Derrame pleural: causas y tipos

Edith Sánchez·
08 Enero, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte al
20 Noviembre, 2018
El derrame pleural es una patología relativamente frecuente que se origina por más de 50 causas conocidas y que conviene tratarse lo antes posible para evitar complicaciones.

Un derrame pleural se produce cuando la zona del torso, es decir, el espacio ocupado por el tórax y los pulmones, se llena de líquido.

En esta área del cuerpo siempre hay un poco de líquido, que es absolutamente necesario para el buen funcionamiento del organismo. Cuando hay una cantidad mayor de fluido de lo normal es cuando se produce esta patología.

Al derrame pleural también se le conoce con el nombre de pleuresía o síndrome de interposición líquida. Se trata de una enfermedad relativamente frecuente. Hay más de 50 causas conocidas que la producen.

Lo normal es que haya entre 10-15 mililitros de líquido pleural en esta área. Su función principal es la de lubricar y facilitar el movimiento de las hojas pleurales. Cuando hay un desequilibrio entre la formación de ese líquido y la reabsorción del mismo, se produce el derrame pleural.

Conoce un poco más sobre las causas y tipos de derrame pleural en este artículo

Clasificación de los derrames pleurales

Rayos X de un derrame pleural.

Existen dos tipos de derrame pleural: el transudativo y el exudativo. El derrame pleural transudativo se produce cuando el líquido se filtra hacia el espacio pleural, debido a una elevada presión en los vasos sanguíneos o a un bajo contenido de proteínas en la sangre. Por lo general, se debe a una insuficiencia cardíaca.

Por otra parte, el derrame pleural exudativo ocurre cuando los vasos sanguíneos o linfáticos están bloqueados, por inflamación, lesión en los pulmones o tumores. En otras palabras, por procesos que se dan localmente y que provocan una mayor permeabilidad capilar, lo cual lleva a que se produzca un exudado.

Para determinar si el derrame pleural es trasudativo o exudativo lo que se hace es analizar la bioquímica del líquido pleural. De acuerdo con la composición del líquido, aparecen los siguientes subtipos:

  • Empiema. Cuando hay presencia de pus.
  • Hemotórax. Cuando hay presencia de sangre en el líquido.
  • Derrame quiloso. Es de color blanco lechoso, con aumento de triglicéridos.
  • Derrame quiliforme. Parecido al quiloso, pero con baja presencia de triglicéridos y en cambio alto contenido de colesterol.

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Causas del derrame pleural

Causas y síntomas del derrame pleural

De acuerdo con el Manual MSD, solo en un 15 % de los casos, aproximadamente, la causa del derrame pleural es desconocida. En esos casos, lo usual es que haya infecciones virales, émbolos pulmonares ocultos, tuberculosis o cáncer. Sin embargo, en la mayoría de casos sí logra establecerse la causa exacta.

Las principales causas son las siguientes:

  • Cirugías abdominales o torácicas.
  • Enfermedades ginecológicas o digestivas.
  • Enfermedades inflamatorias o infecciosas en los pulmones.
  • Insuficiencia cardíaca. Se presenta cuando hay un desequilibrio entre las necesidades del organismo y la capacidad del organismo para bombear sangre.
  • Enfermedades sistémicas. Son aquellas enfermedades que afectan a todo el cuerpo, como la hipertensión.

Síntomas del derrame pleural

Hay casos en los que el derrame pleural es asintomático. Normalmente se descubre de forma accidental durante un examen físico o por una radiografía de tórax. Sin embargo, lo usual es que sí se presenten síntomas, los cuales suelen ser muy molestos. Los principales son:

  • Dolor.
  • Tos seca.
  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de opresión en el pecho.
  • Imposibilidad de hacer ejercicio.
  • Sensación de malestar general.
  • Incapacidad para permanecer acostado.

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Diagnóstico y pronóstico

Radiografía de tórax

Lo más habitual es que haya un prediagnóstico durante el examen clínico, con base en los síntomas referidos por el paciente. Generalmente, el médico ordenará una o varias pruebas para confirmar el derrame pleural.

Las principales pruebas son las siguientes:

  • Radiografía de tórax. Permite visualizar el derrame pleural y establecer su localización precisa.
  • Ecografía torácica. Esta es una de las pruebas más precisas para determinar la profundidad del derrame pleural.
  • Videotoracoscopia para la biopsia pleural. Es un examen que se practica realizando una incisión en el tórax para introducir una pequeña cámara y observar en detalle la condición del paciente.
  • Tomografía computarizada. Permite determinar con elevado detalle la enfermedad y generalmente se emplea cuando hay una enfermedad pulmonar asociada al derrame.

Lo normal es que también se ordene un análisis del líquido pleural. Este permite determinar la causa del derrame pleural, además del tipo y el subtipo del mismo. Cuando este examen no permite determinar la causa, casi siempre se ordena una angiotomografía para establecer si hay embolias o lesiones pulmonares ocultas.

El desenlace de la enfermedad depende de la causa que la origina. A veces se presentan complicaciones que dan lugar a daño pulmonar, formación de abscesos o engrosamiento del revestimiento pulmonar.

Asimismo, después del drenaje existe el riesgo de que entre aire en la cavidad torácica (neumotórax).

  • Pleural Effusion: Heart & Vascular Institute Overview. Cleveland Clinic Personal. Pleural Effusion Causes, Signs & Treatment.
https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/17373-pleural-effusion-causes-signs–treatment
  • Página web derramepleural.org. Derrame pleural: Definición, Síntomas, Causas y Tratamientos.
https://www.derramepleural.org/
  • Rahul Bhatnagar. Nick Maskell. Academic Respiratory Unit, University of Bristol, Southmead Hospital. The modern diagnosis and management of pleural effusions.
https://www.bmj.com/bmj/section-pdf/904879?path=/bmj/351/8024/Clinical_Review.full.pdf