4 consejos para superar el pasado y disfrutar el presente

Todos tenemos un pasado, pero si nos quedamos a vivir en él de forma permanente renunciaremos a un presente lleno de oportunidades. Descubre cómo evitar que esto suceda.
4 consejos para superar el pasado y disfrutar el presente
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz el 27 Enero, 2021.

Última actualización: 27 Enero, 2021

Todos tenemos un pasado, una trayectoria vital que incluye experiencias buenas y otras no tan positivas. Los recuerdos nos ayudan a recordar quiénes somos y de dónde venimos, así como dan continuidad a la historia y a la identidad. Sin embargo, estos han de ser lugares de paso y no hogares permanentes. Cuando no logramos superar el pasado, la vida se paraliza y el futuro se torna incierto.

En general, son las memorias dolorosas las que nos impiden seguir adelante. El rencor, la culpa, la decepción y el arrepentimiento nos hacen volver una y otra vez a ciertos eventos pasados.

Pero los recuerdos positivos también pueden mantenernos anclados en un tiempo que ya no existe. La nostalgia por la felicidad vivida y el deseo de que todo vuelva a ser como era también nos impiden ocuparnos de este presente que nos reclama.

¿Cómo superar el pasado?

Superar el pasado no es sencillo, pero es imprescindible para eliminar el sufrimiento y comenzar a crear una vida con propósito. Las siguientes pautas pueden guiarte a través de este proceso que puede resultar costoso, pero es liberador.

Mujer perdona a otra para superar el pasado.
El pasado tuvo errores, pero hay que reconocer que las personas hacen lo mejor que pueden en ese momento. De allí surge el perdón genuino.

Acepta que el pasado ya fue

El primer paso de este camino consiste en reconocer una verdad ineludible: el pasado ya no existe. Lo que ocurrió no puede ser modificado y, por ende, resistirte a ello solo te causará sufrimiento. Es necesario dejar ir la idea de lo que nos gustaría que hubiese sucedido y aceptar lo que sucedió.

Tal vez uno de tus padres no estuvo en tu vida; puede que de niño fueses herido emocionalmente o una ex pareja te traicionó. Todos estos eventos ocurrieron y fueron dolorosos, pero ya no existen más. Ya no tienen el poder de dañarte a menos que sigas trayéndolos al presente.

Gestiona las emociones

Suele afirmarse que el tiempo lo cura todo, pero esto no siempre es cierto. El mero paso de los días no alivia el dolor si no tomamos las acciones adecuadas para gestionar los sentimientos.

Si aún no logras superar el pasado, es probable que no hayas elaborado los duelos, las pérdidas y los daños que sufriste. Es momento de hacerlo si deseas avanzar.

Así, trata de sacar la rabia, el dolor, el arrepentimiento y el resentimiento. Habla con una persona de confianza sobre aquellos eventos pasados que aún te generan conflicto. Busca el apoyo de un profesional o recurre a la escritura terapéutica. Cualquier método de ventilación emocional te ayudará a abordar esos sentimientos que reprimiste durante largo tiempo.

Perdónate y perdona

En ocasiones, cuando nos cuesta seguir adelante es porque el rencor o el arrepentimiento nos mantienen anclados en el pasado. Perdonarnos por los errores cometidos y perdonar a quienes nos hirieron o decepcionaron es fundamental. Sin embargo, es una tarea que a muchas personas se les dificulta.

Para facilitar este proceso es importante recordar que todos los involucrados hicieron lo mejor que pudieron en aquel momento. Cada persona actúa en función de sus propias creencias, miedos, anhelos y conocimientos.

Las decisiones que se toman son las únicas que se pueden tomar desde el nivel de conciencia en el que uno se encuentra. Entonces, perdónate y perdónalas, no para justificar su comportamiento pasado, sino para evitar que siga afectándote hoy en día.

Céntrate en el presente

Una de las mejores estrategias para superar el pasado es cambiar el foco de atención, dejar de alimentar los recuerdos y comenzar a invertir la energía física y mental en disfrutar el ahora. Practicar mindfulness puede ayudar a calmar la mente, a despejarla de pensamientos dolorosos y a comenzar a valorar cada instante.

Para ello, únicamente has de involucrarte con tus cinco sentidos en cada actividad que realices, como ducharte, preparar la comida, pasear por la naturaleza, leer un libro. Mantente enfocado en los olores, los colores, las texturas y los sonidos e implícate en tu presente. Con la práctica comprobarás cómo los pensamientos y las memorias intrusivas se van desvaneciendo.

Mindfulness en el trabajo.
Con el mindfulness se centran los sentidos en el presente, de manera que la atención esté focalizada en el ahora.

Superar el pasado para construir un futuro

No podemos hacer nada por cambiar el pasado, pero sí tenemos la capacidad de construir el futuro que deseamos vivir. Para ello es importante trazarse metas, establecer objetivos y comenzar a dar pasos en esa dirección.

Ocuparse de uno mismo, realizar prácticas de autocuidado y emplear el tiempo en proyectos y actividades que resulten agradables es una excelente manera de dejar de mirar atrás. Sin embargo, cada persona tiene su proceso y avanza a su propio ritmo.

No es realista ni tampoco saludable pretender olvidar un evento doloroso en pocos días. Hemos de permitirnos sentir e integrar lo vivido; darnos tiempo para sanar. Solo de esta forma podremos asegurarnos de que el pasado quede resuelto y no continúe anclándonos. No renuncies a tu presente por un pasado que ya no está.



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