9 consejos de alimentación para pacientes con EPOC

La dieta afecta la capacidad de respirar e influencia la salud de los pulmones. Las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica pueden mejorar su situación con una alimentación acorde.
9 consejos de alimentación para pacientes con EPOC
Anna Vilarrasa

Escrito y verificado por la nutricionista Anna Vilarrasa el 08 octubre, 2021.

Última actualización: 08 octubre, 2021

La alimentación en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) puede presentar algunas complicaciones, pues la dificultad para respirar suele comportar problemas para comprar, cocinar e incluso comer. Por este motivo, a veces es difícil seguir una dieta adecuada.

Sin embargo, existen algunas pautas y consejos de alimentación para pacientes con EPOC que permiten seguir una pauta saludable y posibilitan una mejor calidad de vida. Si deseas conocerlos y ponerlos en práctica, te invitamos a seguir leyendo este artículo.

La importancia de la alimentación en pacientes con EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar crónica que genera dificultad para respirar. En ella se incluyen tanto el enfisema como la bronquitis crónica.

Las vías respiratorias se inflaman y el flujo de aire que entra y sale de los pulmones disminuye. Por esta razón, ingresa menos oxigeno en los tejidos y es más complicado eliminar el dióxido de carbono que se genera como desecho.

Se trata de un problema crónico que se puede prevenir en algunos casos y tratar. A nivel dietético no existe un plan alimentario que pueda curar la enfermedad. Sin embargo, la alimentación es importante, pues una combinación adecuada de nutrientes puede ayudar a respirar con mayor facilidad.

Gracias al patrón alimentario adecuado se puede lograr una mejor función y un menor deterioro. Asimismo, es esencial para evitar la pérdida de peso y de masa magra que suele aparecer en estados avanzados.



Consejos dietéticos para pacientes con EPOC

Las personas que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica pueden encontrar en algunos nutrientes y alimentos específicos buenos aliados para sentirse mejor. Existen unas pautas generales que se pueden aplicar como base a muchos pacientes, pero es recomendable consultar con el especialista y encontrar un plan adecuado a cada uno.

A continuación, se detallan algunos de los consejos sobre qué pautas alimentarias, alimentos y nutrientes son los indicados y cuáles es mejor evitar en esta situación.

1. Comer poca cantidad y a menudo

Se sabe que los requerimientos energéticos suelen estar aumentados en la EPOC, pues el gasto calórico en reposo es más alto de lo habitual. Sin embargo, a menudo suelen presentarse dificultades para comer, ya sea debido al estado de ánimo, la disnea o bien a la pérdida de apetito.

Por este motivo, puede ser conveniente hacer de 4 a 6 comidas al día con un contenido reducido. Por una lado, esto requiere menos esfuerzo y favorece la digestión, mientras que un menor llenado gástrico reduce la presión en los pulmones y facilita la respiración.

Paciente EPOC con poco apetito.
La reducción de la calidad de vida de estos pacientes se puede manifestar en la alteración de los patrones de alimentación.

2. Dar prioridad a los alimentos más nutritivos

A raíz de esta misma situación (falta de apetito y requerimientos elevados), es preciso optar por alimentos con una alta calidad nutricional y que aporten energía. Del mismo modo, hay que evitar los superfluos, como zumos de frutas, bebidas energéticas, dulces, bollería o aperitivos salados.

3. El desayuno: una de las comidas clave en la alimentación para pacientes con EPOC

Los niveles energéticos son mucho más altos a primeras horas de la mañana y las fuerzas van menguando a lo largo del día. Así que es preferible concentrar las ingestas más altas en el desayuno y la comida. Deben tener cabida las fuentes de proteínas, grasas y carbohidratos enteros, como pescado, huevos, carne, aceite, granos integrales, frutos secos, yogures y frutas.

Además, es interesante preparar la merienda y la cena con anterioridad. Incluso, cocinar en mayor cantidad y tener siempre platos congelados. También es preferible pedir ayuda a familiares y amigos si por la noche las fuerzas disminuyen mucho.

4. Hacer una dieta con abundantes grasas y proteínas

De entre todos los macronutrientes, los lípidos son los que producen menos cantidad de dióxido de carbono por oxigeno utilizado tras su metabolismo. Por esta razón, los pacientes pueden verse beneficiados con una dieta más baja en carbohidratos y más alta en grasas.

Para llevarla a cabo es aconsejable dar prioridad a las grasas no saturadas, como las del aceite de oliva, el pescado azul, los frutos secos, el aguacate y los huevos. Del mismo modo, es necesario evitar las grasas hidrogenadas (bollería industrial, platos preparados, snacks) y todos los productos de carne procesada.

Las proteínas son esenciales para ayudar a mantener la masa muscular, incluidos los músculos del pecho, involucrados en la respiración. Además, contribuyen a un óptimo funcionamiento del sistema inmunitario.

5. Ingerir alimentos con potasio y vigilar la ingesta de sal

El potasio es importante en la alimentación de los pacientes con EPOC, ya que un déficit de este mineral puede ocasionar dificultades respiratorias por una disminución de la capacidad de la musculatura.

Así que es interesante introducir en la dieta alimentos con potasio como el aguacate, las verduras de hoja verde, los espárragos, la remolacha, las patatas, los plátanos y la naranja.

Por el contrario, la presencia de sodio debe ser controlada. Comer demasiada sal conduce al cuerpo a la retención de líquidos y esto perjudica la respiración. Algunos trucos para mantener todo el sabor de los platos están en potenciar el uso de hierbas y especias y aliñar con un buen aceite de oliva virgen extra.

6. Frutas y verduras

Estos dos grandes grupos de alimentos son necesarios, junto con los cereales integrales como fuente de fibra dietética. Como señala un artículo del European Respiratory Journal, una mayor ingesta de fibra se ha relacionado con un menor riesgo de EPOC.

Además, las frutas y las verduras aportan compuestos antioxidantes que se han asociado de forma positiva con una mejor función pulmonar en toda la población general. En concreto, los estudios se centran en la vitamina C, la E, los betacarotenos y el selenio.

7. Asegurar una correcta hidratación

Beber abundante agua durante el día es necesario para mantener la mucosidad fluida y facilitar su expulsión. Ademas, puede ser preferible ingerirla al final de las comidas o entre ellas, ya que de lo contrario puede producir sensación de saciedad precoz.



8. Evitar alimentos flatulentos

Un exceso de gas en el abdomen puede dificultar y volver incómoda la respiración. Por este motivo, es necesario controlar y eliminar de la dieta los alimentos que generan hinchazón y flatulencias.

Aquellos que suelen producir problemas de este tipo con más frecuencia son los siguientes:

  • Verduras como las coles de Bruselas, el repollo, la coliflor, el puerro, el brócoli o la cebolla.
  • Legumbres.
  • Alimentos fritos, muy grasos o muy condimentados.
  • Manzanas, melones y aguacates.
  • Bebidas carbonatadas.

9. Técnicas de cocina sencillas y sabrosas

Como ya se ha comentado, la preparación y el propio momento de la comida pueden ser complicados en pacientes con EPOC. Por este motivo, la tarea de cocinar debe ser sencilla y los platos fáciles de comer.

Cocinar con abundantes hierbas, especias, aceite de oliva y salsas suaves mejora el sabor y la digestibilidad de las recetas. Además, introducir alimentos variados y de colores convierte la comida en más atractiva y apetitosa.

También puede ser de gran ayuda recurrir a vegetales ya cortados o alimentos cocidos, como arroz y legumbres. Otra buena opción es cocinar cantidades más grandes y así tener siempre platos congelados a punto.

Comida casera en la alimentación para los pacientes con EPOC.
Tener comidas preparadas de antemano puede facilitar la tarea a los pacientes con EPOC.

Los beneficios de una alimentación sana en pacientes con EPOC

En el abordaje terapéutico de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica entran en juego el tratamiento médico, el ejercicio físico y la alimentación. Seguir estos consejos alimentarios aporta una serie de beneficios muy interesantes:

  • Mantener un peso adecuado: el sobrepeso se considera un factor de riesgo para EPOC y supone una sobrecarga para los pulmones y el corazón.
  • Reforzar el sistema inmunitario: esto es importante, pues cuando se presenta la enfermedad, cualquier resfriado o infección respiratoria pueden exacerbar la EPOC.
  • Proveer la energía necesaria para realizar las actividades diarias: esto es primordial para prevenir la pérdida de peso, la disminución de masa muscular y la disfunción del músculo esquelético.
  • Proteger del estado inflamatorio y del estrés oxidativo: que son característicos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La dieta es uno de los factores más importantes a tener en cuenta en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Esta puede mejorar la calidad de vida de los afectados.

No existe un patrón dietético único para esta situación, sino una serie de consejos que facilitan el proceso y permiten el aporte de todos los nutrientes necesarios. Con base en los estudios científicos existentes, hasta el momento la dieta más recomendada se caracteriza por un alto consumo de verduras y frutas frescas, aceites vegetales, pescado y cereales integrales.

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