Varices

24 Agosto, 2020
Las varices son venas abultadas de aspecto retorcido que suelen desarrollarse en las extremidades inferiores. Aunque casi nunca son graves, en ocasiones producen hinchazón, úlceras y coágulos de sangre.
Varices

Las venas varices han sido catalogadas como un problema estético debido a su aspecto abultado y amoratado que se nota por encima de la piel. Sin embargo, más allá de esto, pueden ser una señal de alerta de problemas circulatorios y vasculares, como la enfermedad venosa crónica.

La condición es bastante común en las mujeres, aunque también afecta en menor medida a los hombres. Además, es más frecuente entre los adultos de 40 a 80 años de edad. Si bien para muchos es un problema leve que no pasa de lo estético, en otras personas detonan dolor, hinchazón y otros síntomas que tienden a agravarse sin un tratamiento.

Por fortuna, en la actualidad se han desarrollado varios procedimientos médicos y fármacos que, combinados con un estilo de vida saludable, ayudan a reducirlas notoriamente para que no afecten la calidad de vida.  

¿Qué son las varices?

Las varices, también conocidas como venas varicosas, son venas dilatadas de aspecto retorcido, similar a una cuerda. A menudo se desarrollan en las extremidades inferiores, pero también pueden darse en otras partes del cuerpo. Ocurren por un debilitamiento de las válvulas unidireccionales que regulan el flujo sanguíneo, lo cual impide que la sangre retorne con eficacia hacia el corazón.

La mayoría tienen un color rojizo o amoratado que se nota a simple vista sobre la piel. Por eso, casi siempre se cataloga como un problema estético. No obstante, si el flujo sanguíneo a través de las venas sigue empeorando, las varices pueden producir dolor, hinchazón, coágulos de sangre y úlceras.

Las varices son venas dilatadas de aspecto retorcido y abultado que suelen aparecer como consecuencia de un debilitamiento o daño de las válvulas unidireccionales que regulan el paso del flujo sanguíneo. Aunque no suelen ser graves, a veces producen dolor e hinchazón.

Causas de las varices

Las venas son vasos sanguíneos que transportan la sangre desde los tejidos de cuerpo hasta el corazón. Para que la sangre de la parte inferior del cuerpo pueda retornar hacia el músculo cardíaco, las venas de las piernas deben trabajar contra la gravedad.

Para ello cuentan con unas válvulas unidireccionales cuya función es regular el paso del flujo sanguíneo. Sin embargo, cuando estas válvulas se debilitan o dañan, la sangre retrocede por las venas y se queda acumulada. Esto hace que las venas se dilaten o hinchen, originando lo que conocemos como varices.

Cualquiera de las venas puede llegar a tener esta alteración; sin embargo, son más frecuentes en las piernas, ya que la gravedad y la sobrecarga causada por el peso y algunas posturas inciden de forma significativa en su desarrollo.

Factores de riesgo

Las varices pueden afectar a cualquier persona, pero son más frecuentes entre las mujeres. Su riesgo incrementa con la edad, ya que el proceso biológico del envejecimiento conduce a un desgaste de las válvulas que regulan el flujo sanguíneo. Otros factores de riesgo son:

  • Sobrepeso y obesidad. Porque el exceso de peso aumenta la presión sobre las venas.
  • Embarazo. En este periodo el volumen de sangre incrementa en el cuerpo para ayudar al feto en su proceso de crecimiento. Sin embargo, esto, sumado al aumento de peso, puede causar varices. Asimismo, los cambios hormonales tienen una fuerte incidencia.
  • Antecedentes familiares. Hay más probabilidades de padecerlas si otros familiares las han tenido.
  • Estar de pie o sentados por tiempo prolongado. Una misma postura evita que la sangre fluya correctamente.
  • Enfermedades del sistema circulatorio. La insuficiencia venosa y otros problemas circulatorios pueden venir acompañados con varices.
  • Nacer con válvulas defectuosas.
  • Antecedentes de coágulos sanguíneos en las piernas.

Síntomas

Los primeros síntomas de las varices son venas deformes que se pueden apreciar a simple vista sobre la piel. Las venas pueden ser rojizas, amoratadas o de un tono azul oscuro, y generalmente se dan en las piernas. Aunque casi nunca son dolorosas, algunas veces pueden causar:

  • Sensación de dolor o pesadez en las piernas
  • Ardor, calambres e hinchazón de las extremidades inferiores
  • Picazón alrededor de las venas afectadas
  • Dolor severo después de estar sentados o de pie por mucho tiempo
  • Decoloración de la piel alrededor de la varices
  • Endurecimiento de la vena

Todos estos síntomas tienden a ser más molestos durante los días cálidos. Los vasos sanguíneos se dilatan con el calor, lo cual dificulta aún más el buen funcionamiento de las válvulas de las venas. Con frecuencia las molestias van incrementando a lo largo del día y la sangre puede acumularse alrededor de los tobillos.

Varices
El síntoma primario de las varices son venas deformes que sobresalen sobre la piel. Las mismas tienen un color rojizo o amoratado y suelen ubicarse en las piernas. Aunque no suelen ser dolorosas, a veces producen hinchazón y molestias.

Complicaciones

Las complicaciones de las varices son poco frecuentes, pero pueden darse con el paso del tiempo si no hay un tratamiento oportuno. Estas comprenden:

  • Úlceras dolorosas en la piel que rodea las venas varicosas.
  • Coágulos sanguíneos (tromboflebitis). Cuando las venas profundas de las piernas se dilatan.
  • Sangrados. Las venas que están cerca de la piel pueden explotar. A menudo es un sangrado leve, pero debe ser atendido por el médico.

Diagnóstico

Para hacer el diagnóstico de venas varices, el médico hará una exploración física observando las piernas al estar de pie para verificar si hay hinchazón. El profesional también puede hacer un breve interrogatorio sobre los síntomas. Asimismo, puede sugerir pruebas como:

  • Ecografía: para determinar si las válvulas de las venas están funcionando con normalidad o si hay evidencia de un coágulo sanguíneo.
  • Venograma: que permite evaluar con más precisión las venas. En esta prueba, el profesional inyecta un tinte especial en las piernas y toma radiografías del área. El tinte permite observar mejor cómo fluye la sangre.

Tratamiento

Cuando se trata de venas varices indoloras y leves, el médico sugiere hacer cambios en el estilo de vida en lugar de probar tratamientos más agresivos. No obstante, hay quienes prefieren someterse a otros procedimientos por motivos estéticos.

Los objetivos de los tratamientos para las varices son aliviar los síntomas, prevenir las complicaciones y mejorar la apariencia que se nota sobre la piel. Sin embargo, cabe aclarar que, aunque ayudan a reducir las varices existentes, no evitan que se formen nuevas.

Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida son la primera línea del tratamiento contra las venas varices. De hecho, deben aplicarse inclusive si se realizan otros tipos de procedimientos. Su práctica mejora los síntomas a mediano y largo plazo, evita que el problema empeore y retrasa la formación de nuevas varices. Las recomendaciones son:

  • Hacer ejercicio físico regular, especialmente actividades para mover las piernas y mejorar el tono muscular.
  • Bajar de peso en caso de sobrepeso y obesidad
  • Mejorar la alimentación
  • Evitar estar de pie o sentados por mucho tiempo
  • No cruzar las piernas por tiempo prolongado
  • Evitar el uso de prendas de vestir ajustadas y tacones
  • Tomar duchas de agua fría
  • Tomar descansos breves y elevar las piernas por encima del nivel del corazón

Medias de compresión

El médico puede sugerir el uso de medias de compresión para el tratamiento de las varices. Son unas medias especiales cuya función es producir una presión suficiente sobre las piernas para que la sangre pueda fluir con más facilidad hacia el corazón. También ayudan a paliar la hinchazón.

Cirugía

Cuando los cambio en el estilo de vida no funcionan, o las varices empeoran, el profesional puede sugerir un procedimiento invasivo como la ligadura o extracción de venas. Se trata de un tratamiento quirúrgico que requiere anestesia, en el cual el cirujano hace cortes en la piel para eliminar la varicosa a través de incisiones.

A pesar que este procedimiento ha recibido algunas actualizaciones, hoy en día se realiza con menos frecuencia porque hay otras técnicas más novedosas y menos invasivas. Incluso, la mayoría no implican estancia hospitalaria o recuperación prolongada.

La primera línea del tratamiento de las varices son los cambios en el estilo de vida. Sin embargo, si estos no dan buenos resultados, el médico puede sugerir una cirugía o procedimientos no invasivos como la cirugía láser.

Otros procedimientos

En muchos casos las varices no se reducen con los cambios en el estilo de vida y las medias de compresión. Aunque no siempre detonan molestias, la mayoría prefiere acceder a otros métodos para eliminarlas o minimizarlas. Así pues, ya sea por cuestiones estéticas o de salud, las varices se pueden tratar con otros procedimientos como:

  • Escleroterapia: con la cual se inyecta un producto químico que cicatriza y cierra las varices. Pueden necesitarse varias inyecciones para ver resultados satisfactorios.
  • Microscleroterapia: consiste en una inyección química líquida para bloquear las venas más pequeñas.
  • Cirugía láser: utiliza la energía de la luz para difuminar o desvanecer lentamente las varices.
  • Terapia de ablación endovenosa: emplear calor y ondas de radiofrecuencia para destruir la varice al hacer que se contraiga y se selle.
  • Cirugía endoscópica de la vena: utiliza un pequeño visor iluminado que se inserta a través de una pequeña incisión para bloquear la vena.
  • Flebectomía ambulatoria: el médico extrae las varices más pequeñas a través de pequeñas incisiones. Se suele emplear una anestésico local para hacer el procedimiento.

Es importante hablar previamente con el médico sobre todas las opciones de tratamiento de las varices. No hay que pasar por alto que existen riesgos y contraindicaciones. El método aconsejado puede variar de acuerdo a los síntomas, tamaño de la vena y edad del paciente.

Medicina alternativa

Aunque se requieren más evidencias científicas para corroborar su eficacia, algunos remedios alternativos afirman ser útiles para combatir las varices y otros problemas asociados a la insuficiencia venosa. Este tipo de terapias incluyen:

  • Suplementos y productos a base de castaña de Indias.
  • Hojas, savia, frutas y semillas de uva.
  • Meliloto amarillo
  • Gel de aloe vera
  • Cola de caballo

Antes de emplear este tipo de soluciones para las varices es importante consultar al médico. Los productos naturales también pueden causar efectos secundarios, además, a veces interfieren con la acción de ciertos medicamentos.

Pronóstico

Las venas varices tienden a empeorar con el paso del tiempo, inclusive cuando se siguen las recomendaciones en cuanto al estilo de vida. Sin embargo, hacer ejercicio, mantener una buena alimentación y evitar malos hábitos puede reducir los síntomas y evitar su progresión.

Aunque estéticamente no son bien vistas, no suelen causar problemas médicos graves. Sin embargo, es importante estar atentos a cualquiera de sus complicaciones, ya que en los casos más graves las venas pueden llegar a romperse.

Prevención

No existe un método 100% eficaz para prevenir la aparición de varices. Sin embargo, mantener hábitos que mejoran la circulación y el tono muscular reduce los riesgos. De hecho, esto no tiene muchas diferencias con respecto a los cambios en el estilo de vida que se sugieren para tratar la enfermedad. A nivel general se aconseja:

  • Mantener una alimentación balanceada y saludable, rica en antioxidantes y omega 3.
  • Hacer ejercicio físico regular.
  • Hacer estiramientos o practicar yoga.
  • Controlar el peso corporal.
  • Limitar el consumo de sal, grasa y azúcares.
  • Evitar las prendas de vestir ajustadas y los tacones altos.
  • Cambiar la posición de las piernas periódicamente.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Elevar las piernas por encima del cuerpo al finalizar el día.
  • Evitar cruzar las piernas por tiempo prolongado.

Para la mayoría de las personas, las varices no son más que un problema estético. A pesar de esto, es primordial prestarles atención y buscar atención médica cuando hay señales de alguna complicación. Consulta de inmediato si tienes venas demasiado inflamadas, dolor severo o úlceras.