9 remedios caseros para las lombrices

Los probióticos, las semillas de papaya y las semillas de calabaza podrían ayudar para una limpieza de parásitos. Analizamos estos y otros remedios naturales.
9 remedios caseros para las lombrices
Karla Henríquez

Revisado y aprobado por la médica Karla Henríquez.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 20 mayo, 2024

Los gusanos intestinales son parásitos que viven en el intestino y que pueden enfermar a su huésped. Buena parte de ellos no generan síntomas cuando la infección es leve, y al momento de manifestarse los signos pueden ser tanto a nivel gastrointestinal como en otras partes del cuerpo. Aunque su tratamiento debe cursar siempre bajo la supervisión del médico, existen algunos remedios naturales para las lombrices intestinales que podrían ayudar.

Con frecuencia, estas terapias se califican como «limpieza de parásitos» o «limpieza intestinal». Pese a que su eficacia se ha sobreestimado desde algunos medios, también es cierto que podrían perfilarse como un complemento interesante. En todo caso, un diagnóstico o presencia de una infección de este tipo debe tratarse de la mano de un profesional para asegurar su abordaje correcto.

¿Cómo se adquieren las lombrices intestinales?

Las lombrices intestinales se transmiten con facilidad a partir de personas o superficies contaminadas. En general, el principal vehículo de contagio son los huevos que depositan los parásitos.

Por lo común, las manos son una forma de transmisión de las lombrices. Dicha vía cumple el denominado ciclo ano-mano-boca. Cuando se rasca la región anal producto del picor, los huevos se adhieren a las uñas y, por medio de estas, llegan a la boca.

De igual forma, cualquier superficie contaminada, como la ropa de cama, los juguetes, los alimentos o la tierra, pueden ser vías de transmisión de lombrices. Los humanos son huéspedes habituales de estos parásitos, ya que forman parte de su ciclo de reproducción.

Principalmente, las infecciones pueden ser por protozoos (como sucede en la giardiasis, la blastocistiasis y la amebiasis), por helmintos (la ascariasis, la oxiuriasis y la anisakidosis) y por cestodos (la teniasis, la himenolepiasis y la diflobotriasis).

Desafortunadamente, un gran número de infecciones son asintomáticas. En particular, el afectado presenta comezón alrededor del ano que suele empeorar por la noche. Las manifestaciones más frecuentes son las siguientes:

  • Debilidad
  • Pérdida de peso
  • Rostro amarillento
  • Ausencia de apetito
  • Distensión abdominal
  • Estreñimiento o diarrea
  • Dolor de cabeza, náuseas y mareos
  • Heces acuosas, mucosas o sanguinolentas


Remedios naturales para combatir las lombrices

Siempre y cuando se aprovechen como complemento, puedes probar algunos remedios naturales para las lombrices intestinales. Las terapias de este tipo no sustituyen el tratamiento farmacológico bajo ninguna circunstancia. Tampoco reemplazan la consulta con el médico para identificar el parásito exacto que origina la infección. 

1. Semillas de calabaza

Las semillas de calabaza son ricas en berberina, cucurbitina y palmatina. En experimentos en animales, se ha sugerido que estas podrían ayudar en el control de infecciones por nematodos gastrointestinales. Aunque es verdad que no existe evidencia contundente en humanos, de forma tradicional se le atribuyen la propiedad de eliminar parásitos intestinales.

2. Semillas de papaya

Los estudios han propuesto que las semillas de papaya podrían funcionar para deshacerse de los parásitos intestinales. Su compuesto más importante es la carpaína, al cual se le atribuyen los aparentes efectos antiparasitarios. Cuenta con un sabor un tanto picante, muy parecido al de la pimienta.

  • Puedes secarlas y molerlas para convertirlas en polvo. Después, puedes espolvorear un poco sobre batidos, ensaladas, gachas y otros platos.
Las mujeres embarazadas y lactantes, las personas con dolencias estomacales, hipoglucemia o cálculos renales deben consultar con un médico antes de consumirlas. 

3. Berberina

La berberina es un compuesto presente en las plantas de la familia Berberis (como Berberis vulgaris). De manera tradicional, se ha empleado para abordar la giardiasis en países como China e India. Además de encontrarlo en el agracejo europeo, forma parte de plantas como el sello de oro (Hydrastis canadensis), hilo de oro (Coptis chinensis), uva de Oregón (Berberis aquifolium) y cúrcuma de árbol (Berberis aristata).

  • Para mayor seguridad, consume solo suplementos o cápsulas con el extracto de berberina. La dosis máxima oscila entre 0.4 y 1.5 gramos por vía oral. Consulta con tu médico para determinar cuál utilizar según tu caso.
No debe usarse en niños, personas embarazadas o en periodo de lactancia. Tampoco se debe emplear en aquellos que cursan un tratamiento farmacológico, sin la previa supervisión del médico.

4. Ajenjo

Pese a que la mayoría de la evidencia se debe a investigaciones en animales, los estudios indican que el extracto de ajenjo podría ayudar como complemento a los medicamentos antiparasitarios. En especial, en aquellas partes del mundo donde las tenias, las lombrices intestinales y demás son particularmente frecuentes.

  • Puedes hacer una infusión de ajenjo con una cucharadita de la planta (5 gramos) por cada taza de agua hirviendo (250 mililitros). Deja reposar durante 10 minutos antes de tamizar y beber.
El ajenjo podría aumentar el riesgo de convulsiones en personas con propensión a padecerlas. También, podría interactuar con los medicamentos anticonvulsivos. No se recomienda para embarazadas, lactantes y en contextos de problemas renales. 

5. Propóleo

En especial en lo que respecta a los helmintos, el propóleo y sus extractos han demostrado prometedores efectos antiparasitarios. También se conoce como «pegamento de abeja», ello debido a que estas lo emplean para sellar grietas y proporcionar aislamiento térmico. Con todo, desde hace milenios se aprovecha para aliviar distintos malestares médicos.

  • Normalmente, los suplementos de propóleo se disuelven en agua antes de consumir. Con todo, sigue las indicaciones del prospecto para valorar la dosis que sugiere el fabricante. Por lo general, se sitúa entre 400 y 500 miligramos.
Evita su uso si eres alérgico a la miel y a los productos apícolas. Dado que podría retrasar la coagulación de la sangre, se debe considerar su restricción en ciertos contextos (cirugía y medicamentos anticoagulantes).

6. Probióticos

Algunas cepas de probióticos han demostrado efectos antiparasitarios contra algunos parásitos gastrointestinales, tanto en la etapa de huevo como en la larvaria. Se ha propuesto que estos pueden estimular las células para provocar una respuesta inmune o reguladora, además de otros efectos sobre el sistema inmune del huésped.

  • Incluye en tu dieta diaria probióticos naturales como el yogur, la kombucha, el kimchi, el kéfir, el miso, el chucrut, el tempeh u otros similares.
Su uso está contraindicado en personas con pancreatitis aguda grave. También, en personas con riesgo de infecciones oportunistas y con el tracto gastrointestinal muy dañado. 

7. Menta piperita o toronjil

La menta piperita es un híbrido entre la menta acuática y la hierbabuena. En modelos en animales, se ha encontrado que esta podría ser útil para erradicar los nematodos, en concreto frente a la anisakiasis. No se debe confundir con la menta verde, la menta silvestre o la menta inglesa, pues son plantas diferentes.

  • Haz un té con una cucharada de menta piperita (5 gramos) por cada taza de agua hirviendo (250 mililitros). Deja infusionar por 10 minutos antes de tamizar y beber. No consumas más de una taza al día.
En exceso, puede provocar acidez estomacal, sequedad en la boca y náuseas. Si se cursa un tratamiento farmacológico a largo plazo, se debe consultar con el médico para valorar posibles interacciones.

8. Té de cúrcuma

La cúrcuma es una raíz utilizada en la medicina tradicional para tratar diversas afecciones. Un estudio publicado en el año 2020 establece que esta planta tendría efectos in vitro contra algunos parásitos. Entre otros, podría ser de ayuda frente a episodios de giardiasis.

  • Lo mejor es utilizar la cúrcuma en las diferentes preparaciones del día a día. Si así lo prefieres, haz un té de cúrcuma con media cucharadita (3 gramos) por cada taza de agua (250 mililitros). Añade limón, miel y demás para endulzar.
Aquellos con trastornos hemorrágicos, problemas de vesícula biliar, diabetes, deficiencia de hierro, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), enfermedad hepática y arritmia deben consultar con el médico antes de su uso.

9. Infusión de epazote

Se trata de una planta utilizada como antihelmíntico en Hispanoamérica. La infusión de epazote ayudaría frente a las lombrices intestinales y reduciría las complicaciones de estas afecciones.

  • Utiliza una cucharadita de sus hojas (5 gramos) por cada taza de agua hirviendo (250 mililitros). Deja infusionar por unos minutos antes de beber.
Las embarazadas, las lactantes y los niños pequeños no deben usar la planta. Puede generar intoxicaciones cuando se emplea a medio y largo plazo, o se supera la dosis sugerida. En todo caso, siempre conviene consultar con el médico antes de aprovecharla.


Cambios en la dieta para la limpieza de parásitos

Sin que esto implique que los ajustes en la dieta por sí solos ayuden a eliminar parásitos intestinales, sí pueden contribuir en el progreso de la recuperación. Además, pueden ser útiles para paliar o mejorar algunos de los síntomas que acompañan a estas infecciones.

  • Evita la carne o el pescado crudos.
  • Eleva la ingesta de ajo, remolacha y semillas de lino.
  • Aumenta la participación de zanahorias, batatas y calabazas.
  • Reduce la ingesta de café, azúcar, alcohol y granos refinados.
  • Consume alimentos ricos en vitamina C y vitaminas del grupo B.

A la par de esto, mantente hidratado mientras superas el episodio. Estas recomendaciones son válidas tanto para aquellos que manifiestan pocos o ningún síntoma, como para quienes lidian con un cuadro clínico más agudo.

Prácticas de higiene y estrategias de limpieza a implementar

En conjunto con el tratamiento principal, el apoyo con remedios para las lombrices intestinales y los ajustes en la dieta, hay una serie de cambios en el estilo de vida y prácticas de higiene de gran valor. Algunas de las más importantes son las siguientes:

  • No compartas toallas o paños de higiene diaria. Por ejemplo, los que usas para secarte después de tomar una ducha.
  • Mantén las uñas cortas y evita morderlas. Aunque parezca un acto simple, tiene grandes implicaciones durante el contagio.
  • Bebe siempre agua limpia. Si no estás seguro de que proviene de una fuente segura, opta para mayor confianza por agua embotellada.
  • Lávate las manos de forma regular. Hazlo, en especial, luego de ir al baño, cambiar pañales (de ser el caso) y antes de ir a comer.
  • Aspira el suelo y limpia con frecuencia. Con ello, te aseguras de eliminar los posibles huevos o puntos vectores donde estos se puedan alojar.
  • Lava los alimentos antes de consumir. También, asegúrate de cocinarlos bien y, mucho antes, elegir proveedores de confianza que garanticen su inocuidad.
  • Cambia la ropa interior todos los días. Toma al menos una ducha al día y, si el médico así lo sugiere, lava con agua caliente la ropa de forma inmediata.

Busca atención médica para eliminar lombrices intestinales

Los niños, los adultos mayores, las personas con el sistema inmunitario comprometido y las embarazadas pueden desarrollar complicaciones frente a la infección. Por esta razón, lo recomendado es buscar asistencia médica para su correcta eliminación. Los remedios para las lombrices intestinales son solo un complemento y no una terapia de primera línea.

Si desarrollas diarrea severa, desnutrición, deshidratación y dolor de estómago intenso, consulta con el médico cuanto antes. Hazlo, en especial, si formas parte de los grupos de riesgo. Pese a que algunas infecciones desaparecen por sí solas, la mayoría necesitan medicamentos antiparasitarios recetados para deshacerse de los parásitos intestinales.


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