Déficit de vitamina D en niños: ¿un problema creciente?

03 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Irene Nora Melamed
El déficit de vitamina D es conocido desde hace mucho tiempo. Sin embargo, ha cobrado mayor preocupación e interés en los últimos tiempos y, en particular, cuando ocurre en los niños.

La investigación sobre la vitamina D ha tenido un protagonismo creciente últimamente; en particular, asociada al estudio de enfermedades que, además de las alteraciones propias de las mismas, se acompañan del déficit de vitamina D en los niños.

Al ser un problema creciente, requiere de la búsqueda de un número considerable de investigaciones. Sin embargo, lo que parece estar claro es que el tema suscita una gran atención, pero es, a la vez, fuente de controversia. Los especialistas no se ponen de acuerdo acerca de cuándo solicitar pruebas de vitamina D y cuándo suplementar, en caso de ser necesario.

¿A qué llamamos déficit de vitamina D?

Se denomina déficit de vitamina D a la falta de la cantidad de vitamina D requerida para estar saludable. En este sentido, la vitamina D juega un rol importante en el organismo: en el sistema nervioso, muscular e inmunitario, entre otros.

Asimismo, la vitamina D le facilita al organismo la absorción del calcio, que es, a la vez, un componente esencial de los huesos. Por tanto, la vitamina D evita la osteopenia, que sucede a veces en los bebés prematuros, según datos de la Biblioteca Nacional de Salud de los EE.UU.

Pies de un niño prematuro

Fuentes de vitamina D

Con el fin de evitar el déficit de vitamina D en niños, es de importancia conocer algunas de sus fuentes de obtención. En este sentido, la vitamina D puede provenir de diferentes orígenes:

  • A través de la piel.
  • Con la dieta y suplementos.

Si bien el cuerpo produce vitamina D de forma natural después de exponerse a la luz solar, el problema es que la exposición excesiva y en horarios inadecuados puede ocasionar envejecimiento de la piel y cáncer de piel.

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El déficit de vitamina D y el temor al raquitismo

Tal y como señala esta información de la Academia Americana de Pediatría, “El raquitismo es una afección que ocurre cuando se ablandan los huesos en los niños en crecimiento. Sucede cuando los huesos no pueden absorber suficiente calcio y fósforo para hacer huesos sanos y fuertes. Aunque existen causas genéticas y metabólicas para el raquitismo, la más común es una deficiencia de la vitamina D y se conoce también como raquitismo nutricional”.

Así pues, el raquitismo es una enfermedad frecuente en países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Se caracteriza por un retraso del crecimiento y va acompañada de deformaciones de los huesos. Se suele dar en niños de entre 6 meses y 3 años, pues es la etapa en la que crecen más rápido.

En este sentido, desde esta sociedad científica, alertan también de que los bebés que son amamantados y que no consumen vitamina D adicional corren el riesgo más alto. Dicho riesgo es incluso mayor si la madre del pequeño también sufre de deficiencia de la vitamina D.

lactancia

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El exceso de vitamina D: un problema que hay que considerar

Según información proveniente de la misma página de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. que ya hemos mencionado con anterioridad, la obtención de demasiada vitamina D también puede ser perjudicial para el organismo. Es lo que se conoce como toxicidad por vitamina D.

Así pues, los signos de toxicidad por vitamina D, como señala este estudio publicado en el Boletín Farmacológico, incluyen, entre otros:

  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Falta de apetito.
  • Estreñimiento.
  • Debilidad.
  • Pérdida de peso.

Así pues, el exceso de vitamina D también puede dañar los riñones. Demasiada cantidad de esta vitamina eleva, así mismo, el nivel de calcio en sangre. Los altos niveles de calcio en la sangre, llamados hipercalcemia, pueden causar confusión, desorientación y problemas del ritmo cardiaco.

Paralelamente, investigadores de la Drug and Therapeutics Committee, Lawson Wilkins Pediatric Endocrine Society establecen que es necesario repasar nuestro conocimiento sobre las fuentes de vitamina D, tanto de las fuentes naturales, como de las que no lo son. Asimismo, hay que conocer los mecanismos mediante los que se puede optimizar la síntesis y la ingestión de esta vitamina.

En lo que al déficit de vitamina D en niños se refiere…

Es muy importante satisfacer la demanda de las necesidades de vitamina D medidas en unidades internacionales. Para ello, es esencial no recurrir a la autoadministración, sino al consejo y orientación profesional.

Asimismo, es necesario tener en consideración que puede ser tan dañino no cubrir las necesidades de vitamina D como hacerlo en exceso. Por ello, es importante encontrar un balance adecuado entre tomar el sol sin riesgos y la obtención de cantidades adecuadas de vitamina D.

Esperamos que esta información sobre el déficit de vitamina D te haya servido para aumentar tus conocimientos sobre este tema. No obstante, ante cualquier duda que te surja al respecto, lo más recomendable siempre es consulta con un profesional sanitario para que proporcione un diagnóstico y tratamiento adecuados, en caso de que sea necesario.