Cuidados diarios para un embarazo de alto riesgo

Un embarazo de alto riesgo requiere la implementación de ciertos cuidados especiales. En esta oportunidad abordamos los más importantes.
Cuidados diarios para un embarazo de alto riesgo
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Escrito por Ana Núñez

Última actualización: 10 diciembre, 2021

Si estás atravesando un embarazo de alto riesgo, debes saber que los cuidados diarios aumentan de forma considerable. Controles médicos, alimentación y reposo serán determinantes para prolongar la sana estadía del bebé en el ambiente intrauterino.

Ahora bien, si ya eres madre de un prematuro, o si tienes otras condiciones que te predisponen para este tipo de embarazo, todas las precauciones serán necesarias. Por lo tanto, es fundamental establecer una comunicación fluida con el médico y atender de manera estricta a sus recomendaciones.

Debes tener presente que tu vida y la del bebé están en riesgo debido a las complicaciones de salud que se pueden presentar. Así pues, mejorar el estilo de vida se vuelve esencial. ¿Qué debes tener en cuenta? ¡Descúbrelo!

¿Qué factores generan un embarazo de alto riesgo?

Hay una amplia variedad de condiciones que pueden propiciar el desarrollo de un embarazo de alto riesgo. Las más frecuentes abarcan lo siguiente:

  • Diabetes o resistencia a la insulina.
  • Epilepsia.
  • Enfermedades de la tiroides.
  • Problemas cardíacos.
  • Asma no controlada (acrecienta la posibilidad de hipertensión arterial gestacional y, en el bebé, bajo peso al nacer o malformaciones genéticas).
  • Tener menos de 18 años y más de 40.
  • Tener antecedentes de aborto o de embarazos de alto riesgo.
  • Embarazo de gemelos o múltiple.
  • Presión arterial alta.
  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Fumar cigarrillos, consumir alcohol y drogas ilegales.

Entre los casos graves están la preeclampsia y, en general, problemas en la placenta que afectan la alimentación y el oxígeno que necesita el bebé. Por ejemplo, una posición anormal, un retraso en el crecimiento o que seas RH negativo y tu bebé tenga RH positivo.

¿Qué factores generan un embarazo de alto riesgo?
Tener enfermedades preexistentes incrementa los riesgos en el embarazo.



Cuidados diarios recomendados en un embarazo de alto riesgo

En este tipo de embarazo, la salud de la madre y del bebé están amenazadas; por lo tanto, el control médico, las ecografías o los ultrasonidos serán frecuentes. Es primordial el reconocimiento de algún problema para dictar el tratamiento correspondiente y a tiempo.

Del mismo modo, son determinantes los exámenes de orina para descartar la presencia de infecciones y el control de la presión arterial. Por otro lado, se sugieren algunos suplementos farmacológicos, como los siguientes:

  • Hierro.
  • Calcio.
  • Vitaminas A, C y D.
  • Ácido fólico. Tomarlo antes y durante el primer trimestre reduce la probabilidad de espina bífida o cualquier otra anomalía del tubo neural.

La alimentación diaria debe ser abundante en frutas y verduras, cereales, carnes blancas y pescado. Debes evitar el consumo de mariscos crudos o con poca cocción. Asimismo, has de descartar los quesos frescos, los jugos y las leches no pasteurizadas. También los huevos no cocidos o cualquier alimento que los contengan.

En cuanto al reposo diario, el médico te dirá el régimen que debes seguir. El embarazo de alto riesgo tiene probabilidades de acabar en parto prematuro o antes de la semana 37. Si ocurre después de la semana 34, lo mejor es acelerar el trabajo de parto para evitar una posible infección.

No obstante, si la ruptura ocurre antes de la semana 34, el médico recomendará reposo absoluto. A veces, de manera preventiva sugiere antibióticos. En cualquier caso, será necesario dar tiempo para que los pulmones del bebé crezcan, por lo que recibirá inyección de esteroides.

¿Cuándo debes ir al médico?

La atención prenatal oportuna y regular es fundamental, sobre todo si tienes antecedentes, hay predisposición o sospecha de embarazo de alto riesgo. Por eso, tan pronto sepas o creas que estás en embarazo, acude a una cita. Hablamos de un retraso de la menstruación de 2 a 4 semanas.

En condiciones normales, puedes ir a consulta cada mes hasta la semana 28. Después, hasta la semana 36, cada quince días. Pero entre la semana 37 hasta el nacimiento, todas las semanas.

En el caso de un embarazo de alto riesgo, la comunicación será constante. Es probable que el médico te pregunte a diario cómo se mueve el bebé. Si notas una calma inusual, come algo y aguarda la reacción.

También debes estar atenta por si percibes los siguientes síntomas:

  • Dolor de cabeza.
  • Visión borrosa.
  • Sangrado.
  • Dolor en la pelvis o en el abdomen, semejante a cólicos.
  • Fiebre.
  • Hinchazón súbita en la cara, las manos o los pies.
  • Convulsiones.
  • Pérdida abundante de líquido por la vagina.
  • Contracciones dolorosas.
Ecografía para determinar la necesidad de una cesárea.
Los controles prenatales son determinantes para evitar complicaciones en el embarazo.


Estar preparada es clave

La comunicación con el médico es primordial en un embarazo riesgoso. Y como es probable que el parto se adelante, tienes que estar lista. Así puedes, debes determinar dónde nacerá y evitar los pendientes con respecto a esto. 

El hospital elegido ha de estar dotado del equipamiento para atender a madres e hijos que presenten complicaciones de este tipo. También ha de contar con especialistas en perinatología. En tal sentido, debes estar preparada para cuidar de un niño prematuro; por unas semanas estará unido a ti y a tu tibieza como si aún estuviera en el vientre.

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