Estrés, móvil y horarios: los 3 culpables de crisis de pareja

29 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Filosofía y sexología Isbelia Esther Farías López
Dentro del vínculo amoroso siempre se generan percances. Lo que garantizará la superación de estos será esa voluntad de sobrepasar los obstáculos, incluso cuando lleguen a convertirse en una crisis de pareja.

En mayor o menor medida, en la actualidad, el estrés, el teléfono móvil y los horarios son tres factores que pueden conducir a una crisis de pareja. Esto se debe a que no siempre tenemos los mejores hábitos a la hora de hacer uso de la tecnología y de organizarnos en nuestro día a día.

Hay personas que no siempre saben gestionar el estrés que sienten, así como tampoco organizar su tiempo o hacer un uso saludable de la tecnología (en especial, aplicaciones móviles), lo cual puede llegar a afectar sus relaciones, incluyendo la de pareja.

Al llegar a una crisis, resulta indispensable reconocer dónde está el fallo y procurar rectificarlo. Para ello, no es necesario tomar medidas drásticas, sino aprender a poner en práctica una serie de pequeñas acciones que, al sumarse, brinden el resultado deseado. Dichas acciones pueden estar inspiradas en la recomendación de un psicólogo.

Crisis de pareja

Móvil y trabajo: dificultades en la pareja

A pesar de que te ayuda en la gestión del día a día, el teléfono inteligente o smartphone te hace estar “en línea” de forma ininterrumpida. Lo cual, sin duda, puede pasar factura en la pareja. Este comportamiento te hace dependiente del móvil y puede llegar a causar insatisfacción en la otra parte de la relación. El tiempo que dedicas a estar conectado te desconecta de tu acompañante y de tus intereses personales.

Asimismo, no poder dejar de contestar correos electrónicos o llamadas del trabajo puede deteriorar la relación. En este sentido, te presentamos algunos consejos para evitar que el estrés del empleo y sus efectos perjudiciales salten a tu cama.

En ocasiones, la relación de pareja puede verse afectada por diversos factores, como toda relación humana. Y cuando se presentan las crisis, es posible que cada uno de sus miembros deba rectificar y modificar ciertas conductas y actitudes, por el bien de la relación. La finalidad del ajuste es conseguir un vínculo sano y una unión sólida.

¿Qué hacer para evitarlo?

  • Diferenciar bien las horas dedicadas a la parcela del trabajo y las que te pertenecen, tanto como persona como parte de la pareja.
  • Aprender a priorizar las tareas que pueden esperar al día siguiente, así como delegar trabajo.
  • Hacer caso a tus gustos e intereses personales. Es decir, conectarte contigo mismo. El trabajo es un área de tu vida, pero no la única. No debes sobrecargarte de responsabilidades.
  • Meditación, hacer deporte, llevar una dieta sana, expresar gratitud y plantearse objetivos que hagan sentir ilusión son algunas formas de conectarte con tu “Yo”.
  • Acudir a un especialista para que te oriente sobre cómo hacer frente a las cargas del trabajo y compatibilizar la vida profesional con la personal.

Descubre: ¿Cuándo hay que visitar un psicólogo de parejas?

Algunas recomendaciones básicas para las crisis de pareja

Estas recomendaciones pueden ser de ayuda para gestionar las crisis de pareja. En cualquier caso, si no os sirven, lo mejor será consultar con un psicólogo que pueda proporcionar una terapia de pareja:

Abrirse al diálogo

Cuando te ves abrumado por el día a día, las preocupaciones, el apuro, y este escenario perjudica tu relación de pareja, respondes de dos maneras. U optas por presentarte como la víctima o adoptas un comportamiento que te convierte en alguien irritado y agresivo.

Ante la crisis de pareja, los involucrados deben abrir un espacio de diálogo. Así la persona estresada puede drenar su preocupación, ordenar sus ideas y verbalizar lo que realmente quiere. Hay que descartar juicios como los famosos: “no me ayudas” o “no me entiendes”.

Además, si una persona sufre estrés, su sueño se verá alterado y, en ocasiones, padecerá insomnio. Esto, a su vez, entorpecerá el descanso de su pareja. Las relaciones sexuales también se ven afectadas. En algunos casos, desaparecen y en otros, se utilizan de forma relajante o como fuente de afectividad.

Terapia de pareja.

Ante una crisis de pareja: ir a terapia

Afortunadamente, los enamorados tienen opciones diferentes a la hora de solventar un conflicto de pareja. Una de ellas, es acudir a terapia. De esta manera, trataréis de recuperar esos lazos que en su momento estuvieron fuertes y que ahora se han debilitado. Seguramente, el primer paso en este caso, sea reconocer que la problemática se generó por un mal manejo de la vida laboral y personal.

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Otras maneras de fortalecer lazos

  • Mejora la comunicación. Solidifica la relación y maneja las diferencias para resolverlas.
  • Rebaja la tensión fomentando el progreso individual de los dos miembros.
  • Crea nuevos recuerdos y nuevas vivencias. Por ejemplo, salir a tomar el aire juntos, leer un libro en común o hacer la comida juntos haría más fácil el crear buenos momentos y buenas nuevas sensaciones.
  • Busca instantes íntimos. Aléjate del mundo, apaga el teléfono móvil y dedica un rato para conversar. Escucha a tu pareja, entiéndela y crea nuevas sensaciones y vínculos.
  • Habla de tus sentimientos. Crea el momento de dedicaros escucha activa. Normalmente, será por la noche cuando ambos podáis hacer un resumen del día y contaros todo lo sucedido durante la jornada.
  • Concede tiempo de soledad. No significa dejar de compartir paseos, comidas o momentos de descanso, sino dedicarte minutos a ti mismo y a tus pensamientos.

El móvil, el trabajo o la imposición de horarios no deben acabar con los momentos en pareja. Es bueno saber priorizar y dedicar a cada cosa su debido tiempo. Cuando alguno de estos tres factores se entromete en tu relación, es mejor que te pares y reflexiones, ¿merece la pena pasar más minutos distanciados?

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