7 claves para el cultivo de coliflor

Antes de cultivar coliflor, fíjate en la variedad, el clima, el suelo y demás factores que te explicamos en el artículo. ¡Es la única forma de tener éxito!
7 claves para el cultivo de coliflor

Última actualización: 05 junio, 2022

La coliflor es un tipo de alimento que pertenece a la familia del brócoli, la col y el repollo. Todos son vegetales crucíferos, ricos en nutrientes, por lo que si cuentas con las condiciones, merece la pena crear un cultivo de coliflor.

Son varios los factores a tener en cuenta para tener éxito en esta empresa. Por ejemplo, el tipo de clima, el suelo y el abonado correcto.

Así las cosas, considera que este es un alimento de climas templados y debes cuidar que cuando se geste su floración, no coincida con meses cálidos o heladas. Te enlistamos más claves para que cultives coliflor de calidad.

1. Variedades y época de siembra

Te puedes encontrar variedades tempranas de coliflor; estas se siembran entre los meses de octubre y diciembre y se trasplantan durante los meses de diciembre y enero, para cosecharse en marzo y abril. Su ciclo es de unos 90 días.

Mientras que las variedades tardías se siembran durante los meses de marzo y abril, se trasplantan en mayo y junio y terminan por cosecharse durante los meses de agosto y septiembre. En este caso, su ciclo es de unos 200 días.



2. Clima

Como lo mencionamos, la coliflor se da muy bien en climas templados. Pero todo lo definirá la variedad que se esté sembrando en el momento. Por ejemplo, las de primavera pueden soportar el invierno y las de verano demandan una temperatura templada.

Así las cosas, la coliflor prospera y crece entre los 15 y los 21 grados centígrados. Si el clima excede estos valores, no importará cuando la diferencia sea leve. Por tal motivo, encontrarás semillas de variedades tempranas, semitempranas y tardías.

Coliflor.
La coliflor tiene muchos beneficios para la salud, por lo que puedes valerte de ellos para mejorar tu dieta.

3. Suelo

El suelo debe estar muy bien preparado. De este modo, la semilla de coliflor se desarrollará de forma adecuada.

Debe contener suficiente materia orgánica y buen drenaje, ya que aunque la planta demanda humedad, la tierra no debe encharcarse o se arruinarían sus raíces.

Por otro lado, el pH del suelo debe estar próximo al neutro, tomando como referencia 6,5 a 7,5. Justo antes de sembrar las semillas, el suelo debe estar firme y poco mullido. Con ello garantizas que las hojas no se desarrollen sueltas y que la pella de la coliflor se forme de la mejor manera.

Así las cosas, en caso de necesitarlo, debes abonar la tierra y apisonarla; usa la azada con el terreno. Luego, el trasplante se debe hacer en surcos con distancias de 70 y 90 centímetros, dejando un margen de 50 centímetros entre plantas si son de variedad temprana y de 70-80 centímetros en las de variedad tardía.

4. Abonado y acolchado

Los cultivos de coliflor exigen muchos nutrientes. Así, el nitrógeno juega un rol relevante en el crecimiento de esta planta.

Por ello, debemos garantizar un compost de buena calidad. El acolchado es una forma de garantizar la riqueza de nutrientes y de preservar la humedad en las raíces del cultivo de coliflor.

Esta técnica se trata de rodear el tallo de la planta con algún vegetal o mineral. Sin embargo, lo recomendable es aplicar estiércol.

5. Riego

Durante el desarrollo de la coliflor debes proveer suficiente agua. No obstante, la frecuencia del riego estará determinada por el clima en el que decidiste sembrar. Lo que debes garantizar siempre es la humedad del suelo, evitando a toda costa el encharcamiento.

6. Recolección

Para cosechar la coliflor debes cortar las inflorescencias junto con algunas hojas tiernas. Estas últimas también se comen. En el proceso busca cogollos blancos, ya que los amarillos son un signo de maduración excesiva.

Tras su recolección pueden ser almacenados en el frigorífico por una semana. Guarda boca abajo en un área fresca y ventilada.

7. Asociaciones favorables

Entre las asociaciones que favorecen al cultivo de coliflor están la patata y la cebolla. Así, mantener cerca a plantas como la menta o el romero te ayudará a restringir los parásitos.

Las lechugas y espinacas son otras siembras aceptables, ya que su ciclo vegetativo es corto y no habrá una competencia marcada entre ellas.

Lechuga cultivada en casa cerca de coliflor.
La lechuga es un cultivo que puede compartir espacio con la coliflor.

Plagas y enfermedades que atacan los cultivos de coliflor

Como la mayoría de las siembras, la coliflor puede ser susceptible a ataques de enfermedades y plagas:

  • Hernia de la col: aparece a raíz de un hongo que produce abultamientos en el tallo y en las raíces, lo que marchita sus hojas. La forma de evitar esta enfermedad son las rotaciones espaciadas de 4 a 5 años.
  • Mariposa de la col: se trata de una mariposa blanca con puntos negros que pone huevos amarillos en las hojas y cuyas larvas de tono verde y peludas devoran las hojas. La forma de contraatacar a esta plaga es eliminando los huevos y orugas con las manos.
  • Mosca de la col: se asemejan a la mosca común. Esta plaga se instala en el cuello del tallo de la planta, haciendo galería hasta ahuecar el tallo central de la coliflor, tornando las hojas a un verde grisáceo y cubriéndose con una capa gruesa de cera. Lo que se debe hacer es erradicar las hierbas competidoras.


¡Un truco para conservar la coliflor!

Si deseas conservar el color blanco de la coliflor debes tener cuidado al recolectarla. Algunos sugieren que si evitas que le den los rayos del sol en la pella, evitas que se decolore.

¿Qué debes hacer? Quitar algunas hojas de la coliflor y cubrir la pella. Solo recuerda que este truco solo funciona si la variante es blanca y no de otro tono.

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