Dedo de césped: causas, síntomas y tratamientos

06 Abril, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por Biología Samuel Antonio Sánchez Amador
El dedo de césped es una patología de tipo esguince que se produce a nivel del dedo gordo del pie. No suele ser grave, pero sí muy molesta para los deportistas.

«Dedo de césped» es un término que hace referencia a la torcedura (esguince) de la articulación del dedo gordo. El término médico correcto es hiperextensión de la primera articulación metatarsofalángica (MTF), ya que se suele producir por doblar excesivamente hacia arriba el complejo articular del hallux.

Esta patología de índole fisioterapéutica es muy común en jugadores de fútbol. Fuentes que exploraremos luego calculan 5,4 eventos de dedo de césped por cada temporada deportiva en algunos equipos, lo que se traduce en 0,062 pacientes por cada 1000 atletas activos. Se estima que los afectados pierden una media de 10,1 días útiles de deporte durante la recuperación.

Si fijamos nuestra atención en jugadores de fútbol americano profesionales, descubriremos que el 45 % de ellos han sufrido dedo de césped a lo largo de su carrera deportiva. Si quieres saber más sobre esta patología y cómo abordarla de forma efectiva, sigue leyendo.

La anatomía del pie y el dedo de césped

Antes de entrar de lleno en la lesión que aquí nos atañe es necesario explorar la fisiología de las partes implicadas. El pie humano y el tobillo son unas verdaderas obras de arte de la biomecánica, pues cuentan con un total de 33 articulaciones, 26 huesos y más de 100 ligamentos, tendones y tejidos musculares.

En este caso, fijamos nuestra atención en la primera articulación metatarsofalángica. Esta se integra en la unidad funcional y anatómica del primer radio del pie, que constituye el 75 % del arco plantar. Esta estructura es clave, ya que su rango de movimiento en el plano condiciona la funcionalidad del pie entero.

El primer metatarsiano (el del dedo gordo) y la falange proximal forman la articulación metatarsofalángica que se daña en el dedo de césped. Este conjunto realiza el impulso en la fase final de la marcha, así que no es de extrañar que la patología sea evidente en los deportistas que la sufren.

¿Qué síntomas produce el dedo de césped?

El portal Orthoinfo.org nos muestra la sintomatología típica del dedo de césped. Como hemos dicho, se trata de una lesión en el complejo plantar, así que los signos más comunes son dolor al caminar, intolerancia a la palpación de la zona afectada e hinchazón localizada.

De todas formas, cabe destacar que existen varios grados de la lesión, los que condicionan la severidad. Estos son los siguientes:

  • I: se trata de un esguince en el complejo plantar del pie. Produce sensibilidad localizada y una inflamación ligera.
  • II: hay una rotura parcial en el complejo plantar. Esto provoca sensibilidad y dolor más general, hinchazón moderada y hematomas. El movimiento del pie es doloroso y limitado.
  • III: una rotura completa en el complejo plantar. La lesión es muy dolorosa, está hinchada y se presenta un hematoma considerable. En este punto, el movimiento del dedo gordo del pie es casi imposible.

El dedo de césped puede desarrollarse de forma brusca o paulatina, dependiendo del tipo de traumatismo. Si el daño se produce de manera gradual, el paciente empeorará con el tiempo, hasta que el cuadro clínico le imposibilite la actividad física.

Futbolistas.
Los deportes que se desarrollan en canchas de césped tienen mayor riesgo de desarrollar la lesión.

Para saber más: Las lesiones repetitivas en el deporte: el caso de Hazard

Principales causas del dedo de césped

Tal y como indica el portal EFORT Open Reviews, las actividades físicas son la principal causa del dedo de césped. En jugadores de fútbol americano el 45 % de los entrevistados argumentaron haber sufrido el problema a lo largo de su carrera profesional. La incidencia se calcula en 0,062 casos por cada 1000 atletas expuestos al riesgo.

El 85 % de estas lesiones se producen en césped artificial. Este es mucho más duro que el normal, así que probablemente la resistencia brindada por el terreno juegue un papel importante en la patología.

Los atletas que practican otros deportes también sufren los efectos de este evento clínico. Por ejemplo, se estima que el 0,4 % de los jugadores de rugby sufren dedo de césped cada temporada. Esta entidad supone el 11 % de todas las lesiones del pie en esta actividad física demandante.

Mecanismo de la lesión

La mayoría de las lesiones se producen por el contacto repetido con la superficie de juego o por un golpe directo contra otro jugador. Los eventos acarrean una carga axial en la primera articulación metatarsofalángica, que está demasiado extendida.

La fuerza y la posición atípica de la estructura provocan una lesión ligamentosa de gravedad variable.

Más allá del daño de tendones, los huesos sesamoideos también pueden verse afectados. Estas estructuras óseas se lesionan o incluso rompen, si bien suelen existir patologías previas que fomentan este daño.

Factores de riesgo

Como hemos dicho, jugar a un deporte demandante en césped artificial es un claro predisponente. De todas formas, más allá del terreno, cualquier golpe contra otro jugador (o elemento sólido) puede causar la distensión citada.

A continuación exponemos una lista con los deportes considerados más riesgosos en lo que a esta patología se refiere. Tal y como indica el portal Western New York Urology Associates, son los siguientes:

  • Fútbol americano o fútbol tradicional.
  • Rugby.
  • Baloncesto.
  • Atletismo en pista: correr, saltar, obstáculos.
  • Baile.

Pruebas de diagnóstico

Se puede sospechar de un esguince en la articulación del dedo gordo con una exploración física. De todas formas, es necesario realizar una radiografía de la estructura ósea plantar, tal y como indica el portal Stat Pearls. Las radiografías bilaterales del pie también son importantes para evaluar los daños de los huesos sesamoideos.

Las imágenes por resonancia magnética son muy útiles para cuantificar el daño en la planta del pie. Las evidencias clínicas dependerán del grado de la lesión y el estado del paciente.

Tratamiento del dedo de césped

Independientemente del grado de la lesión, el primer paso siempre es aplicar el criterio RICE: rest, ice, compression, elevation. Traducido al español, esta metodología se basa en los siguientes principios:

  • Mantener el pie libre de esfuerzos y usarlo lo menos posible: el tiempo de recuperación medio en deportistas es de unos 10 días, siempre en el caso de que la lesión sea de grado I. Las de grado II tardan en recuperarse de 4 a 6 semanas, mientras que las de grado III no comienzan el proceso hasta el mes y medio.
  • Hielo: siempre es recomendable colocar compresas de hielo durante 20 minutos, 3 o 4 veces al día, en la zona afectada.
  • Compresión: para evitar la inflamación y el dolor suele ser necesario el uso de una tira elástica de compresión.
  • Elevación: si el paciente puede, es mejor colocar la pierna en alto, por encima de la altura del corazón.

Hasta las lesiones de grado III suelen responder al tratamiento conservador, si bien el tiempo de recuperación es muy lento. Si el paciente no mejora se recurre a un procedimiento quirúrgico: una incisión en la planta del pie.

Vendaje del pie.
Un vendaje compresivo en todo el pie, sumado a la inmovilización con reposo, es el abordaje de elección para la patología.

Recuperación del dedo de césped

Como hemos dicho, el tiempo de recuperación varía desde los 10 días a varios meses, dependiendo del grado de daño sufrido en la planta.

Además, en los casos más graves puede que el paciente nunca recupere la estructura osteoarticular inicial. Esto desemboca en una extremidad artrítica o en rigidez en el dedo gordo del pie.

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El dedo de césped no es grave

Es esencial informar a los deportistas sobre los posibles riesgos de practicar ejercicios demandantes, sobre todo si la actividad se realiza en una superficie sólida o, si en su defecto, hay altas posibilidades de choque.

Este tipo de lesiones se pueden prevenir, en parte realizando ejercicios a nivel plantar que ayuden a las estructuras implicadas a ganar resistencia. El calzado también debe ser adecuado y lo más mullido posible, con el fin de proteger a la planta del pie de cualquier lesión.

De todas formas, no debemos olvidar que son eventos normales y esperables. Por fortuna, casi nunca suponen un problema grave. Con unos días de descanso, hielo y cuidados fisioterapéuticos hay mejoría al cabo de un par de semanas.

  • Deformidades del primer radio, Fisaude. Recogido a 17 de marzo en http://blog.fisaude.com/podologia/biomecanica/deformidades-del-primer-radio.html
  • Turf toe, orthoinfo. Recogido a 17 de marzo en https://orthoinfo.aaos.org/en/diseases--conditions/turf-toe
  • Najefi, A. A., Jeyaseelan, L., & Welck, M. (2018). Turf toe: a clinical update. EFORT open reviews, 3(9), 501-506.
  • Torcedura del dedo gordo o dedo de césped, Western Urology New York Associates. Recogido a 17 de marzo en https://www.wnyurology.com/content.aspx?chunkiid=103437
  • Turf toe, statpearls. Recogido a 17 de marzo en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507810/