6 consejos para correr después de los 50 años

Correr durante la adultez no es una locura ni una quimera… si tienes en cuenta ciertas pautas y entrenas de a poco, aprovecharás todos sus beneficios.
6 consejos para correr después de los 50 años
Yamila Papa Pintor

Escrito y verificado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor el 05 junio, 2021.

Última actualización: 05 junio, 2021

Nunca es tarde para hacer ejercicio; eso es algo que tienes que saber antes que nada. La edad no debería ser un impedimento, ni una excusa, para que no te ejercites. Si tienes pensado empezar a correr después de los 50 años, sí deberás tener en cuenta ciertos aspectos muy importantes.

Gracias a estas precauciones, evitarás lesiones o dolores y disfrutarás al máximo de la actividad. Son sumamente sencillas, pero importantes. Las repasamos a continuación.

Correr después de los 50 años: qué hay que tener en cuenta

Segun dicen, el running es un deporte para toda la vida y no existe una edad mínima ni máxima para disfrutarlo. Todo depende de las capacidades de cada persona, es verdad, pero también es cierto que puedes ir a tu propio ritmo y aún así disfrutar de sus virtudes, que son bien detalladas por la literatura académica al respecto.

Incluso si nunca antes has hecho deporte en general o running en particular, correr después de los 50 años es una buena idea porque trae muchos beneficios para la salud, tanto física como mental. No debes pensar ni siquiera por un minuto que es demasiado tarde para ti.

Quizás encuentres personas que te digan que estás loco, que ya estás «crecido» como para ponerte a correr ahora, pero no tienes que hacerles caso. En cambio, rodéate de gente que te anime, que te permita superarte y que te apoye. ¡De esos hay muchos más de lo que crees!

Ahora sí, ya es momento de contarte cuáles son las claves para correr después de los 50 años para que puedas disfrutar al máximo esta actividad tan apasionante:

1. Hazte un chequeo médico

Esto es primordial y una de las primeras cosas que debes hacer antes de correr después de los 50 años. Tu médico de cabecera te hará algunos exámenes y estudios para verificar cómo te encuentras de salud. Un chequeo general te orientará porque podrás saber si tienes «el permiso» para entrenar o, si se presenta alguna enfermedad o patología, amoldar el ejercicio a esa condición.

2. Únete a un grupo de corredores

El jogging y el running son dos disciplinas diferentes.

En relación con lo que decíamos con anterioridad, es muy importante que formes una comunidad con gente que tenga tus mismas aficiones y gustos. Esto servirá no solo para salir a correr juntos, sino también para darse consejos, apoyarse en las carreras —si es que decides competir— o al menos entenderte.

3. Trabaja también en el gimnasio

No es cuestión de lanzarte a la calle o al parque y comenzar a correr. Necesitas estar en buen estado físico, y para ello los trabajos de musculación y resistencia son muy importantes para evitar lesiones típicas que pueden aparecer por el running, así como otros problemas de salud, según detalla un estudio publicado por la revista Medicine and Science in Sports and Exercise.

Aunque creas que las pesas no son lo tuyo, tener más fuerza en los músculos te servirá para correr mejor. No hace falta que vayas al gimnasio: puedes entrenar en casa con mancuernas, discos, barras, bandas de resistencia o pesas rusas. Aprovecha los días que no sales a correr para hacer ejercicios de fuerza.

Asimismo, puedes comprar una cinta de correr y entrenar en casa. Esto también tiene la ventaja de que el entrenamiento o el ejercicio no se detendrá cuando llueve o hace mucho frío. ¡Hasta puedes correr por las noches!

4. Sé moderado

Al principio, es recomendable que vayas despacio, con ciclos de 2 o 3 sesiones por semana, y que intercales entre correr y caminar a diferentes velocidades. Nunca superes los 40 minutos de duración por sesión y busca terrenos llanos, como por ejemplo el parque.

5. Cuida la alimentación

La dieta en la tercera edad es clave para mantener la salud.

Cuando hablamos de alimentación, también nos referimos a la hidratación. La dieta debe estar guiada por un especialista y ser acorde a tus necesidades. Un plan alimenticio específico, con el aporte de vitaminas y proteínas adecuado, no solo servirá para que corras mejor, sino que también será beneficioso para la salud en general, como detalla una publicación de la Organización Mundial de la Salud.

6. Elige la ropa adecuada

Salir a correr después de los 50 años puede significar todo un cambio para tu día a día, y puede que no tengas prendas adecuadas para esta actividad. Te recomendamos que la ropa sea lo más cómoda posible y te permita movimientos dinámicos. Una buena idea es salir abrigado pero vestir en capas, para ir quitándote prendas a medida que entras en calor.

Para finalizar, ten en cuenta que para correr después de los 50 años el descanso es muy importante. La recuperación por el esfuerzo a partir de esa edad no es como cuando tenías 20, y puede que después de una sesión de running precises 2 días para descansar. ¡No te desanimes y sigue entrenando!

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