8 características que tienen las personas desordenadas

¿Es cierto que el desorden es sinónimo de creatividad? Existen algunas características que podemos reconocer en las personas desordenadas. En este espacio te contamos cuáles son.
8 características que tienen las personas desordenadas
Andrés Carrillo

Escrito y verificado por el psicólogo Andrés Carrillo el 27 agosto, 2021.

Última actualización: 27 agosto, 2021

Existen ciertos mitos sobre las personas desordenadas que es importante aclarar. En primer lugar, debemos saber que el desorden se entiende como un estado en en el que las cosas no ocupan su mejor lugar disponible.

En este sentido, existen varias formas en las que se puede expresar el desorden. Por ejemplo, cuando dejamos la ropa tirada en un mueble en lugar de colocarla en el cesto de la ropa sucia. También hablamos de desorden cuando no hacemos las cosas de forma estructurada.

Dentro de este marco, algunos comportamientos desordenados también son el hecho de comer sin importar las horas, dormir mucho durante el día y poco tiempo en la noche. Si nos descuidamos y dejamos que el desorden dirija nuestras vidas tendremos problemas en otras áreas.

Características que suelen tener las personas desordenadas

Para evitar el desorden como un rasgo dominante de nuestra personalidad debemos identificar sus características. La idea es que podamos hacer un ejercicio de introspección y reconocer cuáles estamos presentando.

1. Poco perfeccionismo

El orden es una característica que se asocia al perfeccionismo. Esto es debido a que un sistema funciona correctamente cuando está bien estructurado (en orden). En lo esencial, la improvisación constante es una de las principales características de las personas desordenadas.

Acumulación y desorden.
La acumulación se vincula con el desorden. Si la cantidad de objetos es mucha, no habrá sitio adecuado para lo nuevo.

2. Acumulación

Los acumuladores compulsivos terminan siendo desordenados. Resulta lógico pensar que después de acumular tantas cosas ya no hay espacios adecuados para ubicarlas. En este sentido, las personas que guardan todo tipo de recuerdos u objetos innecesarios sobrecargan sus espacios y generan una sensación sofocante.

3. Apego hacia los objetos

Esta característica va de la mano con la anterior. Cuando generamos apegos hacia los objetos materiales, es difícil desprenderse de ellos.

Por tal motivo, las personas que se aferran con facilidad a las cosas terminan por acumularlas. Y como sabemos, es cuestión de tiempo para que el desorden aparezca.

4. Distorsión del orden

La distorsión del orden es cuando nos sentimos cómodos en medio del desorden. Lo que ocurre es que, de manera consciente, buscamos crear espacios desordenados. Probablemente, porque hay un aprendizaje profundo que nos ha enseñado a funcionar en esas condiciones.

Recordemos que lo que bien se aprende es difícil de olvidar. Resulta complicado cambiar algunos hábitos cuando entendemos que nos dan resultados. Es por eso que existen frases como “en el caos se halla el orden”.

5. Vivir de recuerdos

El pasado forma parte fundamental de nuestras vidas. Sin embargo, algunas personas no son capaces de asimilar los cambios y permanecen ancladas al pasado.

Esta situación promueve el desorden en varios aspectos. No solo se trata de acumuladores de objetos, sino de personas con labilidad emocional.



6. Espontaneidad

Existe la creencia de que las personas desordenadas son más creativas. La realidad es que no es una ciencia exacta.

Es decir, no todas las personas desordenadas son creativas. De hecho, lo que ocurre es que tienden a ser más espontáneas que el resto. Esto es que no dependen de protocolos para hacer las cosas.

7. Postergar

El hecho de postergar las actividades fomenta el desorden. Dejar para luego algo que podemos hacer en el momento presente desarrolla un mal hábito. Eventualmente, no será solo una cosa, sino varias.

Las personas que postergan tienen desordenadas algunas áreas importantes de su vida. Por ejemplo, en el trabajo o los estudios es difícil ponerse al día cuando existe el hábito de postergar. Al principio comienza como una conducta inofensiva, pero pronto se intensifica.

8. Rebeldía

Las personas irreverentes o rebeldes son desordenadas como una forma de rechazo hacia el sistema. En otras palabras, se trata de probar un punto de vista. Al llevar un estilo de vida sin orden y demostrar que funciona, los rebeldes sienten que han logrado imponerse sobre las normas.

Estudiante desordenado con problemas para estudiar.
En los estudios es notorio cuando hay desorden, pues los resultados académicos tienden a no alcanzarse.


¿Cuándo buscar ayuda profesional si siento que soy una persona desordenada?

El desorden puede convertirse en un problema cuando afecta a las personas en 3 o más áreas importantes de sus vidas. Ahora bien, no es necesario esperar a que la situación se salga de control para buscar ayuda profesional.

La recomendación es acudir a terapia de forma preventiva cuando sentimos que nos cuesta mucho trabajo recuperar el orden en algún aspecto. Tal es el caso de la procrastinación, que consiste en postergar de forma irracional y continua las responsabilidades que tenemos por delante.

¿El desorden siempre es negativo?

Por lo que hemos revisado hasta ahora, podríamos pensar que el desorden siempre es una situación negativa. Ahora bien, tomando en cuenta que nada en exceso es sano, se debe buscar un equilibrio. Ser ordenado y mantener la capacidad de improvisación intacta es el escenario ideal.

El desorden es un problema cuando se torna excesivo e intenso. Incluso las personas podrían descuidarse a sí mismas y llegar a un estado de abandono. Por otro lado, ser excesivamente ordenado y obsesivo tampoco es bueno para la salud mental.

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