6 datos sobre la incontinencia urinaria que debes saber

Para que la incontinencia urinaria no condicione nuestra vida debemos vaciar la vejiga con frecuencia, no aguantar las ganas de orinar y hacer ejercicios para fortalecer el suelo pélvico
6 datos sobre la incontinencia urinaria que debes saber
Nelton Abdon Ramos Rojas

Revisado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 13 abril, 2021.

Escrito por Carolina Betancourth, 28 enero, 2017

Última actualización: 13 abril, 2021

La incontinencia urinaria son las pérdidas involuntarias de la orina que, con regularidad, se producen al toser o hacer algún tipo de fuerza.

Se trata de un problema que afecta aproximadamente a un 30 % de la población. Puede manifestarse en cualquier momento, aunque es más común en las mujeres tras el embarazo y la menopausia.

La mayoría de los casos se producen por un debilitamiento de la musculatura en la zona pélvica, aunque también puede desarrollarse por el parto vaginal, el consumo de algunos medicamentos y las infecciones vaginales.

Por las dificultades que acarrea contener la orina o incluso la incapacidad para controlarlo, la mayor parte de las veces acaba por afectar de forma significativa la salud mental y, por consiguiente, la calidad de vida de la persona.

Teniendo en cuenta que todos pueden llegar a padecerla, es conveniente conocer algunos datos importantes sobre su desarrollo.

1. Puede producirse por aguantar las ganas de orinar

Infección urinaria por vejiga neurogénica.
Las infecciones urinarias a repetición añaden un problema al aparato renal, con la posibilidad de dejar lesiones permanentes.

Aguantar las ganas de orinar por tiempo prolongado es un hábito muy común. Está relacionado de forma directa con la aparición de la incontinencia.

Aunque al principio no parece generar efectos negativos, con el paso del tiempo debilita la vejiga y aumenta su presión por encima de la que debe tener la uretra. Esto conlleva a las pérdidas involuntarias de orina, en especial al hacer ejercicio físico, reír, toser o hacer otra actividad que implique un poco de fuerza.

Muchos expertos aseguran que la vejiga se debe vaciar como mínimo cada 4 horas.  Así, durante ese tiempo alcanza su capacidad máxima de almacenamiento.

2. Es un debilitamiento de los músculos del suelo pélvico

Una de las razones por las que se desarrolla esta condición es porque muchos olvidan que los músculos del suelo pélvico también deben ser ejercitados.

En la actualidad hay varios tipos de rutinas que, practicadas de forma regular, aumentan la fuerza y el control sobre esta zona del cuerpo. Por otro lado, es fundamental tener en cuenta que algunos ejercicios de alto impacto pueden acarrear efectos negativos para este problema.

Hacer esfuerzos indebidos al correr, saltar o levantar pesas puede generar un estiramiento de las fibras del piso pélvico, de modo que se pierde la capacidad de contracción.

3. Algunos alimentos aumentan el riesgo

Refrescos de cola.

El consumo excesivo de algunos alimentos y bebidas está relacionado con el incremento del riesgo de este problema de salud. Esto se debe a que sus compuestos pueden ocasionar una irritación en la vejiga, y hacer que se contraiga más seguido para evacuar el líquido.

También ocurre con la ingesta de bebidas y productos diuréticos que aumentan la producción de orina. Entre estos cabe destacar:

  • El té.
  • El café.
  • El chocolate.
  • Los refrescos.
  • Los cítricos.
  • El zumo de tomate.
  • Las bebidas energizantes.
  • Los pimientos picantes.

4. Hay varios tipos de incontinencia urinaria

La forma de desarrollo de la incontinencia urinaria permite diferenciar varios tipos:

  • Aquella que se produce al estornudar, toser o levantar algo pesado. Se conoce como “incontinencia de esfuerzo” y es una de las más frecuentes.
  • La “incontinencia de urgencia” es aquella en la que se produce una liberación repentina de orina. Ocurre cuando el paciente menos lo espera, incluso en momentos inoportunos.
  • También hay una llamada “c”. Esta se relaciona con estímulos externos como el contacto con el frío o el agua.
  • Por último se distingue una variedad llamada “incontinencia neurológica”. Esta se desarrolla en pacientes con trastornos del sistema nervioso, alzhéimer, párkinson y lesiones medulares.

5. Los hombres también pueden padecerla

Los hombres también pueden sufrir incontinencia urinaria.

La población femenina es la que más riesgo tiene de desarrollar este problema urinario; no obstante, eso no quiere decir que los hombres estén exentos de padecerla.

En su caso, puede darse por daños en la vejiga o ciertas condiciones de la próstata. De hecho, es común en pacientes estresados o con problemas de diabetes.

6. Tiene varios tratamientos

Aunque no siempre se puede controlar por completo este problema, existen algunos tratamientos que ayudan a reducir su recurrencia y síntomas.

  • La práctica regular de ejercicios de fortalecimiento, como los ejercicios de Kegel, aumentan la fuerza del suelo pélvico y reduce los escapes de orina involuntarios.
  • Técnicas como el vaciado doble de la vejiga también han dado resultados interesantes en su control.
  • Los medicamentos antimuscarinicos que bloquean las contracciones de la vejiga y los fármacos agonistas alfa-adrenérgicos también sirven para incrementar la fuerza del esfínter.
  • Como última medida está la cirugía ,que consiste en un corte en la vagina y una reparación paravaginal.

Además de tener en cuenta los datos mencionados, es esencial saber que esta afección tiene consecuencias en la salud emocional, la vida sexual y el entorno social. Por lo tanto, ante la sospecha de padecerlo, es primordial buscar ayuda médica para controlarlo.

Te podría interesar...
Ejercicios para la incontinencia urinaria de la mujer
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Ejercicios para la incontinencia urinaria de la mujer

La incontinencia urinaria o pérdidas involuntarias orina de la mujer es un problema de salud que afecta a un 30% de las mujeres adultas.