¿Cuál es la diferencia de los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos?

Los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos se diferencian en aspectos muy puntuales, y es necesario conocerlos para saber de qué manera entrenamos. Te presentamos las características principales de cada uno.
¿Cuál es la diferencia de los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos?
Yamila Papa Pintor

Escrito y verificado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor el 11 febrero, 2021.

Última actualización: 11 febrero, 2021

Algunas personas son fanáticas de levantar pesas y otras de hacer clases de spinning. Todo depende del objetivo y de los gustos de cada uno, pero merece la pena saber que hay diferencias entre los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos.

Como adelanto, te contamos que la principal diferencia está relacionada a la forma en que el organismo obtiene la energía. No obstante, hay mucho más para saber sobre este tema. ¡Conócelo a continuación!

¿Qué son los ejercicios aeróbicos?

Como primera medida, definiremos a los ejercicios aeróbicos. Básicamente, son aquellos que se realizan en una intensidad baja o media y durante un tiempo mayor a los 25 minutos. Para poder llevarlos a cabo, el organismo necesita mucho oxígeno.

Cuando realizamos ejercicios aeróbicos, mejoramos el sistema cardiovascular —al acelerar el flujo sanguíneo y la respiración— y facilitamos la quema de grasas. Por lo tanto, se recomiendan si la intención es perder peso. Otros beneficios incluyen la disminución del estrés, mejora de la autoestima y la eliminación de toxinas a través de la respiración y transpiración.

Además, los ejercicios aeróbicos aumentan la resistencia al esfuerzo, liberan endorfinas en el cerebro —con lo que otorgan una sensación placentera al finalizar una clase o rutina—, incrementan la absorción de calcio —y así fortalecen los huesos y articulaciones—, reducen el colesterol y la presión arterial y protegen el corazón.

Dentro de los ejercicios aeróbicos, podemos encontrar 3 tipos según su intensidad: suave, moderado y fuerte. Todo depende del número de pulsaciones por minuto. Si nos excedemos del 85 % del máximo «permitido» por el corazón, pasamos a un ejercicio anaeróbico.

Algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos son correr, bailar, boxear, nadar, andar en bicicleta, hacer una clase de step o de spinning, patinar o esquiar. Asimismo, podemos encontrar en este grupo al Crossfit, el Zumba y varios deportes de equipo populares como el fútbol, tenis, baloncesto o vóleibol.

Las clases de baile pueden ser un buen ejercicio para anticoagulados.

Antes de comenzar una clase de ejercicio aeróbico, es necesario hacer un calentamiento de los músculos. Al finalizar, se debe hacer un estiramiento. Esto evita las lesiones y reduce los dolores posteriores al entrenamiento.

¿Cuáles son los ejercicios anaeróbicos?

Ahora es el momento de hablar sobre los ejercicios anaeróbicos. Estos son siempre de alta intensidad y su duración es corta, entre 4 y 20 minutos.

Cuando los hacemos, el cuerpo no necesita un extra de oxígeno porque la energía que se usa proviene —en gran parte— de la fuerza y resistencia muscular, es decir del ATP, la glucosa y la fosfocreatina.

Cuando elegimos ejercicios anaeróbicos es porque el objetivo es aumentar la masa muscular o «marcar» los músculos. Como adicional, disfrutaremos de algunos beneficios tales como prevenir problemas de salud —enfermedades cardiovasculares, artritis, dolor de espalda baja, entre otros—, mejorar la fortaleza y densidad de los huesos, aumentar el metabolismo, modelar el cuerpo y mejorar la apariencia.

Al igual que con los ejercicios aeróbicos, para poder hacer ejercicios anaeróbicos debemos realizar un calentamiento consciente y exhaustivo de todos y cada uno de los grupos musculares que trabajaremos. Asimismo, es preciso también un estiramiento al finalizar, para evitar las contracturas.

Es recomendable comenzar con poco peso e ir aumentando las cargas con el paso del tiempo. De esta manera, los músculos se irán tonificando y manteniendo «marcados» y no se acostumbrarán a los estímulos repetidos.

Los ejercicios anaeróbicos no son aconsejables en caso de querer bajar de peso, ya que uno de los efectos más comunes es el contrario, es decir, el ascenso de kilos. Esto se da como consecuencia del aumento de la masa muscular.

Joven realizando ejercicio anaeróbico con una máquina de remo.

El ejercicio por excelencia en este grupo es el levantamiento de pesas o cualquier otro que requiera peso —puede ser con barras, mancuernas, máquinas, etc—. También son anaeróbicos los ejercicios isométricos, que se realizan con el propio peso del cuerpo o los tabatas, que incluyen intervalos de 20 segundos de ejercicios y descansos de 10 segundos.

Escoge el tipo de ejercicio más apropiado para ti

Como podemos ver, las principales diferencias entre los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos tienen que ver con la duración, la intensidad y, sobre todo, con el gasto de energía.

Para saber qué clase de ejercicio es mejor para tu condición y tus objetivos, te recomendamos consultar con un profesional de la actividad física. El experto sabrá planificar una rutina adecuada y guiarte a través de cada uno de los ejercicios que debas realizar. ¡Ánimo y a entrenar!

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