Codo de golfista: síntomas y tratamientos

El codo de tenista o epicondilitis medial surge por la producción repetida de ciertos esfuerzos, sobre todo en entornos laborales físicamente demandantes. Te contamos más sobre esta condición a continuación.
Codo de golfista: síntomas y tratamientos
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 19 marzo, 2021.

Última actualización: 19 marzo, 2021

El codo de golfista,«epitrocleítis» o «epicondilitis medial», es una tendinopatía en la inserción de los músculos trocleares. El dolor suele producirse en la cara interna del codo al realizar ciertos movimientos, pero también se puede extender al antebrazo y muñeca. La prevalencia se calcula en un 0,4 % de la población, así que no es una condición muy común.

De todas formas, la incidencia de este trastorno aumenta de forma drástica en las personas que realizan de forma frecuente y continuada movimientos de hiperflexión del codo. En la mayoría de los casos, esta condición resulta de microtraumatismos de tracción repetidos; de ahí su nombre.

Cabe destacar que la mayoría de los afectados presentan entre 45 y 64 años, y que la patología es un poco más común en mujeres que en hombres. En ciertas ocupaciones laborales, de todas formas, la prevalencia puede llegar a alcanzar hasta casi un 10 % de los trabajadores. ¿Quieres saber más al respecto? ¡Sigue leyendo!

¿Qué es el codo de golfista?

Este cuadro clínico consiste en una tendinopatía, es decir, un tipo de trastorno localizado en el tendón que provoca dolor, inflamación y deterioro de la extremidad afectada. Tal y como indica un artículo divulgado en National Center for Biotechnology Information, en este caso el daño se produce en el tendón flexor común del codo, que supone el punto de inserción de 5 músculos diferentes.

Todos estos grupos musculares – palmar mayor, palmar menor, cubital anterior, pronador redondo y flexor común superficial de los dedos de la mano – son inervados por el nervio mediano. Este otorga la capacidad de movilidad del brazo y de oponer el pulgar; no obstante, suele verse dañado en esta patología.

La lesión es diferente al codo de tenista, aunque a veces se confundan. En el codo de tenista (epicondilitis lateral), los tendones inflamados y desgarrados son los extensores del antebrazo. La epicondilitis medial (codo de golfista) es menos común que el codo de tenista, pues solo corresponde al 10-20 % de todas las epicondilitis generales.

Inmovilización de codo para tratar la tenosinovitis.
El codo de golfista es una tendinopatía poco común que provoca dolor localizado y limitación del movimiento articular.

Síntomas del codo de golfista

La epicondilitis medial produce un dolor localizado en la zona de la inflamación, que se encuentra en la parte interna del codo. Este malestar puede irradiarse hacia el antebrazo, la parte interna del brazo e incluso la mano. Por lo general, el dolor solo aparece al realizar movimientos o cuando se toca la zona afectada.

Los pacientes describen los picos de malestar cuando doblan la muñeca, durante actos como escribir, a la hora de levantar algo o al agarrar un elemento físico de forma repentina (como un palo de golf).

Tal y como indica una publicación en InformedHealth, a veces se experimenta una ligera pérdida en el rango de movilidad del brazo afectado. El dolor suele disminuir cuando se mantiene el brazo en descanso, pero puede dificultar el sueño y ciertos procesos vitales de la persona.

Si el malestar percibido sucede en la parte externa del codo, se sospecha de codo de tenista, no de epicondilitis medial. La Clínica Mayo detalla una lista con la sintomatología general de este tipo de lesiones. Entre todos los signos clínicos encontramos los siguientes:

  • Rigidez: el codo entero se muestra rígido y los movimientos del paciente se ven limitados.
  • Dolor al flexionar la muñeca con la palma de la mano orientada hacia abajo.
  • Dolor intenso al dar un apretón de manos.
  • Malestar que irradia gran parte del interior del brazo, desde el codo, pasando por el antebrazo, hasta la muñeca.
  • Adormecimiento u hormigueos: estas parestesias se presentan sobre todo en los dedos anular y meñique.
  • Movimiento de agarre muy debilitado.

¿Cuáles son sus causas?

A pesar del nombre común de la patología, el 90 % de los casos no están relacionados con actividades deportivas. Profesiones como la carpintería, la carnicería, la cocina y trabajos en la construcción o líneas de montaje suelen requerir esfuerzos repetitivos que van provocando microdesgarros y lesiones en la estructura tendinosa ya descrita.

Cabe destacar que en ciertas profesiones la prevalencia se eleva hasta el 8,2 % de los trabajadores, en comparación con el 0,4 % de la población general. Además, 3/4 de los casos se producen en el brazo dominante, lo que evidencia que se trata de una patología enteramente vinculada a los esfuerzos repetidos.

De todas formas, la epicondilitis medial también se desarrolla por la práctica de ciertas actividades físicas. Los golfistas, jugadores de fútbol americano, arqueros, boleadores, lanzadores de jabalinas, entre otras disciplinas, están en riesgo de desarrollar codo de golfista.

En definitiva, toda actividad que requiera esfuerzos repentinos del brazo favorecerá su aparición. De todas formas, el mecanismo etiológico de la condición sigue bajo estudio.

Diagnóstico

El primer paso para diagnosticar la epicondilitis medial es recoger el historial clínico del paciente (anamnesis) y una exploración física del área afectada. De acuerdo con una publicación en Farmacia Profesional, el diagnóstico del codo de golfista y el de tenista siguen parámetros de acción muy similares.

Tras recoger suficiente información del paciente, el profesional le pedirá que realice una serie de movimientos. El más común es la extensión del brazo con la palma de la mano mirando hacia abajo, para después tratar de mover la extremidad en sentido descendente con distintos grados de resistencia. Si hay dolor, se confirma la patología.

En general, con la exploración física basta para el diagnóstico del codo de golfista. Los rayos X, análisis de ultrasonido y técnicas de resonancia magnética (MRI) solo se utilizan si se sospecha de patologías concomitantes o de causas diferentes a un esfuerzo prolongado.

Tratamiento del codo de golfista

Existe muy poca bibliografía que aborde el tratamiento de la epicondilitis medial. De todas formas, la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos detalla algunas pautas generales para aquellas personas afectadas.

  • En primer lugar, el médico recomendará suspender actividades físicas demandantes con el brazo afectado, durante 2 o 3 semanas.
  • También suele ser de utilidad la aplicación de compresas heladas por 20 minutos unas 4 veces al día, con el fin de reducir el proceso inflamatorio local.
  • Si el médico lo ve necesario, sugiere el uso de un dispositivo de inmovilización, que reducirá la presión en el nervio, músculos y tendón afectados.
  • De todas formas, suele ser necesario realizar ciertos ejercicios periódicos, con el fin de que la musculatura permanezca activa y no se atrofie durante la recuperación.
Tratamiento del codo de golfista
El reposo y la fisioterapia favorecen el alivio del codo de golfista. El tratamiento también puede incluir analgésicos.

Medicamentos

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos de venta libre (AINEs) suelen utilizarse para reducir los síntomas de este tipo de cuadros clínicos. Ejemplos de ello son el ibuprofeno (Motrin), naproxeno (Aleve) y ácido acetilsalicílico (Aspirina). Si tienes codo de golfista, consulta con el médico los beneficios y perjuicios de estos fármacos en tu caso.

Ejercicios excéntricos

Como apunte final, te presentamos un ejemplo de ejercicio excéntrico, utilizado para rehabilitar la musculatura durante el cuadro de codo de golfista.

  • Coge un peso con la mano del brazo afectado y siéntate.
  • Descansa el codo en tu muslo, con la palma de la mano mirando hacia arriba. Tu codo debería estar doblado y tu muñeca girada.
  • De manera gradual, ve inclinando la mano con el peso. Puedes servirte de la mano libre para recolocar el peso en su localización original.
  • Repite el movimiento unas 15 veces. Tras descansar un poco, reinicia la serie 2 veces más.

Este tipo de ejercicios contribuyen a evitar la atrofia muscular. Aún así, antes de realizarlos, consulta siempre tu situación con el fisioterapeuta pertinente. Si no estás preparado para rehabilitación, cualquier actividad física fomentará el empeoramiento de tus síntomas.

¿Qué debes recordar?

Como habrás podido comprobar, el codo de golfista es una tendinopatía que tiene bastante en común que el codo de tenista, ya que se presenta de forma similar y por causas parecidas. De todas formas, el codo de tenista se manifiesta con dolor en la parte externa del codo, mientras que la epicondilitis medial causa dolor en las estructuras internas del brazo.

Si presentas cualquiera de los síntomas citados, acude a tu médico de cabecera sin demora. Este tipo de lesiones suelen curarse con reposo y rehabilitación, pero si se ignoran, empeorarán con el tiempo.

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