Estoicismo: características y cómo aplicarlo

El estoicismo es una filosofía de vida que postula el control de las emociones como una de las principales prácticas para vivir una vida mejor. Conoce más en este artículo.
Estoicismo: características y cómo aplicarlo
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati el 05 julio, 2021.

Última actualización: 05 julio, 2021

Muchas veces, la vida no es como queremos que sea. En repetidas ocasiones nos sorprende con acontecimientos inesperados que perturban nuestros planes, deseos y metas. Ante estas dificultades, solemos sentirnos angustiados, molestos y frustrados. No obstante, existe una filosofía de vida llamada estoicismo que ofrece un antídoto para palear este tipo de malestares.

El estoicismo es una escuela filosófica que surgió en el siglo III antes de Cristo. Sus principios representan una guía práctica para poder vivir una buena vida en un mundo impredecible. A pesar de haber sido creada hace más de 2000 años, sus enseñanzas siguen vigentes.

¿Qué es el estoicismo?

El estoicismo es una corriente filosófica que defiende el dominio de las emociones que perturban la vida a través de la virtud y la razón. El objetivo es alcanzar la felicidad y la sabiduría, prescindiendo de las comodidades, los bienes materiales y la fortuna.

Para los estoicos existen tres tipos de emociones: las buenas, las malas y las indiferentes. De esta manera, proponen que deberíamos enfocarnos en aquellas que son poco saludables, aprendiendo a manejarlas y a lidiar con ellas. Así, se adquiere cierta imperturbabilidad y grado de independencia ante los sucesos del mundo externo.

Esta postura se fundamenta en el principio de que las personas no son perturbadas por los hechos en sí, sino por las creencias que se tienen sobre ellos. En consecuencia, la responsabilidad cuando estamos frustrados, avergonzados o molestos sería enteramente nuestra y no de los otros.

Ahora bien, es pertinente recalcar que no se trata de eliminar o reprimir las emociones. En su lugar, se deben confrontar las creencias (pensamientos) que conducen a emociones displacenteras y convertirlas en opiniones más saludables.



Historia y origen del estoicismo

La escuela estoica fue fundada por Zenón de Citio en el siglo III a.C. en Atenas. El nombre proviene del término griego stoikós, derivado de stoá, que significa ‘pórtico’, lugar de la ciudad donde se reunían estos filósofos. Entre sus exponentes más reconocidos se encuentran Séneca (4 a.C. – 65 d.C.), Epicteto (55 – 135) y Marco Aurelio (121 – 180).

El estoicismo fue una de las escuelas helénicas de mayor influencia, adquiriendo un gran auge entre el siglo III y el II a.C. Su debilitamiento coincidió con el surgimiento del cristianismo. Aunque sus principios fueron retomados por esta y otras corrientes religiosas.

En la actualidad, las ideas estoicas tienen mucha vigencia en diferentes posturas. Asimismo, tiene una gran influencia en la psicología, especialmente en la rama cognitivo-conductual.

Filósofos griegos.
Varios filósofos griegos desarrollaron el estoicismo, que luego perdió vigencia con el auge del cristianismo, aunque permanecieron algunas ideas.

Características del estoicismo

Las características esenciales que definen a este movimiento filosófico son las siguientes:

  • El estoicismo propone una filosofía de vida. A partir de la concepción que maneja del universo recomienda prácticas cotidianas para alcanzar la felicidad.
  • Para los estoicos, el universo es un organismo vivo que posee un alma racional (logos). Esta razón universal y divina participa de todo lo que existe y explica todo. De esta manera, cada situación tiene una explicación en el orden. Pues cada elemento particular pertenece a un orden cósmico, en el que participamos.
  • La inteligencia de cada persona es una partícula de la razón universal. Por lo tanto, alcanzar la felicidad implica vivir en sintonía con ella.
  • Lo único que pueden hacer los seres humanos ante los eventos externos es controlar su propia manera de ver y afrontar las cosas.
  • La filosofía de vida estoica implica vivir en armonía con la naturaleza mediante el uso de la razón. En este sentido, la vida social puede mejorar si se acepta lo que depara el destino.

5 ejercicios para aplicar el estoicismo en la vida diaria

Como ya dijimos, el estoicismo es una filosofía práctica que busca mejorar la vida cotidiana de las personas. Es por ello que, a continuación, presentaremos algunos ejercicios que te ayudarán a aplicar los principios básicos de este movimiento.

1. Reconoce qué está bajo tu control y qué no

Esto implica identificar y separar los asuntos de la vida considerando, por un lado, cuáles son externos y no están bajo nuestro control; y por el otro, cuáles sí podemos manejar.

Según el filósofo contemporáneo Massimo Pigliucci, las cosas que podemos controlar son nuestros juicios, opiniones y valores. De esta forma, todo lo demás es externo y escapa de nuestro control.

Aunque a primera vista parezca que el estoicismo defiende que debemos conformarnos con todo aquello que no nos guste, no es así en realidad. Lo que propone esta postura es que, si no podemos controlar lo que está afuera de nosotros, ¿qué sentido práctico tiene que nos sintamos mal por ello?

2. Piensa antes de actuar

Marco Aurelio afirmó que, si estás perturbado por algo externo, el malestar no se debe al hecho en sí, sino a la valoración que haces sobre él. De esta forma, tienes el poder de evitarlo.

Dicho esto, cuando te sientas enojado, frustrado o angustiado por algún acontecimiento, detente a pensar un momento y reflexiona sobre lo que pasó. Luego, pregúntate cuál es la mejor forma de reaccionar. El solo hecho de reflexionar genera un cambio en las respuestas negativas e impulsivas.

3. Define tus miedos

Otra práctica valiosa del estoicismo es definir lo que nos da tanto miedo y, junto a ello, pensar en lo que podemos hacer para evitar que ocurra o minimizar los daños.

Esto ayuda a sacar nuestros miedos de la cabeza y evaluarlos objetivamente. Al hacerlo, nos daremos cuenta que en realidad no es para tanto y que podemos tenerlos bajo control si sabemos cómo prevenirlos.



4. Vive el presente

Por su parte, Séneca dijo que la felicidad radica en disfrutar el presente sin estar pendientes ansiosamente del futuro. Puede parecer trillado, pero es una enseñanza muy valiosa que nos permitirá estar satisfechos con lo que ya tenemos.

Muchos piensan que los logros y el éxito nos darán la felicidad. Pero los estoicos saben que es al revés, es decir, la felicidad es la que trae el éxito y los logros. En consecuencia, no esperes a mañana para empezar a disfrutar de la vida.

Mujer disfruta la vida.
El disfrute que se posterga hacia el futuro esperando ciertos logros nos quita momentos del presente.

5. Acepta la muerte

Esto implica recordar que vamos a morir. A casi nadie le gusta hablar o pensar sobre la muerte, pero este hecho es lo único certero de nuestras vidas. Y confrontar eso es liberador.  Pues, el miedo a la muerte nos paraliza y no nos deja salir de nuestra zona de confort.

Reflexionar sobre la propia muerte será deprimente si no se aborda bien. La vida es corta. Nos guste o no, un día dejaremos de existir.

Un diario personal para manejar las emociones

El manejo de las emociones y el discernimiento de lo que está bajo nuestro control no siempre es tarea fácil. Una forma de desarrollarla es escribiendo tu propio diario antes de irte a la cama.

Mientras lo haces, reflexiona sobre las cosas más importantes del día, según tu ética personal. Para ello puedes hacerte preguntas, como qué acciones estuvieron mal, cuáles estuvieron bien y qué cosas puedo mejorar.

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