Alotrofagia o pica, un trastorno peculiar

Rafael Victorino Muñoz·
27 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina al
26 Noviembre, 2020
La alotrofagia o pica es un trastorno alimentario que consiste en la ingesta de sustancias no comestibles. Sigue leyendo y sabrás de qué se trata esta patología.

Tal vez has escuchado hablar de casos de personas que comen cabello, tierra o pintura. Es posible que se trate de alotrofagia o pica, un trastorno alimentario peculiar. Es menos infrecuente de lo que se piensa.

También es llamado alotriofagia o seudorexia. En el presente artículo conoceremos en qué consiste, cuáles son sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y posible prevención.

¿Qué es la alotrofagia o pica?

La alotrofagia o pica es un trastorno de la conducta de la alimentación, el que forma parte del conjunto de las alteraciones cualitativas de la ingesta. La palabra alotrofagia o alotriofagia se compone de las raíces ‘allotrios’ (lo otro, lo extraño) y ‘phagein’ (comer).

La denominación pica, de uso más común, tiene que ver con la urraca (un ave perteneciente a la familia de los cuervos), llamada picaza en algunas regiones. Sea cual sea el término, este trastorno alimentario se caracteriza por la ingesta frecuente o persistente de sustancias no nutritivas.

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Posibles causas de la alotrofagia o pica

No hay una causa definitiva para la alotrofagia. Dicho de otra forma, no existe un único origen para todos los casos y todas las personas. Hay diversas explicaciones en las que se consideran los variados factores. Estos se asocian con aspectos nutricionales, fisiológicos y metabólicos, así como con trastornos psicológicos y gustos personales.

Mujer estira su cabello para luego comerlo.
La tricotilomanía es una forma de pica que consiste en la ingesta del cabello o vello corporal.

Causas nutricionales

Algunas explicaciones relacionadas con la aparición de la alotrofagia apuntan a que estaría relacionada con deficiencias de ciertos minerales necesarios en el cuerpo, específicamente hierro y zinc. Sobre todo porque algunas personas con este trastorno consumen sustancias que contienen altos porcentajes de los mencionados oligoelementos.

Del mismo modo, la alotrofagia también puede incidir en la malnutrición, ya que en la mayoría de los casos lo ingerido no tiene valor de calidad alimenticia. Si bien se han identificado graves deficiencias de minerales, no está del todo claro cómo funciona el vínculo causal entre la pica y estas carencias.

Aspecto neuropsiquiátrico y neurofisiológico

Algunas lesiones cerebrales están asociadas con trastornos alimentarios. Del mismo modo, ciertos problemas neurológicos o psiquiátricos se vinculan a la aparición de alotrofagia o pica.

Entre estos, cabe mencionar los trastornos de la conducta y el neurodesarrollo, tales como el retraso mental, la discapacidad intelectual, el autismo, el síndrome de Down, la esquizofrenia y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

Según algunos estudios, la pica también estaría asociada con baja actividad del sistema dopaminérgico. La dopamina es un neurotransmisor encargado de provocar los estímulos placenteros.

Causas sensoriales

Otro factor que se debe considerar tiene que ver con el gusto. El consumo o ingesta de ciertas sustancias generan una sensación de agrado en la persona, ya sea por su olor, sabor o textura.

Esto explicaría por qué las ingieren, aun cuando no solo son poco nutritivas, sino que hasta llegan a ser peligrosas. Consumir tierra, jabón o pintura les produce placer, por extraño o desagradable que a nosotros nos parezca.

Sin embargo, esto no debería ser considerado algo tan extravagante, si tomamos en cuenta que a muchos otros también les agradan productos sin valor nutricional, como la goma de mascar.

Factores psicosociales

Otro aspecto relacionado con la alotrofagia es el de la reducción de la ansiedad o el estrés. También puede tener que ver con mecanismos de aprendizaje o de condicionamiento operante, cuando funcionan los principios de recompensa o castigo.

De este modo, comer tierra llegaría a ser una forma de adicción. Si bien no constituye una explicación para la aparición de la conducta, esto permite entender cómo y por qué se mantiene en el tiempo.

Factores culturales, económicos y sociales

Puede ser práctica de algunos grupos sociales consumir sustancias poco nutritivas. Así ocurre con los aborígenes masai de África, que beben sangre; aunque no hay un acuerdo respecto a si esto es positivo o no.

En este orden de ideas, factores económicos (pobreza, hambre), culturales (costumbres, prácticas, ritos), así como sociales y familiares (abandono, familias disfuncionales) contribuyen con la aparición y mantenimiento de la alotrofagia.

Para conocer más : Trastornos alimentarios en niños con autismo

Tipos de alotrofagia

Existen varias clases de alotrofagia, según la sustancia respecto a la que la persona ha desarrollado fijación. A continuación veremos las más comunes.

Pagofagia

La pagofagia es el deseo irresistible e irrefrenable de comer hielo o cosas muy frías. Es más común en mujeres embarazadas. Se considera uno de las formas de pica más inofensivas, ya que el hielo no representa ningún peligro.

Sin embargo, comerlo en exceso, sobre todo si se trata de masticarlo, resulta a la larga dañino para las piezas dentales que pueden fracturarse. Asimismo, existe riesgo de desnutrición si la persona solo quiere alimentarse de hielo.

Tricofagia

Deriva de ‘tricha’ (‘pelo’ en griego). Se refiere a la ingesta de cabello, la que a su vez está asociada con la tricotilomanía, que es la obsesión por arrancarse el cabello o el vello.

Esto puede propiciar la formación de una bola de pelos en las vías digestivas, particularmente en el estómago. Se denomina bezoar a toda masa de material indigerible dentro del cuerpo. En este caso, sería un tricobezoar.

Litofagia

Deriva de ‘lithos’ (piedras) y es el consumo de piedras o guijarros pequeños. Es relativamente común, por extraño que pueda parecer. Algunos animales, como las gallinas, también lo hacen para ayudarse en el proceso digestivo.

El problema en los seres humanos es que con la litofagia se puede producir obstrucción del aparato digestivo, debido a que no se digiere este material y a menudo tampoco se lo puede desechar.

Geofagia

Como su nombre lo da a entender, se trata de la obsesión por comer tierra en cualquiera de sus variantes: arcilla, arena, barro. Si bien puede ser inocuo, el problema radica en los gérmenes que pueda haber en este material.

Algunos animales, como los loros en el Amazonas, comen arcilla para extraer minerales de la misma. Es una práctica común en algunas culturas.

Coprofagia

La coprofagia es la ingestión de las heces. Se asocia con ciertas prácticas sexuales, como el fetichismo, el sadomasoquismo y la sumisión. En los niños es algo que puede presentarse cuando aún no han aprendido que eso no debe hacerse.

El problema se presenta por el hecho de que las bacterias que hay en los desechos pueden comprometer la salud de las persona, ocasionando diversas enfermedades. Es una vía de contagio de E. coli.

¿Cómo es el diagnóstico de la alotrofagia?

El diagnóstico corresponde tanto a un médico (gastroenterólogo, por ejemplo) como a un profesional de la conducta (psiquiatra). El principal criterio es que exista consumo continuado de la sustancia por un período cercano a un mes.

Ahora bien, no hay una prueba para determinar la existencia de este trastorno. Cuando se sospecha, el diagnóstico se realiza basado en el historial médico y el estudio de otros factores. Se hacen exámenes para determinar niveles de zinc, hierro, deficiencias de nutrientes y anemia. Se valora la cavidad bucal y el estado de las piezas dentarias.

La mayor dificultad del diagnóstico radica en que la persona no acude al médico para decir que sufre de este problema. Por otro lado, en el caso de pacientes con trastornos psiquiátricos o del neurodesarrollo, no siempre es posible saber qué han estado comiendo.

Complicaciones de la alotrofagia o pica

Las personas con alotrofagia o pica tienen riesgo de desarrollar problemas de salud. Las complicaciones pueden variar de acuerdo con la sustancia ingerida y el tiempo de consumo. Entre las más frecuentes tenemos las siguientes:

  • Enfermedades infecciosas: toxoplasmosis, ascariasis.
  • Contaminación: con plomo por la ingesta de pintura.
  • Perforación intestinal: por objetos agudos.
  • Obstrucción del tracto digestivo.
  • Síntomas de desnutrición: anemia, pérdida de peso, deficiencias vitamínicas.
Ascaris en el intestino.
El contagio con parásitos es una complicación de la pica que se deriva de la presencia de estos organismos en la tierra.

Tratamientos para la pica

El tratamiento de este trastorno puede variar según la causa y lo avanzado de los síntomas. En primer lugar, la conducta inadecuada debería tender a desaparecer en la medida que se corrigen las deficiencias de minerales o nutrientes. Pero si tales comportamientos no obedecen a este tipo de causas ni se detienen, se debe trabajar también en intervenciones conductuales.

En diversos estudios se sugieren programas de modificación del comportamiento para enfocar la atención de la persona en otros objetos, recompensando de manera diferencial cuando se da la conducta apropiada. Puede decirse, entonces, que es posible entrenar a las personas para no comer sustancias nocivas, aplicando estrategias cognitivo-conductuales.

El éxito del abordaje varía según la persona, su trastorno y sus circunstancias. En algunos casos, la alotrofagia se puede presentar por un tiempo y luego remite espontáneamente, aunque a veces hay recurrencia.

El cambio de conducta para abordar la alotrofagia o pica

En niños, mujeres embarazadas y personas con trastornos de la conducta pueden presentarse episodios de alotrofagia. Sin embargo, en las primeras puede ser algo temporal. En cambio, en niños y adultos con trastornos de la conducta es posible que se haga permanente y que sea más difícil de manejar.

Por lo tanto, los responsables que conviven con estas personas deben mantener una mayor atención hacia los hábitos alimenticios de estas. Es oportuno recordar que cuanto más consolidada o arraigada está una conducta, es más complicado modificarla.

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