Androginia cerebral: qué es y cuáles son sus beneficios

La androginia cerebral es la capacidad que tienen algunos cerebros para adaptarse al mundo sin estereotipos de género. En este espacio te contamos los beneficios que representa para la vida.
Androginia cerebral: qué es y cuáles son sus beneficios
Andrés Carrillo

Escrito y verificado por el psicólogo Andrés Carrillo el 13 agosto, 2021.

Última actualización: 13 agosto, 2021

La androginia cerebral es la capacidad del cerebro para interpretar la información como hombre y mujer. En otras palabras, los cerebros andróginos no se limitan por estereotipos de género. Los viejos paradigmas dictan que los hombres y las mujeres no pueden hacer las mismas cosas. Pero eso quedó atrás.

La crianza influye más que la biología en cuanto a los roles de género. De este modo, hay personas que no pueden valerse por sí mismas porque les han enseñado a depender de una pareja. En este artículo te contamos los beneficios de restarle importancia a dichos estereotipos.

¿En qué consiste la androginia cerebral?

Algunos cerebros se reconocen como masculino y otros como femeninos. Pero en algunos casos no existe ninguna parcialización de género. Por lo tanto, hay cerebros que pueden procesar la información del medio ambiente sin ser discriminativos.

Este fenómeno psicológico está asociado a la flexibilidad cognitiva. Esto es que la mente puede realizar diferentes tareas en simultáneo. Por ejemplo, las personas con pensamiento flexible tienen diversos puntos de vista sobre un tema.

El neuromarketing dirigió la mayoría de sus recientes campañas a cerebros andróginos. En contraposición a lo que ocurría antes, cuando los productos se asociaban a hombres o mujeres.

La neurociencia ha concluido que la mayoría de los cerebros tienen un comportamiento andrógino. Por lo tanto, los estereotipos de género provienen de la cultura. Esto quiere decir que el ambiente donde crece una persona determina sus acciones.

Tal es el caso de los estilos de crianza machistas. En estos escenarios las personas desarrollan limitaciones para adaptarse al mundo de forma saludable. Por el contrario, crecen con ideas equivocadas respecto a la sexualidad.

Cuestiones de género.
La cuestión de las diferencias de género es cultural y no radica en lo biológico ni en la estructura cerebral.


¿Cuáles son los beneficios de la androginia cerebral?

Son muchos los beneficios de tener un cerebro andrógino. En primer lugar, está la capacidad para evaluar el panorama completo; las personas que no se limitan por el género tienen mayores probabilidades de tomar buenas decisiones.

Una visión de túnel es característica de las mentes estrechas. Esto significa que la apertura al cambio es limitada. Por su parte, una mente andrógina no se reduce a un solo camino. Las personas que están en constante evolución no se detienen en los roles.

La resiliencia es otra ventaja. Para superar las situaciones difíciles de la vida es necesario abandonar los comportamientos anacrónicos. Por ejemplo, un padre machista que accede a jugar a las muñecas con sus hijas y deja los complejos de lado es un hombre resiliente.

Otra de las características positivas de la androginia psicológica es la gestión del tiempo. Las mentes libres de etiquetas de género son pragmáticas. El tiempo se aprovecha mejor porque no hace falta encajar en una manera de hacer las cosas.

Las mujeres que cambian los neumáticos de sus carros sin sentirse extrañas por hacerlo son un ejemplo de autonomía. Cuando no nos importa si somos hombres o mujeres podemos ser independientes. Así como los hombres que hacen las tareas del hogar y llevan a sus hijos al colegio sin ningún complejo.

Androginia cerebral y salud mental

Un estudio demostró que las personas con cerebros andróginos son menos propensas a enfermedades mentales. Particularmente, la ansiedad y la depresión son poco frecuentes cuando alguien no vive su vida en función de los estereotipos de género.

Dentro de este marco, los hombres con comportamientos marcadamente masculinos tienden a ser menos felices. Cuando no se aceptan como válidas otras formas de pensar, la adaptación al entorno se dificulta.

En el caso de las mujeres, la salud mental se ve vulnerada cuando no pueden cumplir sus expectativas y terminan aceptando un rol que no les gusta. Si apelamos a un ejemplo, encontramos que dentro del ambiente laboral las mujeres no reciben las mismas oportunidades que los hombres, lo que termina por causar resignación.

Resumiendo lo planteado, los hombres y las mujeres que no se rigen por lo socialmente establecido en cuanto al género tienen vidas más plenas y felices. Mientras que las personas que se creen dueños de la razón absoluta y no aceptan perspectivas de género, experimentan altos niveles de frustración.

Construcción cultural de los roles de género.
Los roles asociados al género limitan las posibilidades mentales de las personas.


¿El cerebro se puede entrenar para ser andrógino?

Como hemos visto hasta ahora, los cerebros andróginos no se reconocen como masculinos o femeninos. Sin embargo, aquellos cerebros que tengan identificación con algún género pueden aprender a ser más adaptativos. Mediante un proceso de psicoeducación, las personas aprenden a aceptar nuevos paradigmas.

Esto es porque la personalidad no se compone únicamente de un aspecto biológico. También existen factores medioambientales que promueven cambios en el comportamiento. Según las teorías psicodinámicas, cuando el pensamiento cambia lo hace también la conducta.

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