7 errores que todos cometemos en la cocina

Okairy Zuñiga·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias al
10 Abril, 2020
Aunque la mayoría no resulten peligrosos para la salud, al evitar ciertos errores conseguiremos facilitar muchas tareas domésticas así como optimizar el tiempo a la hora de cocinar.

¿Cómo consideras que son tus hábitos de limpieza y orden en la cocina? Probablemente digas que son muy buenos y que cometes pocos errores.

Pero, ¿y si te dijéramos que hay errores que todos cometemos en la cocina?

Lo cierto es que no porque algo siempre se haya hecho de una manera está bien. A veces los métodos son más tradiciones que científicos, y puedes estar cometiendo errores a diario. Entre los que hemos detectado están los siguientes.

No mantener frescas las hierbas

Todos disfrutamos de un plato bien condimentado. Sin embargo, a veces esto implica el uso de algunas hierbas como cilantro, albahaca, menta o perejil. La mayoría de las veces, al comprarlas, se ponen en bolsas plásticas o contenedores.

No mantener frescas las hierbas

Esto está bien para transportarlas sin dañarlas pero, una vez que llegues a casa, es importante sacarlas y ponerlas en un lugar fresco. Si es posible, un recipiente o vaso con agua es lo ideal.  De esta forma evitas que se “quemen” o se marchiten antes de tiempo.

Además, es importante que mantengas estas hierbas lejos de las temperaturas extremas. Al ponerlas muy cerca de la estufa o dentro del refrigerador, su vida útil es menor.

Este es uno de los errores que todos cometemos en la cocina y que puede ocasionar sabores poco delicados en la comida. Asimismo, nos hacen gastar dinero de más en hierbas que a los pocos días dejan de servir.

La mejor alternativa para tener estas hierbas frescas es directamente comprar una pequeña maceta y sembrar algunas semillas. Te bastará con un pequeño espacio en el jardín.

No olvides leer: Depura tus riñones con agua de perejil

Guardar alimentos enlatados abiertos

Tomates enlatados

Los alimentos en lata ofrecen un gran número de beneficios. Su duración es mayor y permite usar productos que no son propios de cierta temporada. Pese a esto, hay que tener en cuenta que una vez abierta la lata, debemos sacar todo su contenido.

Las latas suelen ser de aluminio o acero, resistentes a la oxidación siempre que el aire no entre. Cuando abrimos la lata, la oxidación comienza y en pocas horas pueden mezclarse residuos de acero o aluminio con el alimento.

Si al usar un determinado alimento no lo terminas, recuerda vaciarlo en un recipiente y guardarlo en el refrigerador o congelador.  Los mejores recipientes para almacenar estos restos son los de plástico y los de metal. De este modo también nos protegemos contra el posible crecimiento de organismos patógenos que causen enfermedades como el botulismo, según un artículo publicado en el año 2017.

Pelar plátanos de la forma equivocada

Aunque no es un error que vaya a ocasionar un gran problema de salud, es un mal hábito que hemos adoptado. La mayoría de nosotros pelamos el plátano de arriba a abajo cuando la forma correcta es comenzar desde abajo.

Puede parecer algo irrelevante, pero de esta forma es más fácil manipular esta fruta.

Desgarrar el papel aluminio

Papel de aluminio

¿Eres de las personas que sacan el tubo de papel aluminio y lo desgarran como pueden para cortar un trozo? ¿Te has fijado que en el extremo de la caja del papel hay un borde algo filoso, usualmente en forma de zigzag?

Este es uno de los errores que todos cometemos en la cocina. Lo correcto sería sacar la medida de papel que vamos a usar y colocarla sobre el borde filoso de la caja. De esta forma solo necesitas un pequeño tirón y tendrás un corte preciso y rápido.

Al pelar patatas

Seguramente a ti también te ocurra. Cuando intentas pelar patatas siempre terminas llevándote una buena cantidad de pulpa con la cáscara. Este es uno de los errores que todos cometemos en la cocina. No obstante, tiene una solución fácil.

La próxima vez, realiza lo siguiente:

  • Primero, lava las patatas como siempre.
  • Luego, con un cuchillo, traza una línea lo largo de la circunferencia de la papa.
  • A continuación, hierve las papas.
  • Cuando estén cocidas, retira del fuego y colócalas directamente sobre el chorro de agua fría o en un recipiendo con agua helada.
  • Finalmente, retira la piel con los dedos.

Este es un procedimiento bastante sencillo porque la piel se desprende sin esfuerzo alguno. Si te das cuenta, solo estás cambiando de orden unos cuantos pasos y podrás ahorrarte mucho tiempo… y muchas patatas.

¿Quieres conocer más? Lee: 10 beneficios de la piel de patata que demuestran que es mejor que el propio tubérculo

Al limpiar el horno microondas

Al limpiar el horno de microondas

Facilita esta labor colocando una esponja empapada dentro del horno. Ponlo en funcionamiento cerca de un minuto y saca la esponja con cuidado.

El agua de la esponja se habrá evaporado y los residuos se habrán ablandado. Luego, podrás limpiar como siempre. Verás qué rápido eliminas toda suciedad y residuo.

Servir la comida en platos fríos

Te esfuerzas en preparar tus platos de la mejor forma posible y mantenerlos en la temperatura correcta, ¿cierto? Sin embargo, cuando los sirves, se pierde toda la temperatura.

Seguro que no entiendes por qué te pasa eso y por qué en los restaurantes no. El último de los errores que todos cometemos en la cocina se relaciona con la temperatura del plato.

En los buenos restaurantes se sirve la comida en un plato con la temperatura acorde. De tal forma que, si el plato es frío, el plato también. Si la comida es caliente, el plato se mete unos segundos en el horno microondas para que mantenga la temperatura de los alimentos.

Evita estos errores para ser más eficiente

Teniendo en cuenta todos estos consejos que te hemos dado, conseguirás aumentar tu eficiencia en la cocina. Por un lado gastarás menos cantidad de alimentos para elaborar la misma cantidad de comida, por otro reducirás el riesgo microbiológico de tus preparaciones y garantizarás una correcta higiene alimentaria.

No lo dudes y empieza a ponerlos en práctica.

 
  • Wendt S., Eder I., Wolfel R., Braun P., Lippmann N., Rodloff A., Botulism: diagnosis and therapy. Dstch Med Wochenschr, 2017. 142 (17): 1304-1312.