¿Cómo enseñar a mi hijo a ser honesto? 5 consejos claves

Los niños mienten por diversas razones. Pero inculcarles el valor de la honestidad es fundamental para que se conviertan en adultos íntegros y exitosos.
¿Cómo enseñar a mi hijo a ser honesto? 5 consejos claves
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz el 27 octubre, 2021.

Última actualización: 27 octubre, 2021

Aunque no siempre se le otorgue la importancia que merece, la honestidad es una de las mayores virtudes del ser humano. Es lo que nos hace confiables a los ojos de quienes nos rodean y lo que nos permite estar en paz con nosotros mismos. Si te has preguntado, «¿cómo enseñar a mi hijo a ser honesto?», queremos ayudarte.

Contrario a lo que muchos piensan, este valor no es exclusivo de los adultos. Si bien se va afianzando con el paso del tiempo, sus bases se sientan durante la infancia. No obstante, el papel de los padres, cuidadores y demás adultos involucrados desempeña un papel relevante en el mismo.

Algunos padres y madres tienden a delegar a la escuela la tarea de educar en valores. Lo cierto es que el principal agente socializador de la infancia es la familia. Por ello, aunque la etapa escolar interviene en este proceso, el seno familiar tiene un rol que no se puede reemplazar. Veamos algunos consejos.

¿Por qué enseñar a mi hijo a ser honesto?

Tal vez has pensado en algún momento que no es tan necesario hacer hincapié en la honestidad, que contar algunas mentiras es propio de los niños y que esta tendencia se erradica por sí sola con el pasar de los años.

Sin embargo, aunque aprender a mentir forma parte del desarrollo evolutivo del niño, la falta de transparencia puede pasarle factura a tu hijo desde los primeros momentos. Además, una vez que se arraigue el hábito, será más difícil de eliminar. A continuación, algunas razones importantes para educar en la honestidad.

  • Podrás confiar en él. Tendrás la certeza de que su palabra es cierta; por tanto, podrán cultivar un vínculo más sólido y sano.
  • Evitarás la incomodidad de la incoherencia. Y es que, en efecto, cuando lo que pensamos, decimos y hacemos no está alineado, experimentamos la llamada «disonancia cognitiva», que nos genera una gran inquietud interna. Además, si enseñas a tu hijo a ser honesto no tendrá que cargar con el sufrimiento y la culpa de una conciencia manchada.
  • Le ayudarás a ser más responsable, pues no eludirá las consecuencias de sus actos, sino que las afrontará y aprenderá de ellas. A su vez, esto le permitirá sentirse orgulloso de sí mismo y podrá confiar en su capacidad para hacer frente a los errores.
  • Aprenderá a tolerar la frustración en lugar de recurrir a artimañas o falsedades para lograr salirse siempre con la suya.
  • Será más confiable a ojos de los demás y, por ello, disfrutará de mejores relaciones sociales.
¿Por qué enseñar a mi hijo a ser honesto?
Enseñar la honestidad en los niños permite cultivar relaciones más sanas con ellos.

¿Cómo enseñar a mi hijo a ser honesto?

Por supuesto, es momento de responder a la inquietud de «¿cómo enseñar a mi hijo a ser honesto?». En particular, hay que tener en cuenta algunos elementos claves que ayudan a cultivar este valor. Descubre en el siguiente espacio los más importantes.

1. Refuerza su sinceridad

Con frecuencia, los padres caen en el error de remarcar de manera excesiva las conductas negativas de los niños y de ignorar sus comportamientos adecuados. Por ejemplo, suelen aplicar castigos o regaños cuando el menor dice una mentira. No obstante, cuando este dice la verdad, se pasa por alto.

Pero si de enseñar la honestidad se trata, actuar de forma contraria es más efectivo. Es decir, debes reconocer la valentía de tu hijo cuando es honesto. Incluso, aunque tengas que corregirlo por lo ocurrido, puedes aplaudirlo por su acto de nobleza.

2. Dale un buen ejemplo

Sin lugar a dudas, las conductas de los niños provienen en gran medida del ejemplo de sus mayores. ¿Te has puesto a pensar en cuántas mentiras piadosas le dices día a día para lograr algún fin? No puedes exigirle que sea honesto si mientes en frente suyo o, incluso, les pides que mientan a otros.



3. Opta por consecuencias en lugar de castigos

Una de las razones por las que los niños mienten es para evitar un evento negativo. Por ejemplo, para no recibir un castigo o para no decepcionar a sus padres. Por tanto, si tu reacción ante sus transgresiones es exagerada o desproporcionada, es más probable que tu hijo se sienta en la necesidad de mentir.

En cambio, si respondes con calma y mesura, te percibirá como un lugar seguro al que puede acudir incluso tras haber fallado. Esta cercanía emocional le ayudará a abrirse y a sincerarse. Eso sí, esto no implica ser permisivo o pasar por alto su mala conducta. Más bien, es convertirla en una oportunidad para su aprendizaje.

4. Muéstrale otro camino más adecuado

Tu hijo fallará en múltiples ocasiones a lo largo de su vida. Por eso, es importante que le ofrezcas salidas válidas para que no tenga que caer en la mentira. En este sentido, le puedes explicar que puede asumir su error, pedir perdón y tratar de reparar los daños. Al fin y al cabo, esto será más positivo que ocultar la verdad y eludir la responsabilidad.

La idea es que entienda que la mentira puede dañar a las personas que ama y perjudicar sus relaciones. En cambio, la honestidad le permitirá fortalecer los vínculos.

5. No pongas su honestidad a prueba

Evita caer en la tentación de poner a prueba la sinceridad de tus hijos. Para citar un par de ejemplos, si te percatas de que el niño no ha recogido su habitación, no le preguntes cosas como: «¿has ordenado ya?». O si le has visto derramar un vaso de zumo en el sofá, no digas: «¿quién ha manchado el sofá?».

Ante esta tesitura, los menores pueden tomar la decisión de arriesgarse a mentir para no ser descubiertos. Con el paso del tiempo, esto puede convertirse en un hábito. Así pues, mejor utiliza la asertividad y recuérdale que su cuarto sigue desordenado o pídele que limpie el líquido derramado.

¿Cómo enseñar a mi hijo a ser honesto?
Para educar a los niños en la honestidad es necesario ayudarles a entender las consecuencias que puede ocasionar una mentira.


Un hijo que aprende a ser honesto se convierte en un adulto íntegro y con valores

Inculcar la honestidad desde una edad temprana tiene más beneficios de lo que puede parecer. En concreto, los niños comprenden el valor de la sinceridad y lo valioso de la confianza entre dos o más personas.

A la larga, esto también influye en su tendencia a relacionarse con otras personas que también son íntegras y honestas. Es decir, desarrollarán relaciones interpersonales más sanas. Asimismo, evitarán contratiempos importantes y crecerán como adultos asertivos, capaces y fiables.

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