8 preguntas para conocer mejor a los demás y a nosotros mismos

Tratando determinados temas, es posible establecer conversaciones enriquecedoras con las que profundizar más.
8 preguntas para conocer mejor a los demás y a nosotros mismos
Bernardo Peña

Revisado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 18 abril, 2021.

Escrito por Raquel Lemos Rodríguez, 14 diciembre, 2016

Última actualización: 18 abril, 2021

Establecer una relación profunda con otra persona puede resultar complejo, bien sea de pareja, de amistad o incluso de compañeros de trabajo. En muchas ocasiones, debido a diversas circunstancias, parece que se tiende a conocer a los demás de forma meramente superficial. Pero hay una buena noticia: es posible ponerle remedio a esta situación.

A veces, una conversación en la que se traten determinados temas, puede enriquecer mucho a ambas partes, así como ayudar a profundizar más en la relación (y estrechar el vínculo). Al mismo tiempo es posible que conversar sobre esos temas nos ayude a aprender más sobre nosotros mismos.

A continuación, proponemos distintas preguntas que abarcan temas diversos sobre los que es posible reflexionar. A través de estos, siempre de forma educada, se puede debatir con los demás para poder conocer otras opiniones y a la vez entender mejor a la persona.

Recuerda que lo importante no es imponer tu opinión sobre el otro, ni demostrar que eres mejor o peor que alguien. Se trata simplemente de compartir, intercambiar puntos de vista y apreciar todo, no solo las diferencias que puedan surgir.

1. ¿Cómo viviste tu infancia?

En momentos de intimidad, anímate a hacer preguntas para conocer mejor a otros
¡Todo puede empezar con una salida casual!

Las preguntas sobre la infancia suelen ser percibidas por la otra persona como muy íntimas. Por ello, se debe preguntar siempre delicadamente y sin forzar.

En el caso de poder establecer una conversación sobre este tema, se puede llegar a conocer bien las raíces de la persona y el por qué de muchas de sus formas de actuar. Tal como indican muchos profesionales, la personalidad se forja en la infancia

Tanto si se ha tenido una infancia difícil como una dichosa, puede ser muy beneficioso dirigir la mirada hacia esos años que quedaron atrás. Esta conversación puede resultar especialmente interesante si es mantenida, por ejemplo, entre familiares.

2. ¿Cómo me ves? ¿En qué crees que fallo?

En distintos experimentos se ha podido determinar cómo la imagen que se cree tener de uno mismo no suele ser igual a la que los demás perciben. Muchas veces esta cambia, y puede resultar muy beneficioso conocer cómo es la que reciben los otros.

Se trata de abrir los ojos ante una realidad que pocas veces uno mismo se plantea. De este modo, se puede aprender de los errores y mejorar.

Del mismo modo, es muy positivo compartir virtudes. Decirle a los demás en qué son buenos y recibir estas mismas opiniones es muy enriquecedor. En este aspecto las personas tienden a sorprenderse ya que, nuevamente, muchas veces los demás son capaces de ver características que la misma persona no ve.

3. ¿Cómo es tu familia? ¿Quién la forma?

De nuevo, se trata de profundizar en las raíces de la persona. Hablar sobre el entorno en el que se ha educado, en el que ha crecido. Se pueden llegar a compartir experiencias y opiniones distintas muy interesantes. Las diferentes historias acerca de la vida de las personas están repletas de aventuras.

Del mismo modo, es posible interesarse acerca de la situación actual que se está viviendo en la familia. En el caso de sentir que la otra persona desea tratar el mismo tema y abrirse, se puede preguntar acerca de posibles problemas que esté viviendo.

Se pueden estrechar lazos a través de la comprensión y la sensibilidad. También gracias a la confianza depositada en el otro al decidir tratar con ella o él los problemas.

Es muy importante tratar siempre los temas que sean delicados para los demás con la máxima diligencia. No menospreciar es fundamental, y siempre hablar, comentar y preguntar desde el respeto. 

Otras preguntas para conocer mejor a los demás… ¡y a uno mismo!

Conocer mejor a otros es una experiencia maravillosa.
Esta experiencia puede abrir mentes y conectar personas.

4. ¿Practicas alguna religión o eres espiritual?

A veces hablar sobre la religión, la espiritualidad o sobre la orientación política con los demás parece un tabú. En realidad, cuando se debate con respeto, las conversaciones culturales son muy enriquecedoras. Por supuesto, siempre que estén basadas en la educación.

Preguntar este tipo de cuestiones, desde el respeto y calma, puede ser una buena manera de descubrir otro punto de vista y otra forma de ver el mundo. Después de todo, cada persona es única y existen muy distintas formas de entender las cosas.

7. ¿Cuáles son tus planes de futuro?

Preguntar sobre los planes de futuro de las personas es algo habitual y que puede ayudar a encontrar puntos en común y pasiones en las que coinciden personas aparentemente diferentes. A veces, por ejemplo, descubrir qué es lo que tiene pensado hacer otro puede motivar y alentar a poner más esfuerzo en las propias metas. 

También puede abrir opciones a iniciar nuevos caminos dando ideas nuevas, o ayudando a realizar las que se proponen.

Hay muchas preguntas que se realizan por inercia, sin ser conscientes de que nos ayudan a conocer tanto a los demás como a nosotros mismos. Formular las adecuadas ayudará más de lo que pensamos a conocer a los demás.

Nunca te ofendas por una respuesta que no te gusta. No todos tienen tu mismo punto de vista y esto ¡es enriquecedor!

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