4 ventajas de que tu hijo juegue en solitario

Si tu pequeño pasa bastante tiempo jugando solo, no te preocupes: no tiene nada de malo. Ese tiempo para él mismo permite desarrollar su creatividad y descubrir qué le gusta y qué no.
4 ventajas de que tu hijo juegue en solitario

Escrito por Daniela Colmenares, 09 julio, 2018

Última actualización: 29 octubre, 2020

Jugar en solitario es una de esas primeras actividades que se dan naturalmente y permite desarrollar habilidades motoras y la estimulación cognitiva de los más pequeños.

A través del juego, tanto en solitario o en grupo, el niño aprende y se desarrolla. Por eso, no hay porqué preocuparse si tu hijo juega mucho tiempo solo.

Aunque suene extraño, como padre, puede ser importante permitir que tus hijos, de vez en cuando jueguen en solitario para que vayan desarrollando nuevas capacidades mentales que les permitan conocerse a sí mismos.

Ventajas de jugar en solitario

Niño jugando solo

La rutina de juego en solitario varía de acuerdo a las edades del niño. Cuando son bebés, suelen dedicarse a jugar con todas las cosas que les rodean porque están en pleno proceso de descubrimiento.

Una vez que superan cierta edad, pueden entrar en una fase un poco más compleja en la que no solo su mente está mucho más activa, sino que también comienzan a interactuar con otros niños. Dicha interacción ayuda a estimular su creatividad, a través de nuevas ideas y comportamientos que luego llevan a cabo cuando se encuentran solos.

El apego emocional padre-hijo puede causar que el niño pueda llegar a generar miedo a jugar de manera abierta sin alguno de sus padres. Por esta razón puede ser necesario motivarles a que pasen tiempo conociéndose a sí mismos.

1. Jugar en solitario puede ser un incentivo a la imaginación

Cuando un niño juega solo mantiene activa su imaginación. En su mente, crea el mundo que él desea, sin tener que compartir las ideas de otro niño.

Se trata de un trabajo sorprendente y sumamente complejo, pues el niño imagina personajes, verbaliza diálogos y narra situaciones al momento de mover con sus manos un par de juguetes. Al mejor estilo de Andy, de Toy Story, tu hijo podrá dar rienda suelta a su creatividad.

Puedes coger un juguete y seguirle la corriente. Si sacas a ese niño que llevas dentro, tu hijo seguramente estará encantado. En el caso de que se moleste y quiera mantener su juego solitario, acéptalo y respeta su espacio.

2. Independencia

El hecho de que tu niño sea capaz de jugar solo habla muy bien de él. Esto significa que no necesita de nadie más para pasar un buen momento. Hay niños que suelen ser bastaste dependientes e incluso lloran cuando les separan de sus padres o amigos. El poder jugar solo hace entender a tu hijo que es capaz de llevar a cabo acciones por sí mismo.

3. Fortaleza emocional

Niño jugando con cajas

Un niño independiente es un niño con fortaleza emocional. Al jugar solo, él es el responsable de que su juego sea feliz o no. Él es quien decide qué sucederá con los juguetes y aprenderá a ser responsable frente a sus decisiones.

Jugar solo puede ayudar a enseñar a tu hijo a responsabilizarse de sus propias decisiones en situaciones de juego, algo que resulta positivo para su desarrollo.

4. Desarrollo de metas personales

Jugar en solitario puede ayudar a que tu hijo se conozca aún más. Tu hijo irá descubriendo qué le gusta hacer y qué no. Esto tal vez le ayude a encontrar su pasión antes que otros niños, e incluso, antes que otros adultos. Así, siendo pequeño, tu hijo podrá establecer metas personales y comenzar a trabajar en ellas.

Es posible que jugar en solitario con el balón le haga querer ser un futbolista profesional. No te extrañes cuando te pida que le inscribas en alguna clase de fútbol.

Como padres, puede ser clave observar cuáles son aquellas actividades que tu hijo suele realizar solo. Por ejemplo, si notas que pinta todo el tiempo, podrías llevarle a algún curso de pintura. Tú puedes ayudar a que tu hijo se involucre seriamente con aquello que ama hacer.

Jugar en solitario no es aislamiento

Que los niños jueguen solos no tiene porqué significar que se encuentre aislado de los demás niños.

1. Es importante que los niños tengan buenas relaciones con otros niños

Niñas bailando

Puede jugar solo, pero es importante que tenga amigos. Que tenga buenas relaciones con otros niños es necesario. Pregunta a la maestra si tu hijo participa en actividades en equipo y si trata bien a sus compañeros.

Si en tu calle hay otros niños, puedes organizar una tarde de juegos en grupo. Claro está, primero pregúntale a tu hijo si quiere realizar una fiesta en casa.

2. Es importante que se comunique

Jugar en solitario tampoco significa ser un niño poco o nada expresivo. Si tu hijo apenas habla contigo, quizás le esté sucediendo algo. Trata de conversar con él sobre aquellos temas que podrían interesarle. Si te responde con monosílabos, puedes considerar llevarlo a un psicólogo infantil y este te asesorará en el asunto.

Sé el ejemplo en cuanto a comunicación. Exprésale a tu hijo cómo te sientes cuando pasas tiempo con él. Esto lo motivará a que él también quiera contar sus sentimientos y experiencias.

La infancia es libertad. Jugar en solitario para un niño es gratificante. Al estar solos, nos encontramos con nuestro verdadero ser. Por ello, en vez de preocuparte demasiado, mira todas las ventajas que tiene para tu hijo pasar momentos consigo mismo.

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