7 consejos para gestionar las finanzas con tu roomie

Mudarse solo es un paso que muchos están dispuestos a dar, pero que a veces se retarda por problemas económicos. Es por esto que vivir con «roomies» es una práctica cada vez más común.
7 consejos para gestionar las finanzas con tu roomie

Última actualización: 04 diciembre, 2021

Vivir con alguien es una de las opciones más comunes entre los millennials que buscan independizarse de sus padres, pero no llegan a solventar los costos de dicha independencia. A continuación compartiremos algunos beneficios que trae la convivencia con un compañero o compañera y cuáles son los mejores consejos para gestionar las finanzas con tu roomie, logrando una relación duradera.

Esta nueva generación de jóvenes entre 20 y 30 años quiere ganar autonomía en todos los aspectos de su vida. La vivienda es el tema que más complicaciones les representa, sobre todo a nivel económico. En este contexto, la figura del roomie o compañero de cuarto parece ser una excelente solución.

Ventajas y desventajas de tener un roomie

La principal ventaja de compartir techo con un roomie es que tienes la posibilidad de dejar la casa donde vives con tu familia e independizarte. Esto se debe a que el costo que genera la compra o el alquiler de una vivienda es demasiado elevado. Muchas veces es imposible de afrontarlo en soledad.

Sin embargo, cuando decides compartir el gasto de la renta con otra persona, el panorama se vuelve más alentador y te animas a emprender una vida nueva.

Por otro lado, cuando vives con otro que está en la misma sintonía que tú, es más fácil transitar por este camino desconocido. La convivencia es más divertida y amena cuando ambos comparten objetivos y criterios sobre cuestiones como el orden, los horarios, las visitas y las finanzas.

Una de las desventajas de mudarte con un roomie es que, si no manejan las mismas prioridades o no tienen estilos de vida similares, la convivencia será dificultosa. Uno de los principales problemas son las finanzas y cómo gestionarlas para que no representen un motivo de disputas.

Veamos 7 consejos para que la experiencia no sea terrible.

1. Ingresos de los roomies

Desde el comienzo y antes de firmar el contrato de alquiler, se debe dejar en claro que el costo de la renta de la vivienda no debe superar el 30 % del ingreso de cada de uno de los roomies. Este es uno de los requisitos principales que deben reunir las personas que vivirán en bajo el mismo techo.

Primero, para asegurarse de que llegan a cubrir el monto de la renta sin sacrificar los gastos de alimentación, por ejemplo. Segundo, porque te garantizas de que nadie presente dificultades a la hora de aportar su parte del alquiler.

Sacar cuentas para vivir con un roomie.
Las cuentas deben hacerse de antemano para que no aparezcan sorpresas al momento de mudarte con un compañero.


2. Monto diferenciado

¿Todos deben pagar el mismo monto de renta? En general, las casas o departamentos no tienen espacios iguales, sino que algunos cuartos son más pequeños que otros o tienen comodidades diferentes.

No sería del todo justo que quien tenga un dormitorio con vestidor propio pague lo mismo que a quien le tocó una habitación más pequeña. Ten en cuenta las características del inmueble. Lo ideal es que sea justo, ni más grande (porque los costos se incrementan) ni más pequeño (porque puede ser incómodo).

3. Responsable de los gastos

Es fundamental que elijan de común acuerdo un responsable de los gastos. Además del alquiler, están los servicios e impuestos que se deben cancelar en tiempo y forma para evitar problemas y recargos por mora.

Este es uno de los consejos para gestionar las finanzas con tu roomie que más valor tiene. Debe ser una persona organizada y que cuente con el tiempo necesario para llevar a cabo esta tarea.

4. Gastos comunes

Una de las formas más prácticas de llevar la cuenta de los gastos es a través de una aplicación, en la que cada uno registra los consumos que son comunes en un mismo sitio. A fin de mes se suma y se divide. Sin embargo, la pregunta del millón parece ser qué gastos son comunes y cuáles no.

Por ejemplo, con respecto a la comida, pueden confeccionar una lista e ir de comprar al supermercado. Lo que se compre en esa instancia se considera común.

Ahora bien, si algunos de los roomies tienen gustos o preferencias por alimentos más costosos o marcas determinadas, pues los deberán comprar en forma individual para evitar problemas. En tal caso, los productos deberían ir etiquetados a la alacena o al refrigerador.

5. Gastos extras

Este es otro tema que tiene que quedar más que claro a la hora de establecer las pautas de convivencia. ¿Qué sucede si tu roomie quiere contratar servicio de televisión satelital y tú no? Si lo vas a utilizar, lo compartes. Es fundamental tener sentido común y buenas intenciones a la hora de vivir con un compañero de cuarto.

Otra de las situaciones que podrían generar tensión es el tema de la comida. Supongamos que fueron de compras para todo el mes, pero uno de los roomies invitó a sus amigos y consumieron en una noche las reservas de la semana. Para evitar malos ratos como este, decidan qué gastos son comunes y cuáles no.

6. Muebles de la vivienda

Nuestra sugerencia es que trates de comprar en conjunto la menor cantidad de muebles y electrodomésticos posible. Al finalizar el período de convivencia, la división puede resultar engorrosa.

Haz un inventario de lo que ya tienen y de lo que puede aportar cada uno de los futuros habitantes de la casa. Luego revisa qué está faltando y a través de un fondo común de dinero compren lo que necesiten.



7. Visitas frecuentes

No es lo mismo recibir una visita cada tanto que alojar a la pareja del roomie a diario. Es justo plantearse hasta qué punto la visita frecuente (que pernocta en el inmueble) no debería aportar una parte del presupuesto que se tiene para comida y servicios.

Roomies enfadadas por el dinero.
Si no se resuelven algunas cuestiones de antemano, las finanzas pueden significar la ruptura de una relación entre compañeros de departamento.

Los consejos para gestionar las finanzas con tu roomie se basan en hablar

Hasta aquí hicimos un breve repaso sobre algunas consideraciones sobre finanzas que debes tener en cuenta para que la convivencia con tu roomie sea llevadera. Lo mejor y lo primero que deberías hacer es hablar y conversar sobre todo de antemano: costumbres, horarios, comida, gastos, gustos personales, visitas.

Como dice el dicho: “cuentas claras conservan la amistad”. Y para que los números sean justos para todos hay que estipular hasta el más mínimo detalle con antelación.

Esperamos que puedas dar ese paso tan trascendental para tu vida y encontrar los mejores roomies en esta etapa de independencia tan anhelada por todos.

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