Enfermedad inducida por redes sociales (MSMI): ¿el Tourette se puede transmitir por vídeo?

En algún momento surgió la duda de si las redes sociales podían inducir una enfermedad como el síndrome de Tourette. ¿Es posible ese "contagio" a través de las pantallas?
Enfermedad inducida por redes sociales (MSMI): ¿el Tourette se puede transmitir por vídeo?
Maria Fatima Seppi Vinuales

Escrito y verificado por la psicóloga Maria Fatima Seppi Vinuales el 01 noviembre, 2021.

Última actualización: 01 noviembre, 2021

“Integrados y apocalípticos” era la metáfora que empleaba Umberto Eco para referirse a las distintas posturas en torno a los medios masivos de comunicación. Hoy podríamos hacer un paralelismo para comentar lo que se conoce como enfermedad inducida por las redes sociales (MSMI).

“Allí conocí a mi pareja, así me mantengo en contacto con mi familia que vive lejos, se puede conocer qué pasa al otro lado del planeta”. Esos serían los integrados. Por otro lado, están los apocalípticos, quienes sostienen que las redes sociales están afectando nuestra salud y son culpables de enfermedades, como la MSMI.

Incluso en este tema, se ha llegado a confundir un diagnóstico de enfermedad inducida por redes sociales con el síndrome de Tourette, por la semejanza de algunos síntomas. Pero no, no se trata de que el Tourette se contagie ni que las redes repliquen dicho síndrome a través de sus pantallas.

¿Qué es la enfermedad inducida por redes sociales (MSMI)?

Mass Social Media Induced Illness (MSMI) o enfermedad inducida por redes sociales es el nombre que se le da a una patología de origen social que se difunde por redes sociales. El hecho de que sea de tipo sociogénica se refiere a que múltiples personas, sin una razón ambiental o física que lo justifique, empiezan a experimentar algún tipo de malestar o enfermedad.

El énfasis en las redes sociales sirve para identificar el medio de contagio, que diferencia a la MSMI de otras enfermedades sociogénicas masivas. La hipótesis de la MSMI (publicada en un estudio publicado en Oxford University Press), vincula el aumento de pacientes que ingresan a un clínica que se especializa en el síndrome de Tourette con la difusión de videos donde aparecen personas con dicho síndrome.

El antecedente es un popular youtuber alemán llamado Jan Zimmermann, que tiene dicho síndrome. Sus tics verbales eran semejantes a los que presentaban los pacientes de la clínica. Es decir, tras visualizar videos producidos por el famoso influencer, muchos jóvenes habrían contraído Tourette.

Sin embargo, en dicha publicación realizada por un equipo conformado por investigadoras e investigadores de la
Hannover Medical School de Alemania, se señala con claridad que no se trata de síndrome de Tourette, sino de tics similares que podrían ser comparables, pero que no conforman este diagnóstico específico.

Incluso, los investigadores refieren que los pacientes ingresados en la clínica habían sido mal diagnosticados con el síndrome de Tourette. Jamás se tuvo presente la influencia de las redes sociales en ese momento.

Síndrome de Tourette.
El síndrome de Tourette tiene características específicas que lo distinguen de este cuadro reportado en una investigación alemana.

¿En qué se diferencia la enfermedad inducida por redes sociales del síndrome de Tourette?

A raíz de este estudio, se multiplicaron las dudas y temores respecto del uso de las redes sociales y su potencial daño. No obstante, no tardaron en llegar las aclaraciones de especialistas que mencionan que el síndrome de Tourette no se puede transmitir o inducir a través de las pantallas.

Al respecto, diversas fuentes aclararon que el síndrome de Tourette tiene sus inicios en la infancia, mientras que el MSMI se presenta de manera repentina y a edades más adultas. En este caso, se trataría de un trastorno funcional que surge a partir de una continua y excesiva exposición a las redes sociales, junto a otros factores.

También hicieron énfasis en que los tics de la MSMI son múltiples y variados, más que en los casos de Tourette, que son reducidos. Por último, al referirse a las personas que en realidad tenían MSMI, los investigadores denotaron tics complejos y estereotipados, de surgimiento abrupto y localizados en el cuerpo y brazos.

En el síndrome de Tourette los ticos son de inicio lento, localizados en los ojos y en el rostro.



Cómo evitar que el uso de las redes sociales afecte nuestra salud

No es Tourette, pero sí es importante. Con esta idea, lo que quisieron destacar los investigadores es que la MSMI es un nuevo tipo de enfermedad inducida por redes sociales que evidencia las presiones y exigencias a la que están sometidos numerosos jóvenes. Hay un afán por ser únicos y excepcionales, convirtiendo su vida en un constante llamado de atención.

De modo que no solo se trata de pensar en nuevas reglas del juego, con nuevos valores sociales, sino también en repensar una vida un poco más alejada de las pantallas en pro del bienestar psicológico.

Por último, también hay peligrosidad en la MSMI, ya que la escala de las redes sociales es mundial. Las enfermedades y los trastornos no quedan localizados a un solo sitio. De allí que llamara la atención a actuar en conjunto, de manera colectiva y articulada.

Por eso, aquí algunos consejos para evitar que la tecnología afecte nuestra salud:

  • Limitar el tiempo de uso: reducir la revisión de las redes, especialmente en horas cercanas al descanso.
  • Usar alarmas o notificaciones que nos alerten sobre su uso desmedido: es posible programar funciones que nos indiquen que estamos cerca de superar una determinada cantidad de tiempo en conexión.
  • No emplear las redes sociales en todos nuestros momentos de descanso: es necesario desconectar por completo en ciertos momentos.
  • Dormir con los móviles apagados o en modo avión: de tal manera que las luces intermitentes o el vibrado de las notificaciones no interrumpan nuestro sueño.
Redes sociales que causan enfermedades.
Desconectar de las redes sociales es necesario. No porque padezcamos una enfermedad puntual, sino para el bienestar psicológico.


Las redes sociales no son la panacea

Más allá del evidente impacto que tienen las redes sociales en nuestro día a día, es importante dejar de ocultar detrás de esa categoría todos los males del planeta. Más bien, es necesario desentrañar un abanico de prácticas y comportamientos que sean sostenidos y alentados por nosotros mismos.

Las personas tienen pleno poder de agencia y de cambio. Pueden empezar por poner límites en el uso y consumo de las nuevas tecnologías. Es importante no demonizar la presencia de las redes sociales. La clave está en el modo de uso.

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    • Kirsten R Müller-Vahl, Anna Pisarenko, Ewgeni Jakubovski, Carolin Fremer, Stop that! It’s not Tourette’s but a new type of mass sociogenic illness, Brain, 2021;, awab316, https://doi.org/10.1093/brain/awab316
    • Capilla Garrido, Estefanía, & Cubo Delgado, Sixto (2017). PHUBBING. CONECTADOS A LA RED Y DESCONECTADOS DE LA REALIDAD. UN ANÁLISIS EN RELACIÓN AL BIENESTAR PSICOLÓGICO.. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, (50),173-185.[fecha de Consulta 11 de Octubre de 2021]. ISSN: 1133-8482. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=36849882012