Cómo combatir los enfrentamientos entre hermanos

Con independencia de cuál sea el motivo de los enfrentamientos entre hermanos, es muy importante enseñarles desde pequeños que el respeto mutuo es algo a lo que nunca pueden faltar.
Cómo combatir los enfrentamientos entre hermanos
Bernardo Peña

Revisado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 17 enero, 2021.

Escrito por Thady Carabaño, 21 noviembre, 2018

Última actualización: 17 enero, 2021

Enterarse de la llegada de un hermano es siempre desconcertante, incluso para los niños que lo han pedido a sus padre. Todo lo que era normal se modifica con la llegada del nuevo bebé. Así, entre los cambios que llegan están los enfrentamientos entre hermanos.

Los niños tienen razones para antagonizar con sus hermanos. Traen consigo una serie de situaciones que implican desde compartir el tiempo y el amor de los padres, hasta compartir los juguetes o la habitación del otro.

No importa que los hijos tengan edades cercanas o distantes; ten por seguro que habrá enfrentamientos entre hermanos. Nos corresponderá entonces hacer el papel de padre, mediador o árbitro. No será fácil, pero lograrás que tus niños reconozcan que un hermano es el amigo ideal que heredan de los padres.

¿Cómo combatir los enfrentamientos entre hermanos?

Es normal que los niños se peleen, ya que es una demostración de su personalidad y rol dentro de la familia. Una especie de aviso de “territorialidad animal” se desarrolla en los pequeños que gritan, insultan y refutan todo a sus hermanos para hacerse notar dentro de “la manada” que, en este caso, es la familia.

Los enfrentamientos entre hermanos son comunes. Es así. La labor de los progenitores es establecer los límites para que los niños sepan que el espacio familiar puede ser armónico, además de prevenir que se conviertan en adultos conflictivos. Para ello, toma en cuenta estas recomendaciones.

1. El respeto como primer límite

Cómo solucionar los problemas entre hermanos

Enseña a los niños que el respeto no se pone sobre la mesa de negociaciones. Ese valor debe ser el primero dentro de la familia, y más entre hermanos. Bajo ninguna circunstancia deben faltar al respeto al otro con ofensas hacia su persona, sus características o condición física, y mucho menos llegar a la violencia.

En el momento en el que detengas una pelea entre hermanos, deja bien claro la importancia que tiene. Sé firme: los niños necesitan entender que el respeto es importante y que es un límite que no debe ser traspasado, por muy enfadados que estén con su hermano.

2. La reflexión y la disculpa

En ese momento en el que intervienes en el enfrentamiento entre hermanos, debes hacerles ver lo que han hecho. Hay que llevarles a que reflexionen sobre lo ocurrido. Más allá de lo que haya desencadenado la pelea, intenta establecer conexiones emocionales entre ellos.

Si pelean por un juguete, muéstrales lo importante que es compartir con su hermano. Luego, se deben pedir disculpas y conceder el perdón, sin que importe el tamaño de la “ofensa”. Ninguna pelea puede ser tan grande como para que no puedan perdonar a su hermano.

3. Invítales a resolver el problema

Es importante dar herramientas a los niños para la resolución de conflictos. En el caso de los hermanos, es todavía más necesario que sepan que los problemas deben resolverlos sin traspasar los límites del respeto ni usar la violencia.

El diálogo y la negociación debe ser el camino para dirimir sus diferencias. Si la situación les sobrepasa, antes de agredirse tienen que pedir ayuda a los padres u otros adultos de su confianza.

El establecimiento de límites claros permitirá a los niños extrapolar sus habilidades para resolver conflictos a otros aspectos de su vida, lo que generará mejores relaciones con amigos, maestros y familiares.

4. Empatizar con el otro para combatir los enfrentamientos entre hermanos

Involucra a tu hijo durante el embarazo y en el cuidado del bebé.

En el proceso de reflexión del niño es importante enseñarle el ejercicio de la empatía o de “ponerse en el lugar del otro”. Esto es fundamental para que entiendan la posición de su hermano, lo que sintió, qué fue lo que le afectó. Es el mejor camino para evitar futuros conflictos. Y así lo evidencia este estudio publicado en la revista Suma Psicológica.

La pregunta clave que hay que hacerles es: ¿Qué sentirías si en en vez de tu hermano hubieras sido tú?. Este ejercicio es positivo para mucho de los aspectos futuros de la vida de tus hijos.

5. Crear espacios familiares

Una de las herramientas beneficiosas para combatir los enfrentamientos entre hermanos es generar espacios de recreación y distracción en familia. Estos momentos permiten que los niños se relajen, se unan y compartan con los padres y entre sí, como señala esta información del Gobierno de Navarra.

Quizá al principio encuentres algunas resistencias y tengan algunas discusiones. Separarlos y conversar un rato con cada uno llevará todo a la calma nuevamente.

6. Paciencia y más paciencia

Para llevar adelante una vida feliz con tus hijos, aplica grandes dosis de calma y paciencia frente a estos enfrentamientos. Sin duda, habrá ocasiones en las que sientas un gran desgaste, incluso hasta te cuestiones como progenitor y te deprimas.

No obstante, no pierdas la calma. Todo pasará y saldrá bien. Cuando sientas que la paciencia se termina, detente y aplica otra dosis más. Tú puedes. En caso de que los enfrentamientos te desborden, no dudes en buscar apoyo con algún profesional de la psicología.

Los padres son piezas claves

Para que la relación entre los hijos sea sana, los padres deben dedicar por igual amor, atención y tiempo a cada uno de los hijos. Es fundamental no establecer diferencias entre ellos.

Las distinciones que algunos padres hacen entre los hijos mellan la relación familiar. Estas generan relaciones antagónicas y competitivas entre los hermanos, que pueden llegar hasta edades adultas.

Todos los niños son iguales en una cosa: papá y mamá son el centro de su mundo. Eso se debe entender como padres. Hay que evitar pensar que porque uno es más mayor que el otro, debe dejar de demandar el amor que estaba acostumbrado a recibir de sus padres.

Sobre los enfrentamientos entre hermanos…

En definitiva, los enfrentamientos entre hermanos son naturales hasta un punto, siempre y cuando cuenten con la debida orientación de los padres:

  1. Son un mecanismo para marcar el lugar dentro de la familia.
  2. Ayudan a desarrollar la personalidad.
  3. Ayudan a aprender a controlar las emociones.
  4. Fortalecen la autoestima.

¿Es agotador el esquema de las peleas entre hermanos? Lo es. Sin embargo, la orientación oportuna ayudará a que tus hijos encuentren la mejor solución para resolver sus conflictos.

Todos los que tenemos hermanos sabemos lo importante que es. Incluso es posible apreciarlo en medio de las risas que surgen al recordar las grandes peleas de la infancia. Ahora te toca a ti enseñarles a tus hijos a apreciar esa extraordinaria bendición de contar con uno o varios hermanos.