9 variedades de coles para usar en la cocina

Algunas son flores y de otras se comen las hojas. De color verde, blancas o más oscuras. Crujientes o blandas. Existen muchas variedades de coles con usos muy diversos en la cocina, pero de los que no cabe duda es de que son sabrosas, nutritivas y saludables.
9 variedades de coles para usar en la cocina
Anna Vilarrasa

Escrito y verificado por la nutricionista Anna Vilarrasa el 05 septiembre, 2021.

Última actualización: 05 septiembre, 2021

Hoy en día en el mercado se puede elegir entre un gran número de variedades de coles. Todas ellas pertenecen al género Brassica oleracea y su forma silvestre apareció por primera vez en la costa sur y oeste de Europa. Después, su cultivo se expandió a otras zonas dando lugar a diferentes ejemplares locales.

Su consumo ha ido en aumento en los últimos años pues se han hecho un lugar entre los alimentos con propiedades positivas para la salud. Además, son asequibles, de fácil conservación y muy versátiles en la cocina.

El gran abanico de formas, texturas y sabores permite su ingesta tanto en crudo como cocinadas. Con ellas se han elaborado numerosas recetas tradicionales y combinan bien con otros vegetales, legumbres, arroces o carne.

Saber diferenciar entre cada una de ellas es interesante pues, aunque comparten muchos nutrientes y propiedades, su uso en la cocina puede ser muy variado. Para facilitarte esta tarea, te presentamos 9 tipos de crucíferas con sus características y usos en la cocina.

Repollo: la más universal entre las variedades de coles

Repollo cortado para preparar con arroz.
El repollo es una de las coles más consumidas y versátiles.

Al oír de hablar de coles son muchas las personas que piensan en esta planta en concreto. El repollo (Brassica oleracea var. capitata) es de las más consumidas en Europa donde se prepara bajo formas muy diferentes.

Sus hojas lisas se agrupan formando un cogollo denso y compacto, pero también existen ejemplares con las hojas rizadas, de color más oscuro o bien en forma cónica o alargada.

La manera más sencilla de consumirla es cruda en ensalada, como la típica coleslaw americana. También es muy rápida su elaboración al vapor o salteada, así suele acompañarse de carne fría y patatas.

Además, existen algunos métodos de larga conservación como los encurtidos y el chucrut. Esta receta se elabora fermentando las hojas de col con sal y el resultado es un alimento muy valorado por su efecto digestivo y protector del intestino.


Otros métodos de conservación Cómo congelar col en casa


Brócoli

Sin lugar a dudas, el brócoli (Brassica oleracea italica) es una de las variedades de coles con un mayor consumo en los últimos años debido al creciente interés de los científicos por sus posibles beneficios para la salud.

Debido a la vitamina C, los carotenos, la fibra, los antioxidantes y otros compuestos químicos es muy valorado por su capacidad antioxidante y protectora frente a algunos tipos de cáncer.

La parte comestible es el ramillete de flores de la planta. Este puede ser de diferentes colores que van desde el verde vivo a un tono más gris. Esta col es perfecta para elaborar múltiples recetas, pues es un producto de calidad y muy sabroso.

Para respetar sus nutrientes es recomendable someterlo a cocciones cortas. Preparado al vapor entre 1 y 3 minutos se puede añadir a una ensalada en verano o mezclar con otras verduras para elaborar una menestra.

Romanesco

A medio camino entre el brócoli y la coliflor, los ramilletes del romanesco (Brassica oleracea var. botrytis) se presentan bajo una curiosa forma geométrica fractal. Es de color verde claro y tiene una textura y un sabor mucho más suaves que el resto.

Para iniciarse en su introducción, puedes sustituir el brócoli en cualquiera de sus preparaciones: ensaladas, acompañamientos o cremas. También, se puede gratinar o saltear con otras verduras y legumbres para obtener un plato completo y nutritivo.

Coles de Bruselas

Este ejemplar pequeño de las brasicas (Brassica oleracea var. gemmifera) es muy consumido en algunos países. Este es el caso de Bélgica, de cuya capital han adoptado su nombre. La parte comestible son las yemas que se forman a lo largo del tronco. Su aspecto es muy similar al de una col en miniatura.

En este caso, es necesario someterlas a una cocción, pues en crudo pueden ser indigestas. Para hacerlo, se corta el tallo (en la base) y se retiran las hojas más amarillas. Después, se aplica el método de cocción preferido: ya sea hervido, al vapor o asadas al horno.

Una de las recetas más conocidas y sencillas son las coles de Bruselas al horno condimentadas con aceite, limón y pimienta. Se suelen servir como acompañamiento de cualquier tipo de pescado. Otros aderezos comunes son un poco de vinagre balsámico, mantequilla o queso parmesano.

Más variedades de coles: coliflor

Beneficios de la coliflor.
La coliflor tiene un sabor muy particular.

La coliflor (Brassica oleracea var. botrytis) es una de las coles que presenta un sabor más particular. Por este motivo, cuenta con auténticos adeptos y personas que la aborrecen. Aunque se encuentra en el mercado durante casi todo el año, el mejor momento para consumirlas es entre octubre y abril. El color blanco es debido a la falta de contacto con la luz solar que le impide formar clorofila, aunque también se pueden encontrar algunos ejemplares de color verde claro o, incluso, lila.

Como pasa con el resto de sus compañeras, existe una multitud de formas de degustarla. Se puede servir sola como protagonista única, en recetas con otros ingredientes o como guarnición. Además, acepta bien el hervido, el vapor y el gratinado al horno.

En los últimos años, se ha usado para sustituir otros ingredientes en recetas tradicionales. Así, es habitual encontrar platos de cuscús, bases de pizza, hamburguesas vegetales o aperitivos espaciados.

Lomabarda

A simple vista esta es una de las variedades de col más distinta a las otras. Esto es debido a su atractivo color morado que indica la presencia de antocianidinas con un potente efecto antioxidante.

La col lombarda (Brassica oleracea Capitata rubra) tiene unas hojas jugosas aunque un poco más duras que las del resto de sus compañeras. Su sabor es muy parecido al del repollo y es una col habitual en las mesas de Navidad y en las cocinas de Alemania o Suecia.

Por norma general, su uso en la cocina precisa de algún tipo de cocción ya sea hervido, salteado o al vapor. Para ello, no es necesario prepararla demasiado pues es interesante mantener algo de su textura crujiente y color brillante.

Después, se suele servir como acompañamiento de carnes o bien triturar para elaborar purés o sopas de verduras. En crudo y cortada en Juliana es perfecta para preparar ensaladas. Combina bien con zanahoria, repollo, cebolla dulce, apio o manzana y se puede aderezar con una vinagreta de mostaza.



Variedades de coles asiáticas: pak choi

También conocida como «col china» o «bok choy» (Brassica rapa subsp chinensis), tiene su origen en China, Corea y Japón. Sin embargo, a día de hoy su consumo y cultivo se ha extendido a otras regiones del mundo. Tiene un aspecto muy parecido al de las acelgas con una penca blanca y dura y unas hojas verdes carnosas.

Para degustarla lo más indicado es someterla a cocción. Si es breve, se mantiene la textura crujiente, el delicado sabor y el color verde brillante. Con ellas se pueden preparar recetas de todo tipo, algunas más típicas de la gastronomía oriental como woks o sopas.

Bimi o broccolini

Esta planta crucífera (Brassica oleracea var. albogabra Bailey) fue desarrollada en Japón en los años 90. Por este motivo, es una de las más nuevas, desconocidas y difíciles de encontrar en el mercado. Se trata de un híbrido natural entre el brócoli y la col china.

Su aspecto es muy parecido al del brócoli, pero se presenta en ramilletes más pequeños y con un tallo más largo y delgado. Todas sus partes son comestibles y su sabor suave y dulzón puede recordar un poco al de los espárragos.

En Japón es una verdura de primavera y se suele consumir al vapor. También acepta otras cocciones como el salteado, el horno o la brasa. Solo y aderezado con aceite o vinagreta es un buen acompañamiento para platos de carne, pescado, pastas o ensaladas.

9 variedades de coles para disfrutar y aumentar la variedad de la dieta

Como has podido comprobar, todas las verduras crucíferas son muy diferentes entre ellas, pero todas realmente versátiles en la cocina. Son aptas para la gran mayoría de personas en todas las edades y candidatas ideales a ser un alimento habitual.

Las cruciferas en general son verduras muy recomendables por los nutrientes que aportan al organismo. Sin embargo, como pasa con todos los alimentos, lo mejor es no abusar de su consumo y hacer una ingesta variada de todo tipo de vegetales.

Te animamos a conocer y experimentar con cada una de ellas. Así es posible encontrar las que más se ajustan a los gustos personales y gozar de todo su sabor y sus propiedades beneficiosas para la salud.

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  • Wikipedia. Brassica oleracea. https://es.wikipedia.org/wiki/Brassica_oleracea
  • Wikipedia. Fractal. https://es.wikipedia.org/wiki/Fractal