Estrés financiero: consecuencias y cómo afrontarlo

Un inadecuado control del dinero es el principal causante del estrés financiero. Lejos de aprender a vivir con él, existen varias cosas que puedes hacer para prevenirlo o afrontarlo.
Estrés financiero: consecuencias y cómo afrontarlo
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira el 07 junio, 2021.

Escrito por Josberth Johan Benitez Colmenares, 05 febrero, 2021

Última actualización: 07 junio, 2021

Según datos de la Asociación Americana de Psicología, el 62 % de los episodios de estrés están ocasionados por problemas financieros. El estrés financiero es, en este sentido, una realidad que afecta a millones de trabajadores en todo el mundo.

En casos crónicos puede derivar en trastornos físicos y psicológicos, de manera que conocer sus síntomas y saber cómo prevenirlo es importante para alcanzar el bienestar. La pérdida del empleo, los gastos médicos inesperados y no saber cómo afrontar la matrícula universitaria son solo algunos sucesos que pueden incentivarlo.

Afecta a adultos y jóvenes sin distinción y sus consecuencias también se manifiestan en el círculo laboral y familiar de las personas. Hoy te diremos de qué se trata, por qué debería preocuparte y qué tanto puedes hacer para reducir sus niveles al mínimo.

¿Qué es el estrés financiero?

El estrés financiero es el que se ocasiona al no poder cubrir las demandas financieras. Suele estar condicionado por lo que se conoce como estresores financieros, los que se dividen en externos (crisis económicas del país o un aviso de despido) e internos (miedo al fracaso, por ejemplo).

Según diversos estudios, las recesiones prolongadas son un factor clave en el aumento del estrés financiero de la población. Esta condición está relacionada también con el estrés laboral y el burnout. Este último fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad, al incluirse en la Clasificación Internacional de Enfermedades.

¿Cuáles son las consecuencias del estrés financiero?

La evidencia empírica nos ha demostrado que las preocupaciones por el dinero tienen un efecto negativo en la vida personal, sobre todo en el plano de la salud, las relaciones familiares y la productividad en el trabajo.

No se trata, entonces, de una condición inocua, sino que representa serias consecuencias en la vida de quienes la padecen. Algunas de las formas en las que el estrés financiero puede afectar tu día a día son las siguientes.

Problemas de dinero que causan estrés financiero.
Los factores intrínsecos y extrínsecos pueden combinarse para generar estrés financiero.

Disminución de la productividad laboral

Según un estudio publicado en el 2014 el estrés financiero influye negativamente en la productividad. El desempeño de los trabajadores se ve disminuido en razón de las secuelas físicas y psicológicas que la condición genera. En el plano físico, por ejemplo, la falta de sueño y el agotamiento condicionan el rendimiento.

En cuanto a las incidencias psicológicas, la ansiedad, las preocupaciones y la falta de concentración también afectan la productividad. La disminución del rendimiento laboral perjudica a la empresa, lo que puede motivar despidos o llamadas de atención.

Toma de decisiones poco acertadas

El estrés desencadena una serie de factores neurofisiológicos que afectan la toma de decisiones. Es por esto que la lucidez se ve limitada cuando el organismo está inmerso en estos episodios prolongados.

Esto puede llevarte a emprender negocios poco rentables, a invertir tus ahorros de manera descontrolada e incluso adquirir una responsabilidad crediticia que no podrás hacer frente en los plazos previstos.

Por este motivo, la crisis financiera puede agravarse de forma significativa luego de una toma de decisiones poco acertada. Esto, a su vez, afecta al círculo que rodea a la persona. Familiares y amigos, directa o indirectamente, sufren las secuelas de las iniciativas tomadas con error.

Problemas de salud

Existe una relación intrínseca entre el estrés y las enfermedades autoinmunes, las neoplásicas, las cardiovasculares y las infecciosas. Aunque en algunos casos aún no se comprende del todo cómo estos episodios desencadenan problemas de salud, está documentada de manera amplia su incidencia.

El caso de las enfermedades cardiovasculares es interesante, ya que existen reportes sobre las repercusiones negativas en cuanto al riesgo de padecer trastornos del corazón. También conocemos estudios que demuestran su papel en el desarrollo o continuación de enfermedades crónicas como la diabetes.

Inconvenientes con las relaciones maritales

Los problemas económicos y el estrés generan constantes discusiones e inestabilidades en el matrimonio. Estudios, como el realizado por Joe F. Pittman y Sally A. Lloyd (1988), demostraron que la calidad de la relación marital entre esposos e hijos se ve disminuida por el estrés financiero.

Investigaciones similares, como la de Fox y Chancey (1998), le suman a lo anterior una baja autoestima y una insatisfacción general con el matrimonio.

Es común que los afectados rompan los canales de comunicación con su pareja e hijos, que respondan de forma negativa a ciertos episodios, producto de la ansiedad y la tensión. Todo esto genera un cóctel que incide en las relaciones familiares.

Estas secuelas son las más importantes a las que te enfrentas si no buscas una solución rápida. A todas ellas se les suma también un coste a la sociedad por la disminución de la productividad, la reducción de la calidad de vida, el agotamiento crónico, la desmotivación y el absentismo laboral.

¿Cómo afrontar el estrés laboral?: 7 consejos

Como has podido corroborar, el estrés producto de las finanzas no es un juego. Se trata de un problema real con consecuencias que te afectan en más de un sentido. Por fortuna, existen varias maneras de afrontarlo.

1. Identifica qué lo está produciendo

Es el primer paso para superar esta condición. Coge un papel y escribe tres posibles causas del estrés financiero. Anota en primer lugar la más importante, de manera que le des prioridad por sobre las demás.

Las compras compulsivas, las deudas en la tarjeta de crédito, los inconvenientes con el fondo de ahorro de la pensión y problemas al pagar la matrícula universitaria son algunos ejemplos.

En algunos casos descubrirás que el estrés financiero es prevenible; solo tienes que modificar un poco la forma en que administras tu dinero. En otros, tendrás que disponer de ayuda de una entidad financiera, de familiares, de amigos o profesionales.

2. Renegocia tu deuda o tu sueldo base

Si las deudas son el desencadenante, entonces puedes intentar renegociando los plazos de pago. Utiliza para ello el marco legal a tu favor, las condiciones del contrato y la posible estabilidad financiera futura para reducir, diferir o incluso suspender el cumplimiento de las obligaciones.

En caso de que así lo creas conveniente, puedes renegociar también tu sueldo base. Esto está condicionado a muchos factores, aunque si crees que tus destrezas laborales, tu aporte a la institución, el tiempo que llevas prestando el servicio y la relación con tus superiores juegan a tu favor, entonces es muy posible que lo puedas lograr.

3. Sé más organizado con tus finanzas

La planificación de tus gastos será desde ahora tu mejor aliado. Haz una lista y divide tus gestiones económicas en prioritarias y no prioritarias.

Las prioritarias son aquellas que no puedes posponer, las que cuentan con un criterio de obligatoriedad. Alquiler, comida o medicina son un buen ejemplo. En las no prioritarias incluirás los gastos que puedes eliminar, debido a que repercuten negativamente en tus finanzas.

A medida que pasen las semanas podrás identificar con mayor atención aquellos gastos que puedes añadir a tu lista de no prioritarios. Como base, ten presente que nunca debes gastar más de lo que puedes producir. Esto ayudará a reducir tus deudas y evitar los síntomas del estrés financiero.

4. Haz ejercicio físico

Diversos estudios científicos han demostrado la relación entre el ejercicio físico y la disminución de los niveles de estrés. Las hormonas liberadas durante el desarrollo de actividad desencadenan una serie de respuestas psicofisiológicas que operan como calmantes para la ansiedad, la angustia y la tensión.

Hacer ejercicio de manera frecuente mejora el bienestar psicológico, así como la productividad laboral. Se trata, además, de una manera de prevenir otras enfermedades que afectan al organismo. Si no sabes qué cantidad de actividad física hacer, puedes seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

5. Elimina los hábitos poco saludables

El consumo de tabaco se ha relacionado con trastornos de ansiedad y estrés. El consumo de drogas y alcohol, una alimentación deficiente, comer en exceso, no respetar los tiempos de descanso nocturnos y beber mucha cafeína también inciden en el desarrollo de esta condición.

Debes enfocarte en aquellos hábitos menos evidentes. El uso excesivo del móvil o de la tecnología en general (conocido como tecnoestrés) tampoco ayudan a disminuir tus niveles de estrés. En este caso es recomendable que los identifiques con ayuda de un familiar o amigo.

Mujer con estrés revisando el móvil.
Las adicciones tecnológicas pueden ser un factor agregado para el padecimiento del estrés. Identificarlas es importante para regularlas.

6. Considera buscar ayuda profesional

Al igual que sucede con la depresión, el estrés es una condición que requiere a veces de ayuda profesional. Gracias a ella se puede aplicar una terapia personalizada y se logra un acompañamiento en el camino hacia la recuperación.

Si crees que no puedes hacer frente al estrés financiero por tu propia cuenta, un profesional de la psicología o de la psiquiatría es de gran ayuda.

También puedes optar por la mediación de un profesional de las finanzas. No temas en ningún caso pedir ayuda; al contrario, es tu mejor alternativa cuando los problemas alcanzan estados patológicos.

7. Busca invertir tu dinero

Aun cuando apliques todo lo anterior, es posible que los contratiempos con el dinero sigan siendo un problema. En este caso, para minimizar la incertidumbre por el futuro, puedes buscar la manera de invertir los ahorros. Por supuesto, debes tomar esta decisión con cabeza fría.

Antes de ello debes implementar hábitos para ahorrar tu dinero, de manera que el excedente de cada mes te sirva para gestionar tu propio negocio. Aprovecha cada centavo para alcanzar una estabilidad a mediano y a largo plazo.

El estrés financiero se puede manejar y revertir

Los 7 consejos anteriores te permitirán afrontar el estrés financiero inclinando la balanza a tu favor. Para complementarlos puedes considerar también las siguientes recomendaciones:

  • Reconoce que tienes un problema asociado con el estrés.
  • Evita la tentación de gastar dinero que no tienes o que puedes invertir mejor.
  • No pierdas en control en épocas de mayor gasto (Navidad, cumpleaños y demás).
  • Toma solo una decisión financiera a la vez. En lo posible, no inviertas todo tu dinero en un solo movimiento.
  • Administra tu dinero pensando siempre el el futuro.
  • Busca un pasatiempo que te ayude a aliviar la tensión y la ansiedad producto del estrés.
  • Aunque no siempre en fácil, trata de tener una actitud positiva respecto a tu situación.
  • Ten siempre una reserva de dinero para emergencias.

Familiares y amigos siempre están disponibles para apoyarte cuando atraviesas una mala situación económica. Ten presente esto, así evitas encontrar una solución de forma solitaria.

Te podría interesar...
El estrés diario puede causar depresión
Mejor con SaludLeerlo en Mejor con Salud
El estrés diario puede causar depresión

El estrés diario puede causar depresión, y por eso mismo es necesario estar atentos a las manifestaciones de estos trastornos para evitar que crezc...



  • Córdova, G. M. Pérdida de productividad en el lugar de trabajo relacionada con el estrés financiero. Journal of Behavior, Health & Social Issues. 2016; 8(2): 25-34.
  • Craig S. Hakkio & William R. Keeton. Financial Stress: What Is It, How Can It Be Measured, and Why Does It Matter?. Economic Review. 2009; 94 (2): 5-50.
  • Davis, C. G., & Mantler, J. The consequences of financial stress for individuals, families, and society. Centre for Research on Stress, Coping and Well-being. Carleton University, Ottawa: Department of Psychology. 2004.
  • Espino Granado, A. Crisis económica, políticas, desempleo y salud (mental). Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. 2014; 34(122): 385-404.
  • Hubrich, K., & Tetlow, R. J. Financial stress and economic dynamics: The transmission of crises. Journal of Monetary Economics. 2015; 70: 100-115.
  • Ponnet, K. Financial stress, parent functioning and adolescent problem behavior: An actor–partner interdependence approach to family stress processes in low-, middle-, and high-income families. Journal of youth and adolescence. 2014; 43(10): 1752-1769.