Adicción al spray nasal: ¿puede ocurrir?

La administración constante de descongestionantes nasales podría provocar pérdida progresiva de sus efectos. De hecho, en algunos casos produce un efecto contrario al deseado. ¿Qué debes saber al respecto? En este espacio lo detallamos.
Adicción al spray nasal: ¿puede ocurrir?
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira el 11 agosto, 2021.

Última actualización: 11 agosto, 2021

¿Es posible desarrollar adicción al spray nasal? En general, este tipo de medicamentos contienen descongestionantes que contribuyen a disminuir la inflamación y congestión de los conductos nasales. A menudo, estos resultan afectados por la dilatación de los vasos sanguíneos presentes en la zona.

El problema es que los spray son fáciles de usar y producen un efecto calmante que conlleva a que muchas personas abusen de su uso. A su vez, esto deriva en un síndrome llamado rinitis medicamentosa o química, en el que se requieren dosis cada vez más frecuentes y abundantes para generar los efectos deseados.

Es común confundirlo con una adicción, a pesar de que son términos diferentes. ¿Quieres saber un poco más sobre el tema? Hemos preparado el siguiente artículo para aclarar las principales dudas.

Tipos de descongestionantes nasales

Existen muchos medicamentos capaces de disminuir las secreciones nasales. Estos pueden administrarse vía tópica (es decir, en el lugar afectado) u oral. Las gotas y sprays son las formulaciones más comunes.

Cuando se habla de descongestionantes nasales, se hace referencia a medicamentos capaces de provocar vasoconstricción en la mucosa nasal. Esto disminuye la liberación de líquido y la producción de moco.

Otros fármacos son los esteroides y antihistamínicos, que también tienen alto grado de efectividad. A continuación, te explicaremos algunos de los descongestionantes nasales más comunes en el mercado.

Mujer aplicándose un spray nasal
El spray nasal suele tener medicamentos para aliviar la congestión e irritación del conducto nasal.

Nafazolina

Por lo general, es un medicamento de uso seguro que tiene pocos efectos adversos, siempre que se administre en las dosis adecuadas. Tiene indicación para casos de rinitis alérgica o cualquier situación que produzca congestión nasal, como los traumatismos o la inflamación.

Está disponible tanto en gotas como en spray, y se puede aplicar de forma directa o preparando nebulizaciones, en especial para los niños. Al promover la activación de receptores en el sistema cardiovascular, debe tenerse precaución en condiciones como insuficiencia cardíaca, arritmias, hipertensión arterial y antecedentes de infartos.

Sin embargo, estas complicaciones solo suelen existir cuando la absorción sistémica es grande. Siempre que se respeten las indicaciones de administración, son eventos que en raras ocasiones suceden.

Fenilefrina

Según la Asociación Española de Pediatría, este medicamento también tiene otros usos para condiciones más graves. Una de ellas es la hipotensión severa, en la que la fenilefrina tiene efectos favorables en el sistema cardiovascular.

Pero su uso más comercial y extendido sigue siendo como descongestionante nasal, ya sea en gotas o como spray. Además, existen gotas oftálmicas que permiten la dilatación pupilar, algo que podría requerir el médico para ciertas evaluaciones o intervenciones clínicas.

Está contraindicada en casos de hipersensibilidad, asma severa, pancreatitis o hepatitis. Por supuesto, esto se relaciona más con la administración endovenosa que con los preparados nasales, que suelen ser bastante seguros.

Oximetazolina

Si bien tiene el mismo mecanismo de acción que los fármacos anteriores, su efecto es más duradero, ya que alcanza entre 8 a 12 horas de actividad continua. Los demás, como la fenilefrina o nafazolina, no suelen alcanzar más de 6 horas.

La duración de los efectos no solo se relaciona con la facilidad de dosificación, sino que también evita efecto de rebote y adicciones, tal como mencionaremos en los próximos apartados.

Puede utilizarse tanto en niños como en adultos, a pesar de que se deben tener las mismas precauciones que con los medicamentos antes mencionados. En escasas ocasiones, se ha relacionado con la aparición de insomnio, motivo por el que se recomienda evitar dosis nocturnas.

Rinitis medicamentosa y tolerancia al medicamento

La rinitis aguda puede tener muchas causas. Las infecciones respiratorias superiores y las alergias son las más comunes en la mayoría de los países. De hecho, el clima frío – propio de la época de invierno – tiende a aumentar el riesgo de desarrollar formas moderadas a severas de rinitis.

Debido al alivio casi inmediato que proporcionan los descongestionantes nasales antes mencionados, y a que su venta se realiza sin receta médica, tiende a existir abuso de estas sustancias en la población general.

Con el tiempo, se sabe que dichos medicamentos dejan de hacer el mismo efecto, lo cual implica mayores dosis para alcanzar el mismo alivio. Este fenómeno tiende a confundirse con adicción, pero es una condición muy distinta.

¿Qué es una adicción?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una adicción es una condición o enfermedad cuyo sustrato anatómico es el cerebro, y provoca la necesidad y búsqueda compulsiva de un medicamento, sin importar los efectos adversos que este pudiese generar.

Se sabe que el desarrollo de dependencia a un determinado fármaco requiere exposición prolongada y un conjunto de cambios neuroquímicos importantes para que el cerebro desarrolle esta necesidad patológica. Suele comprometer mucho la calidad de vida, ya que la falta del fármaco puede provocar un síndrome de abstinencia, con peores consecuencias.

Tal y como lo explica la Clínica Mayo, es muy raro que se genere adicción al spray nasal. Lo que sí sucede en la mayoría de los casos es la aparición de tolerancia o taquifilaxia a estos medicamentos.

Taquifilaxia por descongestionantes nasales

La pérdida de respuesta a un determinado fármaco, luego de la administración repetitiva del mismo, se conoce como «taquifilaxia». El término de tolerancia también puede considerarse equivalente con fines prácticos, aunque ambos tienen explicaciones moleculares más complejas.

Los medicamentos no son más que sustancias que interactúan con diversos lugares del organismo. Estos sitios de interacción de denominan receptores, que por lo general son proteínas. Cuando ocurre el contacto, se desencadena un conjunto de reacciones bioquímicas que llevan a un efecto deseado.

Si el cuerpo recibe demasiados medicamentos y se saturan los receptores, con el tiempo se producirán más. Esto implica la necesidad de administrar una dosis mayor para provocar los mismos efectos que antes producían menos sustancias.

Los descongestionantes nasales tienden a producir este fenómeno con más frecuencia, lo que se debe a los siguientes factores:

  • Bajo costo.
  • Se comercializan sin receta médica.
  • Pocos efectos adversos.
  • Facilidad de administración.

¿Qué sucede con los otros medicamentos?

Un poco más atrás te comentamos que los esteroides forman parte del arsenal terapéutico de la rinitis, en cualquiera de sus formas. Estos tienen la capacidad de reducir la inflamación local, del mismo modo que lo hacen las cremas para la piel.

La capacidad que tienen de producir tolerancia o adicción es escasa. Suelen reservarse para casos crónicos de rinitis, en especial en donde predominan fenómenos vasomotores en las arterias de la nariz. De hecho, como la rinitis medicamentosa tiene presentación crónica, pueden utilizarse para tratar esta condición.

Algunos de los fármacos más utilizados de este grupo son la triamcinolona, la fluticasona y la budesonida. Entre los principales efectos secundarios se incluye la sensación de ardor o picazón nasal, además de estornudos frecuentes.

Síntomas de la rinitis medicamentosa

Al igual que otras formas de rinitis, se caracteriza por provocar secreción nasal hialina de moderada a abundante cantidad. Esto suele producir obstrucciones capaces de provocar problemas para respirar, pero que se ven solventados al ventilar a través de la boca.

La picazón y la sensación de opresión también son síntomas comunes. En algunos casos, si no se descongestiona la zona, se pueden producir infecciones virales o bacterianas con la consecuente aparición de rinosinusitis. Se considera una forma crónica de la enfermedad, también denominada «rinitis química».

¿Cómo se diferencia de otras formas de rinitis?

A pesar de que tienen las mismas características, la rinitis medicamentosa destaca por un historial médico de abundante uso de descongestionantes nasales. Estos pueden ser cualquiera de los antes mencionados. El efecto de rebote, además, provoca las siguientes alteraciones:

  • Disminución de la efectividad de los medicamentos.
  • Producción exagerada de moco luego de pocas horas de administrarse los fármacos.
  • Aumento de reacciones adversas en aquellos casos en donde se supera la dosis recomendada.
Mujer con rinitis
El uso desmedido de descongestionantes nasales puede reducir su efectividad. A su vez, provoca reacciones contrarias, como la producción excesiva de moco.

Tratamientos y recomendaciones

El desarrollo de taquifilaxia o tolerancia al medicamento es reversible en potencia, en especial si se diagnostica y trata de forma temprana. Si bien no existen fármacos específicos para provocar esto, la combinación de cambios en el comportamiento con el uso de nuevos fármacos puede tener excelentes resultados.

El médico especialista en otorrinolaringología debería evaluar los casos más complicados. Otros pacientes pueden acudir al médico de familia, internista o inclusive al pediatra, ya que muchos niños pueden padecer de la condición.

Las primeras medidas suelen incluir la disminución progresiva de la dosis. No se recomienda retirar el medicamento de forma abrupta debido a las consecuencias que el efecto rebote puede generar.

Además, el uso concomitante de fármacos con menos efecto adictivo o capaces de desarrollar menor tolerancia es importante. Esto permite aliviar los síntomas mientras se produce la desescalada progresiva de los descongestionantes tópicos.

Los esteroides y la solución salina son excelentes alternativas para iniciar el tratamiento. En función de la gravedad del cuadro clínico, el especialista podría indicar medicamentos vía oral.

Uso correcto del spray nasal

Para evitar el desarrollo de tolerancia o una posible adicción en el futuro, es recomendable seguir las indicaciones que vienen junto con las gotas o sprays. Al ser de venta libre, muchos tienen posología específica para aquellos pacientes que no sienten la necesidad de acudir al médico.

En todo caso, no se recomienda prolongar su uso más de 2 o 3 veces al día durante 3 días continuos. Si no se produce el alivio sintomático, se recomienda acudir al médico de confianza lo antes posible.

¿Qué hay que recordar sobre la adicción al spray nasal?

La adicción a un spray nasal es rara, pero puede ocurrir. A pesar de que muchos fármacos parecen inofensivos, su uso desproporcionado puede provocar condiciones médicas importantes y de difícil manejo.

Para prevenir eso, es recomendable seguir las instrucciones que vienen anexas a los medicamentos de venta libre. Acudir a un médico, inclusive a distancia, es una opción válida y recomendable.

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