Alimentación y alzhéimer: ¿existe alguna relación?

Carolina Betancourth·
22 Diciembre, 2020
Las causas exactas de esta enfermedad no están claras, aunque se cree que el beta-amiloide juega un papel principal. Esta proteína puede agruparse formando placas que interrumpen la comunicación entre las neuronas. 

El Alzheimer es una enfermedad que se caracteriza por el deterioro de las funciones cognitivas como la memoria y por trastornos conductuales. El paciente puede presentar cambios de personalidad, desorientación de tiempo y espacio, alteraciones del juicio, y en el último de los casos desconocimiento de sí mismo.

El Alzheimer no es reversible. Durante el proceso degenerativo de la enfermedad, se crea una sustancia llamada beta-amiloide. Ésta interactúa con las células nerviosas, ocasionando placas seniles, y logrando el avance de enfermedades neuro-degenerativas. Las causas exactas de esta enfermedad no están claras, aunque se cree que el beta-amiloide juega un papel principal. Esta proteína puede agruparse formando placas que interrumpen la comunicación entre las neuronas.

A pesar de los estudios científicos, de investigadores y médicos, a día de hoy aún no se ha encontrado una cura. Sin embargo, sí existen tratamientos capaces de ralentizar los efectos de la enfermedad.

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Té verde para prevenir el alzhéimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a casi 50 millones de personas en el planeta. De hecho, se estima para 2050 podrían ser más de 130 millones de personas las afectadas.

Diversas investigaciones, como la publicada en 2018 por la revista Nutrients, han demostrado cómo un compuesto del té verde es capaz de alterar la formación de placas tóxicas que contribuyen al desarrollo del problema. 

Al parecer, el té verde tendría compuestos anti-amiloides, que mediante ciertos mecanismos podrían disminuir el riesgo de padecer Alzheimer o mejorar la función cognitiva en la tercera edad.

Cítricos y el alcohol en cantidades moderadas

Los cítricos podrían tener un efecto neuroprotector. Así lo aseguran investigaciones como la publicada en 2017 por la revista CNS & Neurological Disorders – Drug Targets. Al parecer, esto sería gracias a la nobiletina y la tangeretina, importantes flavonoides cítricos derivados de la cáscara, que se ha demostrado que exhiben efectos neuroprotectores en varios estudios.

Por otro lado, se sabe que ingerir alcohol en exceso puede llevar a un desarrollo temprano de problemas cognitivos. Sin embargo, parece que consumir alcohol en cantidades moderadas podría tener un efecto protector en el caso del Alzheimer.

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Café y chocolate

El café es la segunda bebida más consumida en el planeta. Beber café puede estar asociado con una disminución del riesgo de Alzheimer. Esto puede estar mediado por la cafeína y/u otros mecanismos como la capacidad antioxidante y una mayor sensibilidad a la insulina. Así lo confirma una investigación publicada en 2010 por investigadores finlandeses.

La Organización Panamericana de la Salud recomienda consumir de 3 a 4 tazas de café al día. Lo que son 300 o 400 mg de cafeína.

Del mismo modo, el Dr Giovambattista Desideri, de la Universidad L’Aquila, en Italia, asegura el chocolate es uno de los alimentos con mayor capacidad de mejorar las habilidades cognitivas. Este ayuda a evitar la aparición de Alzheimer.

Además, también es eficaz a la hora de prevenir otras enfermedades cerebrales. Esto es, mejorando el flujo de sangre al cerebro y cuidando las neuronas.

Aceite de coco y frutas

Un estudio del Spring Hill Regional Hospital demostró como el aceite de coco podría ser útil para mantener sanas algunas células del cerebro.

La Dra Mary Newport intentó experimentar con muchos productos combatiendo el Alzheimer de su esposo. Finalmente, al experimentar con el aceite de coco y otros tratamientos químicos combinados, notó ciertas mejorías.

Suplementación con melatonina para prevenir el Alzheimer

En los últimos años se ha investigado el papel de la suplementación con melatonina en la prevención de las patologías neurodegenerativas. Esta hormona se segrega en la glándula pineal y regula los ciclos del sueño. Es capaz de favorecer el correcto descanso y la recuperación del organismo.

Se ha asociado una ingesta crónica de la misma con un menor estado de inflamación y de oxidación, lo cual podría ser beneficioso de cara a prevenir el desarrollo de enfermedades asociadas a la edad. Incluso podría generar un impacto sobre la microbiota, incrementando la permeabilidad intestinal y reduciendo el número de compuestos amiloides que pasan a la circulación sistémica. Así se puede prevenir la acumulación de estos tóxicos en las zona encefálica, lo que se relacionaría con problemas a nivel cognitivo.

Para obtener el máximo partido del suplemento, se recomienda el consumo de 5 mg de melatonina de forma diaria, antes de dormir.

Cuidar los hábitos para prevenir el Alzheimer

En resumen, no existe una fórmula concreta para prevenir el Alzheimer. Sin embargo, parece que el consumo de los alimentos que hemos descrito podría ser de ayuda. De cualquier manera, te recomendamos consultar con un especialista si crees que puedes tener pérdidas de memoria.

Ten también en cuenta que mantener una buena higiene del sueño y practicar ejercicio físico de forma regular también ayudan a reducir la incidencia de la enfermedad. Desarrollar las actividades cognitivas durante la edad adulta por medio del estudio y del ejercicio de la memoria conseguirán retrasar el envejecimiento cerebral.

  • Anthony Polito C., Cai ZY., Shi Yl., Li XM., Yang R., et al., Association of tea consumption with risk of alzheimer's disease and anti beta amyloid effects of tea. Nutrients, 2018.
  • Braidy N., Behzad S., Habtemariam S., Ahmed T., et al., CNS & Neurological Disorders, 2017.
  • Eskelinen MH., Kivipelto M., Caffeine as a protective factor in dementia and alzheimer's disease. J Alzheimers Dis, 2010.