchar el resto.

En el ámbito de la psicología y del crecimiento personal se habla de la existencia de tres tipos de mentes, o mejor dicho, tres enfoques mentales. Cada una de estas tipologías engloba unas dinámicas particulares que se caracterizan, a su vez, por una serie de esquemas de pensamiento más o menos efectivos, más o menos útiles.

Por otro lado, algo que conviene tener claro es que las personas no utilizan en exclusiva un solo tipo de enfoque mental, sino que hacen uso de los tres. No obstante, se tiene tendencia hacia un tipo u otro.

Y por ende, esto determina el que seas o no más efectivo a la hora de resolver problemas o de relacionarte con los demás para mantener vínculos más plenos, más satisfactorios. Así que te proponemos ahondar en este tema tan interesante para que reflexiones sobre algunos aspectos que te servirán de ayuda.

Tipos de mentes

Como bien recoge el libro El arte de ser flexible del célebre autor Walter Riso, hay tres tipos de mentes. A continuación, te las presentamos.

1. La mente líquida

Es posible que el concepto de “mente líquida” o “sociedad líquida” te sea conocido gracias a las teorías del recién fallecido humanista Zygmunt Bauman. Los sociólogos y filósofos como Bauman advierten de que una buena parte de los comportamientos, respuestas y actitudes de la sociedad actual son un claro reflejo de una mente líquida.

Tipos de mente: líquida

Características

  • Es voluble y despersonalizada.
  • No practica la autorreflexión, se deja llevar por las modas ajenas, por las expectativas de otros y por las necesidades del momento; y no por los principios y valores propios.
  • Este enfoque de pensamiento no fija posiciones ni se compromete.
  • Asimismo, su foco de control es externo.
  • Tiene una creatividad pobre porque le falta entusiasmo y compromiso.
  • Las relaciones que establece son desechables. Es decir, hoy puede mostrar interés por alguien y, más tarde, dejar a esa persona de lado para ir en busca de algo “nuevo”.

2. La mente rígida

Es probable que tú también conozcas a alguien con este tipo de pensamiento.

Características

  • Presenta una clara resistencia a cambiar cualquiera de sus comportamientos, creencias u opiniones.
  • No importa que los hechos demuestren que están equivocados: las personas con esta mente se mantienen firmes en sus puntos de vista.
  • Tienen una gama de respuestas y comportamientos limitados.
  • Su nivel de adaptación al entorno es bajo, y no les agradan las cosas nuevas o inesperadas.
  • Lo que es diferente a ellos es “peligroso”.
Tipos de mente: rígida

A su vez, una mente rígida que no se adapta al entorno y que no es capaz de entender otras opiniones o perspectivas sufre de las siguientes dimensiones psicológicas:

  • Niveles elevados de estrés y depresión.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Relaciones interpersonales infelices.
  • Problemas laborales.
  • Viven anclados al pasado; pensando que fue mejor que el actual presente.

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3. La mente flexible

Por último, dentro de los tipos de mentes se encuentra la flexible. Esta vertebra esos procesos, enfoques y estrategias que cada uno debería aplicar en el día a día.

Gracias a los procesos que desde ella se ponen en marcha, se logra adaptarse mejor a este entorno complejo en el cual uno se siente inmerso. De esta forma, no solo serías más productivo; sino que también disfrutarías de una mejor calidad de vida al saber aprovechar aquello que el día a día te ofrece.

Tipos de mente: flexible

Características

  • La mente flexible es curiosa, aplica el sentido del humor, la creatividad y le gusta probar cosas nuevas.
  • Además, tiene unos valores claros con sus propias opiniones pero, a su vez, es capaz de abrirse a otras perspectivas para atenderlas, entenderlas y asumirlas.
  • Sus relaciones interpersonales son satisfactorias porque sabe poner límites y cuidar las amistades, el amor y los vínculos importantes.
  • La mente flexible está en paz consigo misma. Así, aplica la compasión, la empatía, el perdón y el respeto por lo que la envuelve.
  • Controla bien el estrés y la ansiedad.
  • Invierte en su crecimiento personal.

Véase: 7 pasos para aumentar tu autoestima

Entre los tres tipos de mentes, aprende a tener una más flexible

  • Sé curioso como un niño, interésate por cada persona y cosa que te rodea.
  • Mantén una actitud crítica, no te quedes con una sola respuesta o una sola opción.
  • Escucha, siente, toca… Es decir, haz uso de los sentidos para captar diferente información.
  • Aplica la asertividad. Es decir, defiende los propios intereses pero, a su vez, respeta y ten en cuenta a los demás.
  • No tengas miedo a los cambios; pueden traerte algo que necesitas y ofrecerte, a su vez, una enseñanza.
  • Aprende de los errores y practica la humildad.
  • Recuerda que la verdad de uno no es la única verdad. De hecho, hay infinitas verdades que, a veces, no tienes en cuenta.
  • Discrepa de los modelos autoritarios.
  • Potencia el sentido del humor.
  • Atrévete a ser espontáneo.
Niña con flor

Conocer los tres tipos de mentes es un saber que puede ayudar a entender algunos de los comportamientos humanos, e invertir así en el propio crecimiento personal. Dicho esto, atrévete a desarrollar una más flexible.

  • Arenas, L. (2011). Zygmunt Bauman: Paisajes de la modernidad líquida. Daimon Revista Internacional De Filosofía, (54), 111-124. Recuperado a partir de https://revistas.um.es/daimon/article/view/152461
  • Riso, W. (2020). El arte de ser flexible. Zenith.