8 hábitos para prevenir y tratar el resfriado

Con la llegada del frío ,tendemos a abrigarnos más de la cuenta y esto puede ser contraproducente, ya que acabamos sudando y se produce una descompensación interna que puede derivar en un resfriado.
8 hábitos para prevenir y tratar el resfriado
Valeria Sabater

Escrito y verificado por psicóloga Valeria Sabater el 03 junio, 2020.

Última actualización: 03 junio, 2020

Las estaciones pasan y con ellas llegan también los cambios de temperatura y alguna que otra bajada de defensas que nos deja vulnerables frente a algunas enfermedades, como puede ser el resfriado.

Vamos, venimos, entramos a metros, autobuses, tocamos objetos y compartimos tiempo y espacios con decenas de personas. ¿Cómo podemos defendernos frente al virus de los resfriados? ¿Cuál es la mejor manera de aliviar los síntomas si ya lo hemos contraído?

Hoy, en nuestro espacio, queremos ayudarte, aunque, en primer instancia, desde aquí, recomendamos consultar con un profesional sanitario para que proporcione un diagnóstico y tratamiento adecuados. No obstante, aquí te damos algunas claves para prevenir y aliviar los síntomas del resfriado.

Claves para prevenir y aliviar los síntomas del resfriado

Hoy en día no existe ningún fármaco que permita evitar los resfriados. Una vez nos contagiamos, podemos paliar sus síntomas con los clásicos analgésicos para aliviar el dolor de cabeza o bajar la fiebre.

Ahora bien, para intentar salir airosos del cambio de estación sin sufrir ni un resfriado, se podrían tener en cuenta, en primer lugar, algunos aspectos.

1. La vitamina C ayuda, pero no es infalible

Remedio de limón y ajo

 El frío de por sí no causa ni resfriados ni gripe. Lo que hace, en realidad, es que “mantiene activos”, por decirlo de alguna manera, a los virus y, además, nos hace más vulnerables ante ellos.

Algo que hay que tener en cuenta es que la vitamina C, por sí sola, no previene los resfriados. No existen pruebas que avalen su eficacia al 100 %, y así nos lo dejó claro un estudio publicado desde el departamento de de Salud Pública de la Universidad de Helsinki (Finlandia).

Entonces, ¿qué podemos hacer?

No se trata de dejar de tomar zumo de limón u otras frutas ricas en vitamina C, ya que esta ayuda al buen funcionamiento del sistema inmunológico, tal y como señala esta información publicada en Acta Farmacéutica Bonaerensepero es recomendable combinarla con otros nutrientes:

  • Vitamina D. Se ha descubierto que un déficit en vitamina D nos hace más vulnerable a los virus, como señala este estudio publicado en el Journal of Clinical Virology. Por ello, sería conveniente tomar el sol unos 20 minutos al día, y no dudar en tomar algún que otro suplemento vitamínico.
  • Alimentos fermentados, como yogures, kéfir, chucrut o miso. Refuerzan la flora bacteriana y protegen de algunos virus.
  • Vegetales frescos y, sobre todo, orgánicos.

Además, es recomendable que cubras diariamente tus niveles de ácidos grasos omega 3 debido a los múltiples beneficios que proporciona a la salud en general.

Antes de optar por algún suplemento, es importante que visites a tu nutricionista o dietista. Será el quien dictamine el mejor tratamiento según tus necesidades.

2. Evita los espacios cerrados donde haya mucha gente

Un espacio cerrado con refrigeración y con una alta densidad de gente es el foco perfecto para acabar cogiendo algún virus. Si te ves obligado a utilizar el trasporte público, es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Evita tocar lugares comunes: barandillas o reposabrazos. Si tienes que sujetarte, procura no llevarte la mano a la boca después.
  • Llévate en el bolso algún gel desinfectante para manos.

3. No te abrigues en exceso hasta el punto de pasar calor

Este es un aspecto en el que caemos muchas veces. Cuando llega el primer frío, nos asustamos y cogemos el abrigo más caliente y la bufanda más densa.

Después, acabamos sudando, y el sudor es humedad que se queda en el cuerpo y que produce escalofríos, incomodidad y una descompensación interna. Intenta evitarlo y ponte la ropa adecuada.

4. Descansa y evita focos de estrés

Disfrutar de un sueño profundo y reparador, así como gestionar de forma adecuada el estrés y la ansiedad, va a impedir que nuestras defensas bajen y que nuestro sistema inmunológico se debilite, como muestra es artículo publicado en la Revista Mexicana de Neurociencia.

Vale la pena establecer prioridades en el día a día, tales como cuidarnos, descansar y tener la mente lo más tranquila posible a la hora de llegar a la cama. Todo ello se nota en la salud.

Qué hacer cuando ya hemos contraído un resfriado

jengibre resfriado

Lo tienes. Tu nariz está inflamada y no te apartas de los pañuelos de papel. Sientes cansancio, escalofríos y piensas que no hay nada tan engorroso como un resfriado.

Y es cierto. No hay duda de que esta enfermedad tan común es una de las más incómodas. No obstante, hay una buena noticia: se cura al cabo de 8 o 10 días. Poco a poco, te sentirás mejor, sobre todo si sigues estos sencillos consejos para aliviar los síntomas.

  • Gárgaras de agua caliente con miel y limón. Son buenas para aliviar el dolor de garganta, desinflamar y reducir un poco la mucosidad, debido a las propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y bactericidas de la miel, como evidencia esta investigación publicada en General Medicine. No dudes en hacerlas de dos a tres veces por día.
  • Lavados nasales con suero fisiológico. Puedes encontrar este suero en las farmacias, aunque también puedes prepararlo con agua y sal. Vale la pena probarlo durante los primeros días del catarro. Después, ya no es tan indicado.
  • Vahos de eucalipto y sal. Solo tendrás que calentar un litro de agua y añadir unas hojas de eucalipto y una cucharada de sal. Colócate una toalla en la cabeza e inhala con tranquilidad. Estos vahos son beneficiosos gracias a las propiedades antibacterianas del eucalipto.
  • Infusión de jengibre. El jengibre te va a permitir reducir la inflamación de garganta, debido a sus propiedades antiinflamatorias, como señala este artículo publicado en Nutrition Today, así como a disminuir la mucosidad del sistema respiratorio. Puedes prepararte infusiones o aderezar tus sopas con él.

Si el resfriado se prolonga, es necesario que acudas a un especialista. Así pues, como hemos señalado, es importante que tomes precauciones y evites cualquier tipo de complicación.