Coaching y mentoring: ¿cuál es la diferencia?

El coaching está orientado a desplegar el potencial de las personas, mientras que el mentoring suele enfocarse en la experiencia del mentor. Aprende con detalle sus diferencias.
Coaching y mentoring: ¿cuál es la diferencia?
Maria Fatima Seppi Vinuales

Escrito y verificado por la psicóloga Maria Fatima Seppi Vinuales el 09 septiembre, 2021.

Última actualización: 09 septiembre, 2021

En el camino a acompañar a las personas a potenciar sus habilidades surgen numerosas herramientas. Cada quien elegirá aquella que le resulte mejor. Sin embargo, en esas elecciones la desinformación es proporcional a las cantidad de opciones existentes. Y esto es algo que sucede con el coaching y el mentoring.

Para evaluar qué es lo mejor, es importante identificar en qué consiste y qué ofrece cada una. Veamos en detalle sus características.

¿Qué es el coaching?

Según la Escuela Europea de Coaching, la práctica es un entrenamiento en habilidades de comunicación y de liderazgo. De esta forma, se fomenta el autoconocimiento y el contacto de la persona con su entorno.

Existen diferentes tipos de coaching, pero en general se comparten supuestos. Uno de ellos tiene que ver con que toda persona tiene un potencial a ser descubierto y que ese camino se puede facilitar a través de la guía u orientación. Acompañar dicho proceso es la tarea del coach.

Otro de sus puntos de partida se relaciona con la idea del cambio. Para el coaching, el cambio es una realidad y todas las personas pueden cambiar tanto como estén dispuestas a hacerlo.

Por eso también se enfoca en que el cliente identifique sus fortalezas y debilidades y pueda ser el protagonista del cambio, liberándose de las creencias y acciones que lo limitan. Se trata de una proceso que es no directivo, es decir, no se dan instrucciones, sino que se acompaña.

Se espera que sea el cliente quien tome decisiones mediante la combinación de dialogo y ejercicios prácticos. Así se lo ayuda a reflexionar para llegar hacia donde quiere.

Coaching en una empresa.
En los ambientes laborales se emplea el coaching para tender a lograr objetivos de marca o personales.


¿Qué es el mentoring?

Para una primera aproximación al mentoring podemos pensar en una palabra clave: experiencia. El mentoring es una relación que se establece entre una persona que cuenta con experiencia y trayectoria y que orienta y guía a otra.

La práctica se basa en un proceso de aprendizaje que implica objetivos y una metodología para lograr la transferencia de conocimientos. Suele estar aplicado al ámbito organizacional, orientado al desarrollo profesional.

Especialmente en lo laboral tiene importantes beneficios. Permite adquirir una visión estratégica del negocio, una formación experta y ampliar la red de contactos.

¿Cómo se diferencia un coaching de un mentoring?

El coaching y el mentoring no tienen por qué ser excluyentes. Pero sí tienen sus diferencias.

El objeto de interés

Mientras que para el mentoring el objeto e interés reside en la experiencia que puede aportar el mentor, el coaching se concentra en que la persona despliegue el potencial y las capacidades que le son propias, que aprenda a confiar en ellas y creer en sí mismo. Está enfocado en que el cliente pueda identificar cuál es el objetivo a alcanzar y que aprenda a trazar caminos para hacerlo.

El mentoring, en cambio, puede estar enfocado en algo muy especifico, como mejorar la experiencia de un empleado en determinado tema. Mientras que el coaching se enfoca en el desarrollo de habilidades blandas y de comunicación, por ejemplo para empleados en puestos de coordinación.

Sin embargo, también hay que considerar que el mentoring puede tener estilos muy diferentes. Hay quienes además de compartir sus saberes, también potencian las habilidades del otro.

Tiempos y plazos

En general, los programas de coaching suelen planificarse con tiempos acotados. Por su parte, el mentoring es a largo plazo, como una relación permanente.

Asimismo, cuando una persona elige a un mentor suele seguir en contacto con él, realizando consultas, pidiendo su asesoramiento o supervisión sobre determinados temas. Sin embargo, también hay que considerar que estos tiempos dependen de los objetivos planteados.

Reunión laboral para mentoring.
En el mentoring se puede propiciar una relación a largo plazo entre aquellos con experiencia y los más novatos.

Perfil y competencias necesarias

El coach está preparado para llevar a cabo un programa de coaching. Por su parte, el mentor no solo tiene que ser un conocedor y experto del tema sobre el que se lo consulta, sino que también debe poseer competencias y conocimientos para liderar ese proceso de mentoring. Por eso, no todo experto es un mentor, pero sí todo mentor es un experto.



El conocimiento nos da poder

Si retomamos la idea inicial acerca de la desinformación, es importante comprender que antes de emprender cualquier camino, es necesario conocer y contar con información previa. De esta manera, es posible ejercer nuestro poder de agencia, tomando decisiones en base a la utilidad o no de determinadas propuestas.

Muchas veces los límites se tornan un poco borrosos. No todos los profesionales respetan las incumbencias pertinentes.

Por último, es importante comprender que todas las herramientas tienen algo para aportar al crecimiento de una persona. Por eso, los profesionales deben ser los principales portavoces de su actividad y concientizar e informar sobre sus beneficios.

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