¿Cómo acercarnos a nuestros hijos para poder aconsejarlos?

Una de las bases de la cercanía que podamos lograr con nuestros hijos para acompañarlos y aconsejarlos es una comunicación efectiva y amorosa, además del tiempo que dispongamos para ellos. Entérate de más aquí.
¿Cómo acercarnos a nuestros hijos para poder aconsejarlos?
Bernardo Peña

Escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña el 20 Diciembre, 2020.

Última actualización: 20 Diciembre, 2020

Educar a nuestros hijos para que desarrollen su máximo potencial y desempeñen su rol en la sociedad de la mejor manera posible no es una tarea sencilla. Para ello, debemos aprender a acercarnos a nuestros hijos. De esta manera, podremos aconsejarlos y evitar, en la medida de lo posible, que cometan nuestros mismos errores.

Si no aprendemos a acercarnos a ellos, cuando queramos ofrecerles un consejo o una ayuda que no nos han solicitado, lo más probable es que nos rechacen, y ese intento de acercamiento puede acabar en una discusión. Por eso es tan importante sostener una buena comunicación con nuestros hijos.

Debemos aprender a comunicarnos como familia, a expresar adecuadamente lo que pensamos, a transmitir y comprender de manera empática los sentimientos de nuestros hijos. Y, desde allí, promover la unión edificada sobre las bases del amor y el afecto.

Es fundamental aprender a comunicarnos con nuestros hijos desde que son pequeños. Si no les dedicamos tiempo y no creamos el espacio para conversar mientras son pequeños, será poco probable que podamos entablar diálogos sinceros y productivos con ellos cuando lleguen a la adolescencia. Esto hará que sea muy difícil enterarnos de lo que les ocurre, de lo que viven, de lo que atraviesan en su cotidianidad.

Consejos para acercarnos a nuestros hijos

Hay que mostrarles amor y apoyo incondicional, fomentar su confianza sin invadir su privacidad y hacerles saber que estaremos ahí cuando nos necesiten. Ante todo, debemos ser un ejemplo para ellos; debemos ser pacientes, comprensivos y congruentes con lo que nosotros mismos predicamos.

5 consejos que te ayudarán a evitar futuros rencores en tus hijos

  • Si tenemos varios hijos, lo ideal es conversar con cada uno por separado y dedicarles su propio espacio. Esto hay que hacerlo de manera regular.
  • Cuando son pequeños, jugar con ellos resulta muy favorable para acercarse emocionalmente. Y así lo señala este trabajo publicado en la Revista sobre la infancia y la adolescencia. El juego suele ser la actividad que más lesa atrae. Por ello, cuando jugamos con nuestros hijos, notan y sienten nuestro interés como padres hacia ellos y hacia sus actividades.
  • Ver una película en familia hace que tengamos cosas en común con nuestros hijos. También da pie a conversar con ellos sobre qué les ha parecido lo que han visto y para conocer sus puntos de vista, la forma en la que piensan, cómo ven las cosas, su personalidad…
  • Definitivamente, tenemos que abrazar, besar y acariciar a nuestros hijos. El contacto físico no lo podemos perder. Es fundamental para fortalecer el lazo emocional, lo que nos acerca más a ellos.
  • Debemos ser cálidos y empáticos en el momento de dialogar con nuestros hijos. El cariño que les transmitamos al conversar con ellos con nuestro tono de voz, nuestra palabra y nuestros gestos es determinante para que la comunicación sea natural y acogedora. También debemos procurar “ponernos en sus zapatos”, es decir, intentar sentir como ellos sienten; en definitiva: ser empáticos.
  • Debemos propiciar momentos para compartir en familia. El tiempo que pasen viendo la televisión o accediendo a videojuegos debe ser corto, si no, se aislarán fácilmente.
  • Debemos obsequiarles a nuestros hijos con objetos de valor, tales como libros y juegos que, además de desarrollar sus capacidades, nos hagan jugar juntos y crear una conexión emocional instantánea.

Otros consejos importantes para acercarnos a nuestros hijos

Propiciar comidas en familia por lo menos dos veces a la semana y cenas o almuerzos los fines de semana pues, tal y como evidencia este estudio publicado en la revista Acta Pediátrica Española, es una de la mejores formas de reforzar el vínculo, pues ayuda a educar y a unir a la familia.

También es importante que nuestros hijos colaboren en la preparación de la comida. Con ello, aprenderán a cocinar y el valor de la colaboración; estos momentos acercan y unen mucho.

Asimismo, es relevante planificar viajes o excursiones en familia para pasar tiempo juntos y tener nuevas experiencias. Esto también es muy útil para acercarnos a nuestros hijos.

Enseñarles a los pequeños actividades deportivas como patinar, montar en bicicleta o nadar constituye una experiencia valiosa para ellos, que, además, fortalece la conexión padres e hijos.

Lo que no debemos hacer con nuestros hijos

madre e hijos

Generalizar y decir que siempre hacen algo mal o que nunca hacen nada bien baja su autoestima. Con este tipo de afirmaciones, nuestros hijos pueden llegar a creer que realmente no son buenos en nada.

Igualmente, no tenemos que ridiculizarlos o utilizar el sarcasmo y la ironía, creyendo que no les afectará porque estamos “jugando”. Lo cierto es que más que divertirles, los hará sentirse inferiores y humillados.

Otra cosa que no debemos hacer es dar órdenes autoritarias de manera reiterada, sin importar que nuestros hijos tengan algún tipo de objeción. Esto genera en ellos la sensación de que no los entendemos y de que deben seguir las órdenes de los adultos sin poder cuestionarlas bajo ninguna circunstancia.

Tampoco debemos gritarles y discutir por problemas ya resueltos que no están relacionados con los presentes. De igual manera, las miradas de reproche suelen dificultar el diálogo con nuestros hijos.

Por otro parte, etiquetarlos convirtiendo un comportamiento negativo en un rasgo de personalidad, definitivamente, provoca su completo rechazo hacia nostrosos como padres.

Otra acción que no debemos hacer es desacreditar a nuestros hijos o sermonearlos en momentos inadecuados. Debemos llamarles la atención en privado y de la forma adecuada, sin ofenderlos. Si no lo hacemos de esta manera, lo que ganaremos es su distancia.

Reflexión para acercarnos a nuestros hijos

Lo mejor que podemos hacer como padres es procurar mantener el equilibrio cuando nos dirijamos a nuestros hijos. Es importante tener presente que si siempre estamos molestos, será muy difícil razonar de manera asertiva.

Tener discusiones con nuestros hijos en ese estado emocional negativo nos llevará a expresarnos de forma inadecuada, por lo que podremos llegar a decir palabras que jamás hubiésemos querido decir. Si permitimos que nos ocurra esto, nuestros hijos se cerrarán más a nuestra compañía y mucho más a nuestros consejos. Por ello, es importante tener todos estos consejos en mente para conseguir acercarnos a nuestro hijos.