4 tipos de sacaleche que debes conocer

Ana Núnez·
03 Mayo, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina al
06 Abril, 2021
Si deseas que tu bebé se alimente de la manera más saludable aún cuando no estés en casa, necesitarás un sacaleche. Toma los cuidados que la tarea amerita y presta atención a técnica apropiada.

Los sacaleche son unos aliados a la hora de alimentar al bebé, sobre todo cuando existen problemas de succión o la madre debe reincorporarse al trabajo y desea continuar con la lactancia materna. Hay varias opciones y los precios varían de acuerdo a los modelos. Descubre los 4 tipos de sacaleche que debes conocer si estás embarazada o recién has dado a luz.

A veces las primerizas desconocen sus beneficios y no suelen incluirlo en su lista de necesidades maternas. Una vez que los requieren se dan cuenta de que lejos de ser un accesorio más, se convierten en un instrumento muy útil para solventar la alimentación del bebé en ausencia de la madre.

Como rasgo general, es importante que te asegures de que entre sus especificaciones declare estar libre de Bisfenol-A (BPA). Lavar a menudo a temperaturas altas productos que contienen Bisfenol podría liberar esta sustancia química nociva para los humanos.

Te puede interesar: Realidad de la lactancia materna: ¿es realmente dolorosa?

¿Cuándo es necesario usar un sacaleche?

Donación de leche materna: todo lo que debes saber
El sacabuche puede ayudarte a descongestionar tus mamas y, también, a sostener la lactancia materna tras reincorporarte al trabajo.

El sacaleche puede utilizarse por varias razones. En primer lugar, para estimular el descenso y la producción de leche en el pecho de la madre con el ejercicio de succión, esto puede sugerirlo tu médico en los primeros días o en las primeras horas después de dar a luz. Revisa acá algunas recomendaciones para una lactancia materna exitosa realizadas por expertos.

En caso de que tengas los pechos congestionados por alguna afección médica o si estás realizando un tratamiento con medicinas que impide amamantar al bebé, puedes utilizar el sacaleche para mantener la producción que luego necesitarás cuando retomes y para disminuir las molestias cuando estés cargada.

Garantizan la continuidad de la lactancia materna cuando tengas que ausentarte en casa. Es lo que suele ocurrir, por ejemplo, al concluir la licencia laboral; es decir, cuando debas reincorporarte al trabajo. O simplemente si deseas hacer un paseo para despejarte o descansar durante la madrugada sin dejar de alimentar al bebé con tu leche.

En todos esos casos, el sacaleche te permite prever esas tomas próximas y dejar almacenadas las necesarias para que el cuidador a cargo mantenga su alimentación de lactancia exclusiva.

También resulta muy útil si el bebé llega a requerir cuidados que ameriten su permanencia por unos días en el hospital. Si pasas por esta situación y estás decidida a mantener su alimentación libre de fórmulas, necesitarás dejar con las enfermeras sus tomas.

Te recomendamos leer Cómo conservar la leche materna

Tipos de sacaleche

Casi todos los sacaleche tienen en común que traen complementos como el recipiente de almacenamiento que puede ser un biberón, botella o bolsa; los protectores para las mamas que evitarán que se moje la ropa y que vienen de distintos tamaños; y el bolso para guardarlo. Conoce estos 4 tipos de sacaleche con sus determinadas particularidades.

Manual

Como su nombre lo indica, el sacaleche manual amerita un esfuerzo de bombeo que debes realizar tú de manera continua emulando el ritmo de succión del bebé.

Es recomendable para un uso ocasional, ya que es fácil de transportar y silencioso. Ahora, si tu requerimiento es para uso diario, hay otras opciones más cómodas para ti porque harás un menor esfuerzo en manos y brazos, y no te sentirás desgastada.

Eléctrico

Entre los extractores de leche eléctricos existen dos tipos: los simples que se utilizan en un solo seno y cuya succión es mucho más rápida que con el manual porque lo hace de forma automática; y el modelo que hace la extracción en ambos senos al mismo tiempo.

En este segundo caso, el motor tiene la potencia suficiente para hacerlo de manera simultánea y, por lo tanto, el trabajo de extracción se llevará a cabo en menor tiempo.

Por lo general, traen un botón donde se gradúa la succión para que, una vez que estés familiarizada con amamantar a tu bebé, puedas ajustarlo a la que más se parezca a él. Los sacaleche eléctricos suelen ser los más costosos. Igual son cómodos para transportar y algunos tienen la opción de baterías recargables incluida.

De baterías

Los sacaleches de baterías realizan la succión mediante un motor, así que puede resultar un poco más eficiente que el manual. Esto considerando que ambos se recomiendan solo para eventualidades.

Los de baterías al no tener la opción de la corriente eléctrica ameritarán una inversión permanente para su funcionamiento, si se utilizan reemplazables, o tener siempre el cargador a mano para mantenerlas recargardas.

De sujetador

Es un tipo de extractor que te ofrece el beneficio de llevar las manos libres mientras realizas la extracción en ambos senos. O amamantar al bebé a la vez que extraes leche de la otra mama. Funciona como un top que tiene un orificio por el que pasará un embudo que va a succionar el pezón.

El sujetador debe mantener firme el embudo contra el seno. Si lo sientes demasiado apretado o, por el contrario, muy holgado, es porque no estás usando la talla adecuada. Debes buscar la correcta para ti; es decir, la talla que te permita estar cómoda sin causar ningún dolor.

Consejos para el uso del sacaleche

Leche materna para quitar las manchas oscuras de las axilas.
La correcta esterilización es fundamental para garantizar la conservación de la leche.

Los 4 tipos de sacaleche descritos traen sus propias indicaciones con respecto a los pasos que se deben seguir para limpiarlos y mantenerlos aptos para la extracción. Al ser el medio de transporte de la alimentación del bebé, la higiene a practicar con ellos tiene que ser rigurosa para no contaminar la leche.

Uno de los aspectos que influye en el procedimiento a realizar para la esterilización es el tipo de sistema de extracción que utiliza el sacaleche. Los hay de sistema abierto o cerrado; los primeros permiten que la leche entre en contacto con las piezas que componen el extractor hasta llegar al recipiente. Esta característica los convierte en los más económicos.

Los segundos están diseñados para evitar que la leche entre en contacto con el diafragma del extractor. Suelen ser estos los utilizados en hospitales, ya que requieren de un kit de recogida de leche esterilizada por separado. De esta manera, muchas madres pueden usar el mismo extractor sin que la leche entre en contacto con la de otras madres.

Por último, de igual modo que los sacaleches, tus mamas deben estar siempre limpias antes de comenzar la extracción. Además, debes lavarte las manos para iniciar el proceso, masajearte con suavidad como lo indican los especialistas y asegurarte de que todo el equipo a utilizar fue desinfectado con antelación.

Selecciona el sacaleche de acuerdo a tus necesidades

Una vez que ya conoces los 4 tipos de sacaleche que hay en el mercado, selecciona el que mejor se adapte a tus necesidades. Puede que eso implique tener dos, uno para el hogar y otro en caso de una salida o un viaje.

Para esto último, los manuales y los de baterías llevan las de ganar porque son ligeros y no ameritan mayores cuidados para trasladarlos. Por esta razón, no importa tanto que por un momento la extracción sea más lenta que como acostumbras hacerlo en casa.

Otro punto a considerar que incidirá en la inclinación de la balanza para tomar la decisión es el presupuesto. A mayor tecnología, mayor costo. Y a ello se le suma el tema de las marcas y la versatilidad de los diseños, por ejemplo, si traen su propio bolso, luz incorporada o la nevera para almacenar.

Te aconsejamos que revises cuánto puedes destinar a este accesorio para que a partir de esa realidad ubiques el que más te conviene. Toma en cuenta siempre que una buena elección se traducirá en calidad de vida, sobre todo en esos primeros meses en que la lactancia exclusiva puede dejarte muy agotada.

  • Bustos Lozano, G., & Flores Antón, B. (2016). Aspectos prácticos de la extracción, conservación y administración de leche materna en el hogar. Acta pediatr. esp, e149-e158. Disponible en: https://search.proquest.com/openview/f39ca7e585143bc602d06e7007f53907/1?pq-origsite=gscholar&cbl=31418
  • Eduard, M., Sequera, S., Sánchez, D., Henríquez, A. B., Romero, M., & Vizcarra, M. (2010). Variaciones en la composición proteica de la leche materna madura durante el almacenamiento por congelación. Pediatría (Asunción): Organo Oficial de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, 37(3), 187-194. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3630539
  • Ortega-Ramírez, María Elena. (2015). Recomendaciones para una lactancia materna exitosa. Acta pediátrica de México, 36(2), 126-129. Recuperado en 30 de marzo de 2021, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0186-23912015000200011&lng=es&tlng=es.