Evita estos 3 hábitos si sufres de inflamación

La inflamación es una respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo. Viene desencadenada por esfuerzos, agentes externos, bacterias o enfermedades, y puede cursar con dolor y enrojecimiento de la zona afectada.
Evita estos 3 hábitos si sufres de inflamación
Nelton Abdon Ramos Rojas

Revisado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 13 abril, 2021.

Escrito por Solimar Cedeño, 06 diciembre, 2018

Última actualización: 13 abril, 2021

El sistema inmunitario nos defiende ante una agresión externa. La inflamación es una reacción inmunitaria que sirve para aislar la zona dañada, eliminar al agresor y protegerla de infecciones o lesiones mayores.

A continuación te explicamos en más detalle qué es la inflamación y qué habitos pueden favorecer su aparición. ¡Toma nota para que no sigas cometiendo los errores que te restan bienestar!

¿Por qué se me inflama el cuerpo?

Prácticamente todos los órganos del cuerpo pueden sufrir inflamación. Desde el estómago (al reaccionar a una comida en mal estado), al útero (por una infección) o las articulaciones (en caso de artritis). En cada caso, el origen y la respuesta inflamatoria son diferentes. Por ende, el tratamiento no siempre es el mismo.

A diferencia de lo que se pueda pensar, para tratar una inflamación no es recomendable automedicarse. Esto solo “disfrazaría” la molestia y dificultaría el diagnóstico del verdadero problema. Además, la medicación podría empeorar el problema en vez de aliviarlo.

La reacción que se produce en la zona de una picadura, un corte o un esguince, vienen a ser ejemplos de inflamación. Ahora bien, ¿por qué recibe este nombre?

La palabra “inflamación” deriva del latín inflammare (que significa: ‘encender fuego’) por los síntomas típicos de calor, dolor y enrojecimiento que se producen durante una inflamación local.

Ahora bien, la inflamación no ocurre solamente por accidentes o lesiones, y a menudo no es una reacción local sino sistémica. Algunas enfermedades y malos hábitos pueden provocar cuadros inflamatorios. También pueden provocarlo cuestiones pasajeras, como la menstruación, por ejemplo.

1. Comer mal a diario puede causar inflamación

Algunos alimentos promueven la inflamación.
La comida ultraprocesada suele considerarse dañina.

El consumo regular y excesivo de alimentos ultraprocesados y cargados de aditivos y calorías promueve la inflamación en el tracto digestivo. Aunque no sabemos a ciencia cierta cuál es el mecanismo, sí sabemos que este tipo de alimentos altera la microbiota intestinal.

La alteración de la flora puede comprometer la barrera intestinal que nos defiende de patógenos externos. Si esa barrera se ve comprometida, podemos desarrollar intolerancias alimentarias, pero también enfermedades inflamatorias, entre otros problemas de salud.

Una dieta sana, cargada de vegetales, ácidos grasos esenciales y proteína (vegetal o animal), como la dieta mediterránea, puede prevenir y ayudar a tratar la inflamación. En cambio, una dieta rica en harinas, grasas, azúcares y productos como los refrescos de cola, solo contribuyen a que la molestia aparezca.

2. No prestar atención a la higiene postural

¿Te ha pasado que despiertas de una noche de sueño, sientes que tu cuerpo está hinchado y te duelen las articulaciones? Puede ser culpa de tu postura al dormir, pero también del colchón que usas.

La silla en la que trabajas a diario, si mantienes una postura incorrecta, un calzado o una ropa muy ajustada que no permita una buena circulación… tarde o temprano pueden generar inflamación en distintas zonas del cuerpo. Por ende, si tienes por costumbre vestir o calzar de cierta manera, quizás deberías hacer algunos cambios por tu propio bien.

Asimismo, escoger bien los muebles y, por supuesto, cuidar la higiene postural son medidas que pueden ayudar en gran medida a prevenir molestias e incluso enfermedades que cursen con inflamación.

3. Comer demasiado

La inflamación puede ser provocada por la obesidad.
Los problemas de peso afectan gravemente a la salud.

Sufrir de sobrepeso u obesidad puede generar diversas molestias y hacernos más propensos a sufrir inflamación, junto con muchas otras ciertas molestias y enfermedades. En concreto, el exceso de peso puede causar inflamación en las articulaciones, artritis y muchas otras enfermedades crónicas.

El sedentarismo, que también es un factor de riesgo de obesidad, hace que los músculos sean más débiles. Esto igualmente genera inflamación, pues el cuerpo no puede sostenerse a sí mismo correctamente y se esfuerza en exceso.

En vista de todo lo anterior, sería conveniente que prestases más atención a tus hábitos de vida y que procurases corregir aquellos que no te están brindando beneficios.

Mantén una buena alimentación, sí, pero no olvides que lo ideal es que adoptes y mantengas todo un estilo de vida saludable, y que sumado a esto siempre sigas las recomendaciones de tu médico.

Llegado a este punto, te recordamos que es conveniente que visites regularmente al médico para prevenir y tratar enfermedades. Así puedes evitar sufrir de inflamación y que esto se convierta en una molestia que afecte tu día a día.



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