3 beneficios de la lechuga de hoja roja

La lechuga roja destaca por su contenido en fitonutrientes con capacidad antioxidante. Estos neutralizan la formación de radicales libres y reducen el riesgo de enfermar.
3 beneficios de la lechuga de hoja roja
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias el 11 enero, 2021.

Última actualización: 11 enero, 2021

La lechuga roja o lechuga italiana es un vegetal cada vez más común en los países occidentales. Se trata de una variante que cuenta con un mayor aporte de fitonutrientes, lo que conlleva una serie de propiedades a nivel nutricional que detallaremos más adelante.

Supone una alternativa recomendable a la lechuga tradicional de hoja verde o a otros vegetales típicos de la ensalada, como la escarola o la espinaca. Cabe destacar que uno de los puntos clave en la dieta saludable es la variedad. También en lo que a vegetales se refiere.

De este modo se garantiza un consumo de sustancias antioxidantes diferentes, lo que impacta de forma positiva sobre el estado de salud, a partir de una neutralización eficiente de la formación de radicales libres.

Beneficios de la lechuga roja

Te vamos a comentar cuáles son los principales beneficios del consumo de esta variedad de lechuga, distinta a la convencional.

1. Mayor contenido en antioxidantes

Los alimentos del reino vegetal que cuentan con un color rojo o morado intenso presentan en su interior una serie de pigmentos con elevada capacidad antioxidante: las antocianinas. Se ha demostrado que esta clase de fitonutrientes resulta esencial para prevenir la formación de radicales libres, lo que reduce la incidencia de muchas patologías crónicas.

Dichos compuestos también contribuyen a prevenir el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer. Por este motivo, es importante que aparezcan en la dieta de forma habitual.

El alimento que concentra una mayor cantidad de antocianinas en su interior es el arándano. Sin embargo, otros representantes de los vegetales, como la lechuga roja o la remolacha, también destacan por la presencia de dicho fitonutriente.

Arándanos con antocianinas.
Las antocianinas son antioxidantes naturales que se encuentran como pigmentos en muchos vegetales, por ejemplo los arándanos.

2. Mejora el tránsito intestinal

Si por algo destaca la lechuga en general, tanto la verde como la roja, es por la presencia de fibra. Esta sustancia es fundamental para mejorar el tránsito intestinal y para prevenir el estreñimiento, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Alimentary Pharmacology & Therapeutics. 

Además, la fibra soluble que contiene la lechuga sirve de sustrato energético para las bacterias que habitan en el tracto intestinal. De este modo se mejora la salud de la microbiota, que se vuelve más funcional. A partir de aquí se reduce la incidencia de muchas patologías inflamatorias del tubo digestivo, gracias a la síntesis a nivel interno de ácidos grasos de cadena corta.

3. Garantiza un buen estado de hidratación

La lechuga roja contiene una gran concentración de agua en su interior. Su consumo, por lo tanto, contribuye a alcanzar el equilibrio hídrico, ayudando a evitar que se desarrollen procesos de deshidratación.

Hay que tener en cuenta que, gracias a la fibra y al agua que contiene, la lechuga roja es capaz de generar saciedad. Según las evidencias, el consumo de un vaso de agua de forma previa a las comidas ayuda a suprimir el apetito. La lechuga puede realizar un efecto parecido, por lo que incluirla como primer plato puede ser un acierto si se pretende bajar de peso.

Contraindicaciones del consumo de lechuga roja

No es oro todo lo que reluce, ya que existen también algunas contraindicaciones respecto al consumo de lechuga roja. Se trata de un alimento con capacidad meteorizante, es decir, que puede incrementar la formación de gas a nivel intestinal. Esto puede resultar un inconveniente para las personas propensas a las flatulencias.

También hay que tener en cuenta que se trata de un producto que enlentece el proceso digestivo, lo que puede limitar su consumo, por ejemplo, de forma previa a una competición deportiva.

De todos modos, la mayor parte de la población no suele presentar problemas de tipo digestivo tras la ingesta de lechuga roja. Por este motivo, se trata de un alimento que se puede incluir en la dieta de forma habitual sin inconvenientes. No obstante, es importante comprobar la tolerancia.

Mujer con estreñimiento y gases.
El único problema relevante de la lechuga roja es su capacidad de generar gases con el consiguiente dolor abdominal.

Lechuga roja: fuente de antioxidantes

Tal y como hemos comentado, la lechuga roja destaca por su contenido en antioxidantes, superando a su homóloga verde. Las antocianinas que le aportan color son capaces de neutralizar la formación de radicales libres, impactando sobre el estado de salud.

Al mismo tiempo, se trata de un alimento óptimo para introducir en el contexto de las dietas hipocalóricas. Esto se debe a que cuenta con elevadas dosis de agua y de fibra, lo que provoca que genere saciedad con facilidad.

Por último, ten en cuenta que los sujetos propensos a presentar flatulencias o digestiones pesadas han de tener cierta precaución con el consumo de lechuga roja, ya que podría incrementar el número de molestias a nivel intestinal. De todos modos, no es un problema frecuente.

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