Agujero macular: síntomas y tratamiento

El agujero macular consiste en una pequeña lesión que se forma en la mácula, la parte central de la retina. Los pacientes que lo presentan experimentan una pérdida de nitidez en la visión.
Agujero macular: síntomas y tratamiento
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 13 marzo, 2021.

Última actualización: 13 marzo, 2021

El agujero macular es una enfermedad del ojo que, como indica con su propio nombre, afecta a la mácula. Esta es la porción central y más importante de la retina, pues nos otorga la capacidad visual necesaria para leer, conducir y ver el entorno de forma detallada. Como podrás imaginar, una lesión allí provoca en el paciente disminución en la agudeza visual.

Tal y como indican trabajos de la Facultad de Ciencias de Alicante, el agujero macular es mucho más común a partir de los 60 años de vida y afecta a 3 de cada 1000 habitantes. Presenta un claro sesgo de género, pues es más habitual en mujeres que en hombres, en una razón de 3 a 1.

¿Qué es el agujero macular?

Según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), el agujero macular se define de forma médica como una pequeña apertura de forma circular en la mácula del ojo. La mácula es la zona central de la retina, un tejido sensible a la luz que captura estímulos luminosos y percibe las imágenes que serán enviadas al cerebro.

Mientras que el agujero macular es una lesión al uso, la degeneración de la mácula se puede producir con la edad de forma natural, presentando en el paciente una sintomatología muy similar, como veremos en líneas posteriores.

Los estadios que caracterizan al agujero macular son los siguientes:

  • Primer grado: la fóvea es la depresión que se encuentra en el centro de la mácula. En este estadio, se produce un desprendimiento de la zona foveal de la retina, pero sin formar un agujero retiniano completo. Sin tratamiento, la mitad de estos cuadros progresarán.
  • Segundo grado: se detecta un agujero retiniano completo y pequeño en la zona de la fóvea. Sin tratamiento, aproximadamente el 70 % de los cuadros progresarán.
  • Tercer grado: se produce un aumento del tamaño del agujero, a partir de las 400 micras.
  • Cuarto grado: el humor vítreo es la gelatina que se encuentra en el interior del ojo. En esta fase, el agujero macular está asociado a un desprendimiento posterior del vítreo.

Como podrás imaginar, la sintomatología variará dependiendo de la gravedad del cuadro. El tamaño del agujero y su posición en la retina determinan cuánto se mermará la capacidad visual del paciente.

¿Por qué se produce?

Según portales ya citados, existen 2 tipos de agujero macular en base a la etiología de la lesión. Te los contamos de forma somera en las siguientes líneas.

1. Agujero macular idiopático

También se denomina senil, porque afecta a pacientes entre los 50 y 70 años de edad, con errores refractivos normales (o sin ellos) y sin patologías sistémicas asociadas. El humor vítreo se desorganiza y se contrae con la edad. Por ello, esta modificación puede provocar una tracción en la mácula que termina por formar la lesión.

Tal y como indica el National Eye Institute (NIH), hasta el 15 % de los pacientes que desarrollan un agujero macular idiopático están en riesgo de presentarlo en el otro ojo con el tiempo.

2. Agujero macular secundario

Los agujeros maculares pueden aparecer también como consecuencia secundaria de una patología previa. Por ejemplo, un paciente con miopía severa o que ha sufrido un traumatismo ocular, un desprendimiento de retina o que ha desarrollado un edema macular quístico presenta un mayor riesgo de padecer este tipo de lesión.

De todas formas, solo del 1 al 9 % de los traumas oculares contusos terminan provocando un agujero macular traumático (AMT). En gente joven pueden llegar a cerrarse por sí solos.

Síntomas del agujero macular

La American Society of Retine Specialists (ASRS) nos muestra algunos de los signos clínicos más comunes que aparecen junto con un agujero macular. En la mayoría de las ocasiones (a menos que sean causa de un traumatismo directo), aparecen de forma gradual, así que el paciente irá notando, poco a poco, la vista borrosa.

Además de esta dificultad para ver, algunos percibirán que las líneas rectas que forman los objetos empiezan a doblarse. Los tipos de visión distorsionada aquí comprendidos se denominan metamorfopsias y, además, pueden aparecer zonas oscuras en el campo de visión (escotomas).

¿Cómo se diagnostica un agujero macular?

El primer paso para detectar un agujero macular es acudir cuanto antes a un oftalmólogo. Este suministrará unas gotas especiales en el ojo afectado que dilatarán la pupila y permitirán al profesional inspeccionar la estructura. Después de esto se recurre a métodos de tomografía de coherencia óptica (OCT).

La OCT se basa en la interferometría de coherencia óptica para obtener imágenes tomográficas del tejido del fondo ocular del paciente. Es muy similar a una ecografía, solo que en este caso se utiliza la luz en vez de ondas acústicas para mapear las partes internas del ojo.

Tratamiento

La American Academy of Ophthalmology (AAO) nos muestra el tratamiento general para un agujero macular. De todas formas, este depende mucho de la progresión de la lesión y su lugar de aparición.

En los estadios 2 a 4 el tratamiento es quirúrgico. Se recurre a una vitrectomía, o lo que es lo mismo, una cirugía que se realiza para extraer el humor vítreo que está causando la protrusión de la mácula ocular. Este procedimiento se realiza con anestesia ambulatoria local y se utilizan los siguientes instrumentos:

  • Una luz de fibra óptica para iluminar la retina.
  • Una cánula de irrigación para mantener la presión intraocular.
  • Un instrumento que corta y extrae el exceso de gel vítreo.

Este procedimiento es muy poco invasivo, ya que se lleva a cabo mediante una serie de incisiones estratégicas de muy pequeño tamaño. Tras retirar el exceso de humor vítreo, el cirujano coloca una especie de burbuja de gas que permite que la mácula permanezca en su sitio y se estabilice mientras el ojo sana.

Riesgos y posoperatorio

Según el Instituto de de Microcirugía Ocular (IMO), existe un 15 % de probabilidades de que el agujero macular se vuelva a abrir con el tiempo. Además de esto, los pacientes deben tener en cuenta los siguientes puntos si van a someterse a la cirugía:

  • Es muy posible que duela el ojo tras la operación. Puede ser necesaria la administración de medicamentos a corto plazo.
  • Se debe mantener la cara en la misma posición por un intervalo temporal de hasta una semana o más, con el fin de que la burbuja de gas siga en su sitio. Por ello, no se puede hacer vida normal.
  • No se pueden tomar aviones o subir montañas hasta que la burbuja de gas se haya disuelto. Cualquier actividad que modifique la presión intraocular puede poner en riesgo el resultado de la operación.

Además de todas estas consideraciones, es necesario tener en cuenta que la curación es paulatina, pues el agujero macular no se cierra de golpe.

El porcentaje de visión que el paciente va a recuperar depende del tamaño de la lesión y del intervalo temporal que estuvo presente, pero la operación no tiene por qué arreglar la vista en un 100 %.

No es grave, pero la recuperación es lenta

Como habrás podido comprobar, el agujero macular no es una condición clínica grave, pero el proceso de recuperación tras la cirugía es bastante lento y aparatoso. El simple hecho de que el paciente deba mantener la cabeza en una misma posición por más de 7 días ya es reseñable en sí mismo.

Por ello, antes de someterte a una cirugía para resolver el agujero macular debes planificar bien tus actividades y avisar a tu entorno. De todas formas, no dejes el tiempo pasar más de la cuenta.

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