8 consejos diarios para una buena higiene oral

La práctica de una buena higiene oral ayuda a prevenir muchas de las enfermedades bucales más frecuentes. Te contamos qué debes hacer cada día.
8 consejos diarios para una buena higiene oral
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa.

Última actualización: 29 septiembre, 2022

Practicar una buena higiene oral ayuda a prevenir muchas enfermedades en la boca. Con esto se evita incomodidad, dolor, complicaciones y tratamientos complejos y caros.

Ocuparse del cuidado de la salud bucodental es fundamental para que la boca pueda cumplir sus funciones con normalidad. Una dentadura sana te permitirá morder, hablar, comer y sonreír sin problemas.

No se trata solo de cuidar la apariencia y lucir una sonrisa bonita para generar una mejor imagen. El descuido puede traer problemas de salud serios.

Una buena higiene oral ayuda a eliminar y controlar el acúmulo de placa bacteriana. Así, se previenen sus efectos nocivos sobre los dientes y las encías y las consecuentes enfermedades orales.

A continuación, te contamos los 8 consejos que deberás tener en cuenta cada día para una buena higiene oral. Conocer qué hacer, cómo, cuándo y con qué productos te permitirá disfrutar de tu sonrisa sin problemas.

1. Cepilla tus dientes de manera correcta

La forma en que te cepillas los dientes tiene mucho que ver con la salud de tu dentadura. Puede que creas que mover el cepillo en tu boca un rato es suficiente. Pero no tomarse el tiempo necesario, hacerlo de manera desordenada y no llegar a todas las zonas de la cavidad bucal puede ocasionarte problemas.

Por eso, a la hora de realizar una buena higiene oral, es importante tomarse el tiempo suficiente para realizar esta tarea de manera correcta. El cepillo dental debe colocarse de manera inclinada, formando un ángulo de 45° con las encías, apoyando las cerdas sobre la unión de los dientes y el tejido gingival.

Los movimientos deben ser suaves pero firmes y han de procurar limpiar y barrer todas las superficies dentarias de todos los elementos que se encuentren en la boca. Por lo tanto, hay que cepillar las caras internas, las externas y las de masticar, de las piezas de arriba y de las de abajo.

Para limpiar las superficies internas de los dientes anteriores, el cepillo se coloca en sentido vertical y se realizan movimientos hacia arriba y abajo. Para asegurarnos que el cepillado es suficiente, todo el proceso debe tomarnos al menos 2 minutos.

Con estos movimientos de barrido buscamos eliminar la placa bacteriana. Si esta película de bacterias y residuos no se limpia, se acumula y se endurece formando sarro, causando caries, gingivitis y mal aliento.

Cepillar los dientes para cuidar la salud oral.
El cepillado diario es una parte indispensable de los cuidados que debemos procurar a la boca.

2. Limpia tu boca con frecuencia

Lo ideal es que higienicemos nuestra boca 2 veces al día, tal como lo sugiere la Asociación Dental Americana (ADA). En algunos pacientes con mayor riesgo de patologías orales o que usan aparatos de ortodoncia, es preferible que limpien sus dientes después de cada comida.

El cepillado de la mañana, al comenzar el día, ayuda a eliminar la placa que se acumula durante la noche, cuando la producción de saliva es menor y las bacterias proliferan más. Con este primer cepillado empezarás tu día con la boca limpia y el aliento fresco.

La higiene bucal de la noche, antes de ir a dormir, también es muy importante. Cepillarse los dientes antes de acostarse elimina la placa bacteriana que se acumuló a lo largo del día.

3. No te excedas

Una limpieza exagerada, muy frecuente, demasiado larga o con mucha intensidad puede resultar contraproducente. Cepillar los dientes de más o con mucha fuerza y presión puede desgastar el esmalte que se encarga de proteger la dentadura.

El esmalte es un tejido dentario muy fuerte, capaz de proteger a los dientes de todo lo que sucede dentro de la boca. Comer y beber alimentos a diferentes temperaturas y con distintas texturas, masticar y comenzar el proceso digestivo sin inconvenientes en la dentadura, es posible gracias a esta capa mineral.

Pero si los dientes pierden su capa más superficial, la dentina subyacente queda expuesta. Este tejido no está preparado para el contacto con el exterior, lo que podría originar problemas de sensibilidad o dolor.

El cepillado muy intenso también puede lesionar las encías. Al recibir una fuerza excesiva, el tejido gingival se retrae, dejando parte de la raíz del diente expuesta. Esto predispone a sufrir dolor, sensibilidad y caries de cuello.



4. Elige el cepillo adecuado para una buena higiene oral

Para realizar una buena higiene oral es necesario contar con los elementos adecuados. La elección del cepillo de dientes más apropiado para tu boca te permitirá llegar a todas sus zonas con facilidad y limpiarla de manera correcta.

Existen cepillos de dientes con distintos tipos de cerdas, formas y tamaños. Lo ideal es utilizar filamentos suaves para no dañar el esmalte y las encías.

El tamaño del cabezal no debe ser muy grande, para higienizar por partes cada sector de la boca. En cuanto a diseño, forma y material, dependerá de los gustos y necesidades de cada persona.

Los cepillos de dientes también se pueden diferenciar entre manuales o eléctricos. Ambos son capaces de realizar una adecuada higiene oral si se los utiliza bien. Aunque los eléctricos pueden facilitar el proceso en algunas personas.

Es importante recordar que el cepillo de dientes debe estar en buenas condiciones para cumplir su propósito. Ya sea eléctrico o manual, se recomienda renovarlos cada 3 meses o antes si las cerdas están abiertas o presentan signos de desgaste.



5. No descuides tu lengua

La limpieza de la lengua es otro aspecto fundamental a considerar a la hora de realizar una buena higiene oral. La placa bacteriana también se acumula en las irregularidades que presenta la superficie de este órgano.

La persistencia de bacterias y restos de comida en el dorso lingual puede provocar mal aliento y lengua saburral. Por eso es importante limpiarla cada día.

Lo ideal es contar con un limpiador de lengua. Se trata de un instrumento diseñado de manera especial para raspar la superficie lingual y eliminar todos los residuos que allí se acumulan.

No tener este accesorio no es motivo para descuidar la lengua. Si no contamos con él, se puede utilizar un cepillo de dientes apartado de manera especial para la limpieza del órgano.

Para limpiar la lengua se deben hacer movimientos de barrido de atrás hacia adelante, hasta llegar a la punta. Se repetirán una y otra vez, enjuagando en cada pasada el limpiador, hasta higienizar todo el órgano.

6. Elige pastas de dientes con flúor

Las pastas dentales son un buen complemento que ayuda a limpiar los dientes y prevenir muchas enfermedades de la boca. Las hay de diversos sabores y con compuestos diferentes, que les aportan beneficios específicos.

A la hora de elegir el mejor producto para tu boca, lo ideal es asesorarte con tu odontólogo. El profesional podrá indicarte la pasta más adecuada según tus necesidades.

De todos modos, lo ideal es que elijas un dentífrico que contenga flúor. Este elemento de la naturaleza es capaz de prevenir las caries, disminuir la proliferación bacteriana y reforzar la estructura dentaria.

7. Utiliza hilo dental todos los días

El uso del hilo dental es fundamental para realizar una buena higiene oral. Este elemento nos permite limpiar la zona entre diente y diente, donde las cerdas del cepillo no logran acceder.

El método más utilizado por los adultos consiste en cortar un trozo de hilo dental de 50 cm de largo y enrollarlo alrededor de cada dedo medio de ambas manos. Luego, haciendo presión con los dedos índice y pulgar, se pasa el hilo dental entre los dientes.

Se han de hacer movimientos de arriba hacia abajo para los dientes superiores y de abajo hacia arriba para los elementos inferiores, llegando hasta la línea de la encía. Se presiona contra la pared de uno de los dientes formando una C. Luego, se repite la limpieza, raspando el costado del otro diente del mismo espacio.

Esto se repite en cada uno de los espacios entre dientes de toda la boca. A medida que limpiamos, desenrollamos hilo sin usar de un dedo mayor y enrollamos la seda usada sobre el otro dedo mayor.

Para algunas personas, usar el hilo dental puede ser difícil, sobre todo en los niños. Pero no hay que darse por vencido. La práctica ayuda a adquirir la destreza que se necesita.

Además, existen aditamentos que facilitan su utilización, como los mangos portahilos. Consisten en instrumentos plásticos diseñados para sujetar el hilo y poseen una zona para agarrar y acceder cómodamente a cada espacio interdentario.

Algunos vienen con el hilo ya incorporado y son desechables. Otros requieren que se les coloque seda nueva cada vez que se utilizan.

8. Considera utilizar enjuague bucal para una buena higiene oral

Los enjuagues son un gran complemento a la hora de realizar una buena higiene bucal. Estos líquidos ayudan a limpiar áreas de la boca difíciles de acceder con otros métodos.

El enjuague se utiliza al finalizar la rutina de higiene oral, luego de haber cepillado los dientes, pasado el raspador lingual y el hilo dental. Se ha de llevar una medida del producto a la boca y hacerla circular por todos los tejidos sin tragarla.

El líquido se moviliza en la boca por el tiempo que indique el odontólogo o el fabricante. En general, suele ser alrededor de 1 minuto. Luego se escupe todo el producto.

Hay enjuagues bucales de distintos componentes que les aportan características especiales para diferentes necesidades orales. Siempre será el dentista quien recomiende el mejor producto a utilizar en cada boca.

Así, hay enjuagues con antisépticos que ayudan a reducir las bacterias, de mucha utilidad en pacientes con periodontitis. Otros contienen flúor para remineralizar los dientes y reducir el riesgo de caries o disminuir la sensibilidad.

También existen algunos enjuagues con efectos blanqueadores. Estos ayudan a conservar los resultados de los tratamientos de blanqueamiento dental.

Enjuague bucal para cuidar la salud oral.
Los enjuagues bucales tienen diferentes fines. Un profesional puede asesorarte sobre el más conveniente para ti.

Otros consejos para cuidar tu salud bucal

Los consejos que aquí compartimos te ayudarán a practicar una buena higiene oral todos los días. Pero existen otras cuestiones que también deberás atender para mantener tu boca saludable:

  • Beber abundante agua: beber agua con las comidas ayuda a eliminar restos de alimentos y mantener la cavidad bucal más limpia. Además, una boca hidratada y húmeda se protege mejor de las bacterias.
  • Llevar una dieta equilibrada: una alimentación nutritiva y saludable, con el aporte adecuado de vitaminas y minerales como calcio, flúor y fósforo, favorece la salud de dientes y encías.
  • Limitar los alimentos dulces y ácidos: reducir las ingestas de comidas muy azucaradas, ultraprocesadas o ácidas también beneficia la dentadura. Si quieres cuidar tu boca, considera disminuir el consumo de refrescos, dulces y bollería industrial.
  • Evitar el tabaco: fumar tiene efectos perjudiciales en todo el cuerpo y la boca no es la excepción. Dejar el cigarrillo siempre es una decisión que favorece a la salud.
  • Visitar al dentista al menos 2 veces al año: los chequeos y las limpiezas regulares, cada 6 meses, permiten mantener la boca saludable. En el caso de que aparezca alguna afección, detectarla y tratarla a tiempo mejora el pronóstico y evita tratamientos más invasivos e incómodos.

Los beneficios de una buena higiene oral

Tener una boca sana te permitirá sonreír con confianza y usar tu boca con normalidad. Morder, comer y hablar no serán ningún problema para ti.

Practicar una buena higiene oral no solo te hará sentir más a gusto y seguro de tu boca, sino que también te ayudará a evitar enfermedades que podrían causarte incomodidad, dolor y complicaciones. Si te ocupas de cuidar tu salud oral de manera adecuada, no tendrás que pensar en dientes negros o rotos, dolor al morder o mal aliento al hablar.

Con estos consejos para tener una buena higiene oral podrás atender a tu boca como lo necesita y beneficiarte con una sonrisa sana y bonita.

Te podría interesar...
Cepillo de dientes: ¿es mejor eléctrico o manual?
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Cepillo de dientes: ¿es mejor eléctrico o manual?

Para elegir entre un cepillo de dientes eléctrico y uno manual debes conocer sus pros y sus contras. Entérate aquí cuál es la mejor opción.



  • Alva, M. A. C., Santos, A. A. C., & Moreira, A. C. (2018). Sensibilidad dentaria: causas y tratamiento. Revista Mexicana de Estomatología5(1), 65-67.
  • Singh, S., Singh, D., & Macedo, M. B. L. (2022). Dispositivos para remoção da saburra lingual: revisão de literatura. Research, Society and Development11(6), e54411629554-e54411629554.
  • Félix Corrales, C. A. (2018). Relación entre la remoción del cubrimiento lingual y los niveles de compuestos volátiles sulfurados utilizando un limpiador lingual vs un cepillo dental.
  • González, R. J., Carrillo, A., Santana, H. L., Urrutia, A. F., & Calva, J. C. (2020). 37. FLUOR MITOS Y VERDADES. Revista de la Academia Mexicana de Odontología Pediátrica32(S1), 30-31.
  • Malca, M. C., Pari, M. E. C., & Portaro, C. P. (2021). Uso del Hilo dental asociado al cepillado¿ Qué dice la evidencia científica?. Revista de Odontopediatría Latinoamericana11(Suplemento).
  • Pérez Guamán, O. A. (2021). Métodos de prevención de caries en dientes temporales (Bachelor's thesis, Universidad de Guayaquil. Facultad Piloto de Odontología).
  • Tigselema Mena, S. E. (2020). Enjuagues bucales para el control de placa bacteriana (Bachelor's thesis, Universidad de Guayaquil. Facultad Piloto de Odontología).
  • Páez, C. A. V., Castillo, E. L. T., & Ávila, J. A. T. (2021). Higiene bucal como factor determinante en incidencia de caries dental niños de 6 a 12 años. ReciMundo5(1), 227-240.
  • Casals-Peidró, E. (2005). Hábitos de higiene oral en la población escolar y adulta española. Rcoe10(4), 389-401.

Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar o someterte a cualquier procedimiento.