8 falsas creencias sobre el tabaco que exponen la salud del consumidor

Daniela Echeverri Castro·
30 Mayo, 2020
Aunque sea en su versión light o pocos cigarrillos al día, el tabaco es muy perjudicial para la salud y sus efectos negativos tardan en desaparecer del organismo.

Tanto los malos hábitos como las falsas creencias sobre el tabaco impiden dejar de consumirlo. De hecho, el consumo de tabaco se sigue posicionando como uno de los malos hábitos más practicados por las personas. 

Lo más preocupante es que miles de fumadores intentan justificar su adicción, pretendiendo minimizar el daño que les causa, o bien, ignorando cuán perjudiciales son sus componentes para los tejidos y las células del cuerpo.

Debido a esto, es fundamental aclarar algunas falsas creencias que han surgido con respecto a su consumo y que, en algunos, pueden causar confusión. ¡Descúbrelas!

8 falsas creencias sobre el tabaco

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que es una de las principales amenazas para la salud pública y, al respecto, sugiere que más de la mitad de los consumidores pierden la vida por enfermedades asociadas al tabaco.

Sin embargo, a pesar de las múltiples advertencias que se han hecho sobre el impacto que provoca en el organismo, la gente sigue consumiéndolo. Por eso, a continuación, te exponemos las 8 falsas creencias sobre el tabaco más comunes, que impiden dejar este mal hábito.

1. Fumar es relajante

Fumar

Esta es una de las falsas creencias sobre el tabaco más difundidas. Incluso, el fumador se mostrará totalmente convencido de esto.

Miles de personas han caído en la adicción de fumar porque piensan que es un método eficaz para canalizar los efectos de la ansiedad y el estrés.

Incluso, quienes ya lo consumen de forma excesiva optan por no dejarlo porque piensan que será inútil lidiar con la tensión que implica dejar el tabaco.

Lo cierto es que, lejos de relajar el cuerpo, diversos estudios muestran que sus toxinas afectan el sistema nervioso y desencadenan cambios de humor bruscos. Así, si bien de momento genera una falsa sensación de alivio, con el tiempo produce estas reacciones indeseadas.

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2. Unos pocos cigarrillos no hacen daño

Fumar unos pocos cigarrillos al día también implica daños significativos en la salud, aunque no sea tan agresivo como cuando se consumen en grandes cantidades.

Mientras que el exceso de tabaco aumenta de forma alarmante el riesgo de padecer cáncer de pulmón, fumar moderadamente se asocia con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Circulation.

3. El tabaco no es dañino si se tiene buena salud

chica con un cigarrillo

¡Mucho cuidado! Este mito les ha hecho pensar a muchos consumidores que pueden fumar sin sufrir los efectos perjudiciales de las toxinas del cigarrillo. Nada más lejos de la realidad. Las personas que gozan de buena salud muy pronto reducen su calidad de vida cuando incorporan el tabaco en su rutina.

4. Fumar light hace menos daño

Los populares cigarrillos light contienen menos concentraciones de nicotina y alquitrán. Pero eso no quiere decir que estén libres de dichos componentes.

Esta variedad de tabaco sigue siendo un enemigo para la salud, ya que su humo y toxinas afectan la salud respiratoria, como afirma el Instituto Nacional del Cáncer.

5. El ejercicio elimina las toxinas del tabaco

Falsas creencias sobre el tabaco: el ejercicio elimina toxinas

Se cree que algunas toxinas del tabaco se excretan con el sudor que se produce durante el ejercicio. Sin embargo, la idea de que es posible sudar “toxinas” es un mito.

La función del sudor es la de regular la temperatura corporal; de eliminar sustancias dañinas se encargan otras partes del cuerpo, como los riñones o el hígado.

Con todo, como recoge un estudio publicado en la revista Environment International, es cierto que, aunque este no es su cometido, a través del sudor se puede secretar una cantidad mínima de toxinas. Pero esta cifra es tan pequeña que resulta irrelevante.

Por eso, la idea de que el ejercicio permite eliminar las sustancias tóxicas del tabaco no es más que un mito. Por el contrario, si fumas y hace deporte, con el tiempo, el tabaco reducirá tu rendimiento deportivo, haciendo que te canses más rápido y respires peor.

6. Es imposible dejar de fumar

¡No es cierto! Aunque no es posible negar la existencia del síndrome de abstinencia, sí estamos seguros de que se puede abandonar el hábito de fumar.

Las personas adictas deben superar una serie de síntomas, incluyendo el nerviosismo y la ansiedad. Esto se debe a que el cerebro reclama la dosis de nicotina a la que está acostumbrado.

Pese a esto, con el debido apoyo y asesoramiento se puede dejar el hábito de forma gradual, hasta que ya no es necesario volverlo a practicar.

7. “Si el daño ya está hecho… ¿Para qué dejarlo?”

Pulmones cigarros

Nunca es demasiado tarde para abandonar el tabaco, incluso si ya se llevan muchos años fumando varios cigarros al día. Toda persona que tenga la voluntad de hacerlo puede experimentar una serie de cambios positivos:

  • El riesgo de cáncer y enfermedades pulmonares disminuye.
  • La salud circulatoria mejora.
  • El corazón empieza a funcionar mejor.
  • La presión arterial se restablece.
  • La piel empieza a recuperar su salud.
  • En general se logra mantener una increíble sensación de bienestar.

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8. “De algo hay que morir”

Esta es quizá una de las frases que más repiten los fumadores para justificar su adicción. Sin embargo… ¿Estarías dispuesto a sobrellevar los efectos que implica una enfermedad crónica?

Es muy importante plantearse este tipo de cosas, ya que quienes suelen decir esta frase son aquellos que aún no han experimentado los síntomas que se producen cuando el tabaco daña la salud.

Huye de las falsas creencias sobre el tabaco

¿Fumas o has pensado en fumar? Si es así y por tu cabeza han pasado las creencias mencionadas, más te vale evitarlo al máximo para que tu calidad de vida no se reduzca con el paso del tiempo. ¿De verdad quieres exponerte a poder padecer todo tipo de enfermedades por culpa de un mal hábito?