8 consejos para tener un cultivo hidropónico y no fallar en el intento

Conseguir el crecimiento de las plantas a través de un circuito hídrico sin tierra es una técnica posible de implementar en el hogar. Disfruta las múltiples ventajas de la hidroponía con los siguientes consejos.
8 consejos para tener un cultivo hidropónico y no fallar en el intento

Escrito por Jonatan Menguez

Última actualización: 29 septiembre, 2022

El crecimiento de las plantas ya no depende solo de la tierra y la condición de los suelos. Gracias a la hidroponía, es posible generar huertas enteras mediante la recirculación del agua mineralizada. Se trata de un método muy utilizado en grandes plantaciones, pero el cultivo hidropónico también puede estar al alcance del hogar.

Entre las ventajas que ofrece se encuentran el menor consumo de agua, el control más cercano del desarrollo de la planta y el alto rendimiento. El cultivo hidropónico comenzó a aplicarse hace décadas, pero en la actualidad se utiliza cada vez más para la horticultura. Es decir, para la producción de hortalizas, como el tomate, la zanahoria o la cebolla.

Con solo algunos recipientes plásticos, madera, oxigenación y los nutrientes necesarios para el agua, es posible montar una huerta de hidroponía en casa. Te lo explicamos.

¿Qué es el cultivo hidropónico?

La hidroponía o agricultura hidropónica es una técnica de cultivo que prescinde de la tierra o el sustrato como elemento principal. Por el contrario, el desarrollo de las plantas se consigue a través de un circuito hídrico. Mediante la recirculación de agua con disoluciones minerales se produce un potente crecimiento.

Entre los elementos químicos que se utilizan para garantizar el desarrollo se encuentran el nitrógeno, el calcio, el potasio, el hierro, el manganeso y el azufre. Si bien casi todas las plantas pueden crecer mediante el cultivo hidropónico, es común que se aplique para la horticultura (tomate, cebolla, puerro, lechuga, espinaca y fresa).

Muchas grandes productoras utilizan esta técnica como la principal en el cultivo de interiores. Además, funciona bien en zonas donde los suelos no son aptos para ciertas plantaciones. Cuando se integra a los invernaderos, puede potenciar el desarrollo de la vegetación a niveles más altos que el cultivo tradicional.

Cultivo de hidroponía.
El furor por la hidroponía copó las ciudades, donde la disponibilidad de suelos de cultivo es escasa.

Ventajas del cultivo hidropónico

El cultivo hidropónico cuenta con muchas ventajas, debido a su sencillez, su limpieza y su bajo costo. Estas ventajas son comunes tanto para la producción industrial como para la hogareña:

  • Ecología: es más amigable con el medioambiente, ya que reduce el consumo del agua. La recirculación permite emplear menor cantidad de líquido para regar las plantas.
  • Rendimiento: cuando se aplica el método de forma eficiente, es posible conseguir resultados similares o mejores que el cultivo a cielo abierto.
  • Limpieza: se trata de un método higiénico, algo que también es una necesidad. El espacio para el cultivo hidropónico debe estar limpio, desinfectado y libre de plagas.
  • Monitoreo: con esta técnica es más sencillo controlar el estado de la plantación. Además de identificar cuáles son los minerales que están faltando o escaseando.
  • Adaptación: debido a que se trata de un cultivo controlado, es adaptable a cualquier zona geográfica e independiente de las condiciones climáticas.
  • Alimentos propios: con el cultivo hidropónico es posible disponer de alimentos orgánicos elaborados por uno mismo.


Los mejores consejos para tener un cultivo hidropónico en casa

Este método se utiliza en grandes plantaciones hortícolas, pero también es adaptable a pequeña escala. Con una serie de materiales y pasos a seguir es posible llevar la hidroponía a la agricultura hogareña.

1. Controlar el agua y los minerales

El cultivo hidropónico se basa en el agua como medio de nutrición para las plantas. En general, no se utiliza ningún suelo, o solo arlita, por lo que el tratamiento del líquido es trascendental.

En principio, debe proporcionarse agua osmotizada, es decir, libre de cualquier sustancia nociva, como el cloro o el plomo. Luego se le irá agregando el fertilizante necesario.

Es recomendable que su temperatura oscile entre los 18 y los 21 grados centígrados. Por otro lado, es muy importante revisar el nivel de pH de forma constante, ya que las variaciones pueden afectar los cultivos.

El nivel correcto, en un comienzo, es de 5,8. Se amplía a 6 durante la floración y a 6,2 en el período siguiente.

2. Medir la electroconductividad (EC)

La EC funciona para evidenciar la transmisión de electricidad que tiene el agua a través de las sales minerales. Es decir, la cantidad de fertilizante que posee.

De esta manera, es posible controlar si se debe agregar o reducir la cantidad. En general, se recomienda un nivel de 0,8 en el comienzo de la plantación; cifra que asciende hasta 1 tras las primeras semanas y luego hasta 1,5.

3. Prevenir las plagas

Aunque las plantas no se encuentren en contacto con el suelo, la posibilidad de plagas se mantiene. Además, si atacan a una plantación en cultivo hidropónico, su erradicación es bastante compleja.

Por lo tanto, es recomendable aplicar medidas preventivas mediante la pulverización. Se usan fungicidas durante la fase de crecimiento.

4. Sostener el nivel de oxígeno en el cultivo hidropónico

No solo el agua es importante, sino también el oxígeno que viaja a través de la misma. Colocar una bomba de aire, como las que se encuentran en las peceras, es fundamental para mantener las raíces saludables. Además, evita el estancamiento.

5. Manejar el crecimiento y la fertilización

El cultivo hidropónico presenta algunos detalles a los que se les debe prestar mayor atención, en comparación con la plantación en suelos. Por ejemplo, el crecimiento. Para que las flores no sobrepasen el peso que puede soportar la estructura de una planta que no tiene agarre firme, se suele colocar silicato al agua.

Se trata de un mineral que favorece su resistencia. Por otro lado, no cualquier fertilizante es útil en este tipo de plantación. En general, se priorizan los fertilizantes minerales por sobre los orgánicos, debido a la densidad líquida de los últimos.

6. Tener las herramientas adecuadas

Además del oxígeno, los minerales y los fertilizantes necesarios, es importante disponer de los materiales básicos para montar un cultivo hidropónico. Por ejemplo, un recipiente oscuro para las raíces, un tapón de plástico, tablas de madera y un sustrato especial con arcilla o fibra de coco.

7. Montar la estructura

En principio, se debe agujerear el recipiente en la misma medida que el tapón de plástico, por medio del cual se drenará el agua. Luego, hacerle huecos con distancias de 10 centímetros a la tabla de madera. Se sacan las raíces por esos agujeros con delicadeza y se coloca el sustrato en el recipiente.

Estructura para hidrponia.
En la actualidad, se brindan diversos cursos de hidroponía que se pueden tomar para mejorar la técnica en los cultivos hogareños.

8. Atender a la luz solar

Esta técnica requiere bastante iluminación natural, pero no de forma directa y constante. Los rayos solares frontales pueden afectar el crecimiento y quemar las hojas.

Por lo tanto, hay que asegurarse de que el cultivo hidropónico hogareño se encuentre recibiendo suficiente luz, aunque desde una ubicación estratégica.



Dedicar tiempo al cultivo hidropónico

Si bien es una tarea tan accesible como cualquier forma de cultivo, esta técnica suele demandar bastante tiempo de mantenimiento y control. Por lo que es importante contar con varias horas disponibles para una plantación hidropónica.

El manejo del pH, los niveles de minerales, el control de plagas y la estructura de las plantas demandan trabajo. Sin embargo, el resultado valdrá el esfuerzo.

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