10 consejos para manipular lejía de forma segura en casa

La lejía es el desinfectante por excelencia en millones de hogares de todo el mundo. Repasemos algunos consejos para emplearla correctamente.
10 consejos para manipular lejía de forma segura en casa
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Última actualización: 29 julio, 2022

¿Conoces las medidas para manipular la lejía de forma segura en casa? Este producto es el desinfectante más efectivo a la hora de eliminar virus, hongos, bacterias y todo tipo de gérmenes presentes en las superficies del hogar. Es económico y puede adquirirse con mucha facilidad.

En particular, se obtiene al diluir hipoclorito de sodio (NaCIO) en agua. Su color es ligeramente amarillo y tiene un olor muy particular. Además, es posible encontrarla en concentraciones de entre un 3 % y un 5 % para uso doméstico, y de un 10 % para utilizarla en piletas. Veamos algunos consejos para su manipulación.

Consejos para manipular lejía de forma segura en casa

Tal y como lo explica un artículo divulgado a través de National Center for Biotechnology Information, la lejía debe emplearse con precaución, dado que es irritante. No solo deriva molestias a nivel respiratorio, sino que puede afectar la piel y las mucosas. Esto sin contar con que reacciona con facilidad al combinarse con otros químicos.

Cuando se emplea de forma inadecuada, su eficiencia para desinfectar se reduce. Además, puede desprender vapores que resultan tóxicos. Entonces, ¿cómo emplear este producto de forma adecuada? A continuación, 10 consejos.

1. Utilizar guantes

Nunca utilices lejía sin guantes, ya que el hipoclorito es muy fuerte y puede causar irritaciones en la piel e incluso quemaduras.

Hombre se pone guantes domésticos
El uso de guantes al manipular la lejía evita que el producto irrite la piel de las manos.

2. Ventilar los ambientes

Siempre que manipules lejía, lo debes hacer en un ambiente ventilado, puesto que esta desprende vapores que pueden irritar las mucosas nasales. Algunos de los síntomas que se pueden presentar son los siguientes:

  • Tos.
  • Dificultad leve para respirar.
  • Lagrimeo.
  • Sequedad bucal.
  • Ardor en los ojos y en la garganta.


3. Evitar mezclas de lejía con otros productos

La lejía no se debe mezclar con otros productos químicos, en especial el amoníaco. Esto se debe a que dicha combinación crea cloraminas y gases irritantes, muy tóxicos. Por otro lado, tampoco debe diluirse con vinagre, peróxido de hidrógeno, alcohol u otras sustancias que puedan generar gases.

4. No diluir lejía en agua caliente

Cuando el cloro entra en contacto con agua caliente se evapora y pierde así sus propiedades de desinfección. Por lo tanto, si la vas a diluir, que sea con agua corriente del grifo.

5. No usarla para limpiar

La lejía no reemplaza el detergente que se emplea para limpiar y desengrasar las superficies. Por tal razón, se debe utilizar luego de la limpieza con el fin de desinfectar y no de eliminar los restos de mugre o grasa.

6. Leer la etiqueta del fabricante

Como ya lo mencionamos, existen diferentes concentraciones de lejía. Por ende, es fundamental saber cuál de ellas estás utilizando. Asimismo, hay que leer la etiqueta y seguir al pie de la letra las instrucciones de uso para garantizar sus efectos.

7. No usarla para todo

Aunque la lejía es un poderoso desinfectante, esto no quiere decir que sea multiuso y que la puedas aplicar sobre cualquier superficie. Por ejemplo, al entrar en contacto con telas, las destiñe y las arruina. De igual modo, tampoco es recomendable que la apliques sobre acero inoxidable, mármol, superficies cromadas, madera, entre otros.


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8. Dejarla actuar

Una vez que pasas un paño con lejía sobre alguna superficie, debes dejar que actúe por al menos un minuto antes de retirar el excedente.

9. Usar la cantidad justa

Utilizar más lejía de la recomendada, o bien emplearla más concentrada, no te garantizará una mejor desinfección. Estarás desperdiciando producto y hasta corres el riesgo de intoxicarte.

En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere una concentración de 0,1 % o 1000 ppm, es decir, 1 parte de lejía de uso doméstico al 5 % por cada 49 partes de agua.

10. Almacenar correctamente

Este desinfectante se debe guardar en recipientes opacos y lejos del alcance de los niños y las mascotas. Recuerda que, al ser casi incolora, se puede confundir con agua. Su ingesta puede causar daños gravísimos en quienes la beban por error.

Manipular lejía de forma segura en casa
Es importante dar un adecuado almacenamiento a la lejía. De lo contrario, se pueden presentar accidentes domésticos.

Consejos finales para manipular lejía de forma segura

Al ser un producto de uso corriente, es común escuchar distintas versiones sobre el uso de la lejía. Sin embargo, no todos son correctos. No conocer los riesgos y los cuidados puede ser muy peligroso para la salud. Así pues, también hay que aplicar lo siguiente:

  • No utilizarla para lavar frutas y verduras o desinfectar alimentos.
  • Evitar limpiar las mascarillas faciales con el producto.
  • No emplear este producto en gárgaras o cualquier remedio similar. Es bastante irritante para las mucosas, además de tóxico.

Por ahora, la lejía se sigue catalogando como uno de los desinfectantes más efectivos. Y aunque se usa con bastante regularidad, no deja de ser un producto irritante. Por eso, debe emplearse con cuidado.

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