¿Qué es el botulismo?

26 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador
El botulismo causa síntomas como vómitos, diarrea y parálisis corporal. Consumir comida envasada al vacío que no haya pasado por protocolos de esterilización es un factor de riesgo para contraer la enfermedad.

¿Sabes cómo identificar un alimento capaz de transmitir botulismo? ¿Conoces a la bacteria que es la causante de la enfermedad? Este microorganismo puede aparecer en cualquier tipo de alimento, ya sea de origen animal o vegetal, pero para su crecimiento y proliferación tiene necesita de la falta de oxígeno.

Síntomas como visión doble, nauseas, vómitos o debilidad acompañada de una parálisis generalizada, son indicio de una infección generada por la bacteria Clostridium botulinum. Las comidas en conserva son las responsables de casi la totalidad de los brotes, y en este artículo te explicamos por qué.

Sobre la bacteria del botulismo: Clostridium botulinum

La Clostridium botulinum es un microorganismo que se cataloga dentro de las bacterias anaerobias obligatorias, pues además de no necesitar oxígeno para llevar a cabo sus procesos metabólicos, la existencia del mismo las mata. Quiere decir que se ven obligadas a vivir con bajas concentraciones del gas.

Clostridium botulinum tiene una forma característica de varilla, y otro rasgo que la distingue de muchas bacterias es su capacidad de generar esporas. Esta forma de subsistencia le permite permanecer en un estado latente durante largos periodos, y activarse cuando el ambiente es el adecuado para su crecimiento y proliferación.

El microorganismo tiene una resistencia variable al oxígeno. Sin embargo, diversos estudios sostienen y coinciden en que no crece jamás en atmósferas que contengan más de un 10 % del gas.

¿Qué la hace peligrosa?

La toxina botulínica es una neurotoxina producida por este microorganismo, que actúa en la capa mioneural del cuerpo humano. Impide, así, el correcto trayecto del impulso nervioso. Su mecanismo de acción se puede recoger en tres fases diferentes:

  1. La cadena de hidrógenos de la toxina se une a los receptores de la membrana presináptica de la neurona. Es decir que concentra su acción en el sistema nervioso del humano.
  2. La toxina penetra en la neurona por un mecanismo activo similar al de endocitosis. La célula neuronal admite el ingreso absorbiendo la molécula.
  3. Dentro de la neurona, la toxina interfiere con la liberación de la acetilcolina. Al no haber suficiente cantidad de la misma, la unión entre el nervio y el músculo no cumple el cometido de indicar la contracción de las fibras cuando es necesario o cuando se envía una orden desde el cerebro.

En conclusión, la toxina botulínica, al impedir la salida de la acetilcolina de la neurona, imposibilita la excitación de los músculos. El resultado final será una falta de tonicidad y de contracción.

Bacilos del botulismo
La forma de la bacteria Clostridium botulinum es la de un bastón alargado

Para saber más: ¿Hay bacterias en nuestro cerebro?

Tipos de botulismo

La toxina botulínica será, entonces, la causante de la patología que conocemos como botulismo. Existen tres tipos básicos y diferentes de infección por el Clostridium botulinum:

  • Por alimentos: sobre todo a través de conservas, en las cuales la bacteria crece gracias a la falta de oxígeno, impregnando la comida de la toxina.
  • En heridas: por la producción de la toxina en lesiones contaminadas sobre la piel.
  • Infantil: por la ingestión de esporas y la posterior proliferación de la bacteria en el intestino del lactante. El grupo de mayor riesgo es el de los menores de 2 años, y esta es una de las razones por las que se recomienda no incorporar alimentos como la miel hasta que son de mayor edad.

Síntomas del botulismo

El botulismo se expresa de diferentes formas, pero sus síntomas no suelen pasar inadvertidos. Entre estos se encuentran los siguientes:

  • Debilidad con parálisis en ambos lados del cuerpo.
  • Cólicos abdominales.
  • Dificultad para hablar y tragar.
  • Problemas respiratorios.
  • Nauseas y vómitos.
  • Disminución de la lucidez mental.

Al fin y al cabo, la toxina impide el movimiento muscular, con todos los fallos sistémicos que esto conlleva. Por ello, si no se trata a tiempo, el pronóstico del paciente puede ser fatal.

Diagnóstico y tratamiento

Para identificar a la bacteria se realizan análisis del contenido gástrico y fecal del paciente, y en estos se busca la presencia de la toxina botulínica. Una vez identificada la intoxicación, el tratamiento primario se basa en una asistencia respiratoria inmediata.

Luego, se aplica una antitoxina que anule los efectos que pueden ser letales. El paciente suele permanecer intubado durante un tiempo variable para la administración de líquidos, en casos en los cuales no recupera la capacidad de tragar pronto.

El pronóstico es positivo siempre y cuando la enfermedad se identifique rápido y se otorgue soporte vital al enfermo. También resulta fundamental la disponibilidad de la antitoxina y el rastro de los casos que pueden derivarse entre conocidos, familiares, amigos o vecinos que han consumido el mismo alimento contaminado.

Conservas y toxina botulínica
Las conservas y los enlatados son los principales portadores de la toxina botulínica cuando no fueron envasados correctamente

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¿Qué recordar del botulismo?

Conocer los mecanismos de acción de esta bacteria y la sintomatología de la enfermedad es importante, pero lo esencial es saber cómo prevenirla. Para ello, se han establecido diversos protocolos de control alimentario para las comidas en conserva.

Con someter los envasados a una temperatura de 121 °C durante el tiempo establecido, debería ser suficiente para acabar con las bacterias y con las esporas. La prevención del botulismo depende, en gran medida, de que la industria de los alimentos y las fabricaciones caseras cumplan con las normas.

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