6 consejos para hacer un jardín sustentable

Para hacer un jardín sustentable solo necesitas investigar un poco y ponerte manos a la obra en el patio trasero. Comienza pronto tu nuevo proyecto en el hogar.
6 consejos para hacer un jardín sustentable

Escrito por Ana Luzardo, 22 Febrero, 2021

Última actualización: 22 Febrero, 2021

Un jardín sustentable se caracteriza por el uso responsable y eficiente de los recursos naturales. Respeta la diversidad de cada especie y sus ciclos naturales en cada región. Es decir, son espacios ecológicos y amigables porque se desarrollan adoptando alternativas de cultivo saludables.

La jardinería tradicional tiene un impacto negativo para el ambiente. Los motivos son claros: el uso excesivo de agua, la utilización de pesticidas y la inserción de especies vegetales que pueden dañar a otras. Por ello, comenzar con un jardín sustentable es una grandiosa ayuda para el entorno natural.

¿Qué ventajas y beneficios tienen los jardines sustentables?

Los jardines sustentables reducen y optimizan el consumo de agua, ya que se puede recoger de lluvia para regar las plantas. Pero no solo eso, sino que también se reduce el consumo de energía, pues su mantenimiento es manual e incrementa el uso del abono orgánico. El compostaje se hace con los desechos del hogar, lo que permite reciclar y sacar provecho a los residuos.

Otro de los beneficios es que en tu patio trasero puedes cultivar tu comida y tus remedios naturales. Practicando la jardinería sustentable siembras tus verduras, frutas y condimentos. Además de obtener plantas medicinales, como la sábila, la lavanda o el orégano.

Consejos que debes tener en cuenta al hacer un jardín sustentable

¿Cómo podemos hacer un jardín sustentable? Es más sencillo de lo que suena. Solo debes ponerte manos a la obra y dedicarte todo un día a tu patio trasero.

Compostaje para un jardín sustentable.
El compostaje permite reducir los residuos del hogar, aprovechando lo orgánico como abono.

1. Planifica tu jardín

Antes de ponerte los guantes de jardinería debes pensar en las plantas que tienes y sus características. Las que aman la sombra deben estar bajo grandes árboles o techos. Esas que aman el sol deben recibirlo a plenitud y las que necesitan mucha agua deben ir en sitios húmedos.

De modo que necesitas investigar a cada una de tus plantas para saber dónde deben ir.

2. Haz tu propio compost

El compost es un abono orgánico que resulta de la descomposición de residuos de origen animal y vegetal. Se obtiene de la compostación, un proceso de descomposición de la materia orgánica que contiene microorganismos capaces de dar un material rico en nutrientes para los suelos.

Puedes hacer este abono con estiércol de animal, residuos de cocina, basura urbana, cereales (arroz), tierra común y agua. Se prepara poniendo una capa de cada elemento sobre otra con una pala; luego se tapa con plástico para preservar la humedad y se revuelve a diario para que el oxígeno circule.

3. Reutiliza tus semillas

Usa las semillas de las verduras que compraste en los supermercados y no las botes. A los frutos que resulten de esa siembra vuélvelos a usar.

Guarda las semillas en un lugar fresco y seco, identificado con algún rotulador. Así será más fácil tener pimientos, ajíes, guisantes, tomates y legumbres.

4. Siembra solo especies locales

Si plantas especies de otro país en tu jardín pueden ser agresivas con las que ya tienes. Esto es lo que conocemos como invasoras, ya que se adaptan al medio y comienzan a multiplicarse y extenderse a gran velocidad.

El impacto ecológico de las especies invasoras es tal, que pueden extinguir a las autóctonas u obligarlas a desplazarse, creando una disminución de la biodiversidad.

5. Adiós herbicidas y químicos

Los herbicidas son sustancias o mezclas destinadas a controlar las plagas. Al tener químicos son nocivos con el medioambiente, por lo que mantener el jardín debe basarse en el arrancado manual de las malas hierbas.

Para las plagas de insectos puedes preparar un spray de ajo. Necesitarás una cabeza de ajo, clavos de olor y dos vasos de agua. Mezcla todo en la licuadora, deja reposar por 1 día y luego une con 3 litros de agua. Llena un frasco con atomizador del insecticida natural y listo.

6. Almacena agua de lluvia

Puedes almacenar agua de lluvia el barriles colocados al final de las canaletas de tu hogar. Guarda el agua en un envase hermético, hiérvela si es posible para evitar que se descomponga rápido y conserva en botellones de agua de vidrio de 20 litros.

Agua de lluvia para un jardín sustentable.
El agua de lluvia es una posibilidad básica para contar con el líquido de manera gratuita.

Un jardín sustentable es un ahorro

Tener tus propios vegetales en el patio trasero te ahorra grandes cantidades de dinero y tiempo en el supermercado. También puedes aprovechar para cultivar plantas medicinales para preparar tus propios remedios.

Para evitar el daño en el suelo ponle un acolchado natural con gravilla, hojas secas o madera triturada. Esto evita la pérdida de la humedad en la tierra y regula la temperatura. Esparce una capa de materia orgánica de entre 5 y 15 centímetros de espesor.

Para acondicionar tu jardín como sustentable solo necesitas investigar un poco y ponerte manos a la obra en el patio trasero. Entre todos podemos proteger nuestro ambiente.

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