5 diferencias entre el jogging y el running

29 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por Periodismo deportivo Yamila Papa Pintor
El jogging y el running son dos disciplinas separadas, con sus diferencias y similitudes, aunque tengan la misma base: correr. Te proponemos conocer más sobre ambas.

Muchos usan estos 2 términos como sinónimos, y la realidad es que no lo son. Las diferencias entre el jogging y el running pueden estar bien marcadas para los que entrenan o están dentro de este ámbito, pero no para los demás.

Por ello, es muy importante conocer las características de las dos disciplinas y sobre todo, en qué difieren entre sí. De este modo, sabrás qué responder cuándo te inviten a realizar cualquiera de ellas, ¡y evitarás malentendidos!

¿Qué es el jogging?

Comencemos definiendo cada disciplina antes de avanzar con las diferencias entre el jogging y el running. Nos referimos a jogging cuando se corre pero de forma lenta y pausada, es decir, más rápido que el trekking o la caminata, pero más lento que el running. Esta disciplina mantiene la velocidad durante toda la práctica; podría decirse que la persona está trotando y no corriendo.

No existe una definición estándar sobre el jogging, pero es posible afirmar que estarás practicándolo cuando corras a una velocidad mayor a los 6,20 kilómetros por minuto y que no supere los 10 kilómetros por hora.

Una manera de identificar a un jogger es por su manera de moverse, de forma oscilante u ondulante. Esto se debe a que para hacer jogging hay que balancear el pie en el suelo, sin demasiada elaboración. Los brazos quedan en la misma posición, delante del cuerpo.

El jogging y el running son dos disciplinas diferentes.

Además, puede que se trate de una persona de mayor edad, ya que es una disciplina apta para mayores. Es que el jogging suele ser elegido por aquellos que quieren mantener relaciones sociales, hacer algo de ejercicio en su tiempo libre y mantenerse en forma.

¿Y qué es el running?

El running es una práctica deportiva cuyo objetivo es recorrer una distancia específica en el menor tiempo posible. Por ende, para un runner son muy importantes la velocidad y resistencia.

Asimismo, alguien que corre lo hará no solo por el deporte en sí o por los beneficios físicos que ofrece esta disciplina, sino también para alcanzar ciertas metas y conseguir diferentes objetivos. En el mundo del running, hay carreras y maratones, algo que no se da en el jogging.

En cuanto al movimiento del cuerpo, los runners lo hacen en forma más bien lineal, coordinando los brazos y las piernas. Los que practican este deporte saben que la pisada determina los resultados, y por ello apoyan primero la punta del pie y después el tobillo.

Los brazos se mueven de adelante hacia atrás para dar impulso, y el torso queda siempre recto, levemente hacia adelante. Merece la pena destacar que los runners quieren mejorar a cada paso y lograr una ventaja sobre sus tiempos anteriores o sus adversarios, aunque esta sea de un milisegundo.

Principales diferencias entre el jogging y el running

Ya hemos hablado de las características de cada una de estas disciplinas y de algunas de sus diferencias. Ahora sí, es momento de ponerlo bien en claro para que ya no quepan dudas al respecto:

1. Planificación

Los runners tienen ciertas pautas o rutinas establecidas para salir a correr, ya sea por distancia, tiempo o trayecto. En cambio, los joggers corren solo por diversión o para hacer algo de ejercicio en su tiempo libre.

2. Movimiento

Como dijimos con anterioridad, la técnica de estas disciplinas varía. Los que hacen jogging apoyan el pie por completo al mismo tiempo y dejan los brazos por delante del cuerpo, mientras que los que practican running primero apoyan la punta del pie y luego el talón, al mismo tiempo que se ayudan con los brazos para impulsarse e ir más rápido.

Mujer runner con mentalidad competitiva entrenando.

3. Velocidad e intensidad

En el jogging, el ritmo de carrera es suave y, por ende, la intensidad del ejercicio es de media a baja. Correr al trote conlleva su esfuerzo, pero no tanto como el de correr «con todas las letras». En el running, la intensidad es alta porque se está tratando de superar las propias marcas y, en el caso de las competencias, las de los rivales.

4. Ritmo

También es importante destacar que usualmente en el jogging el ritmo es estable y continuado, según la condición física de cada uno. Por su parte, en el running se introducen cambios en el ritmo durante el entrenamiento par poder conseguir el mejor rendimiento.

5. Equipamiento deportivo

En última instancia, en cuanto a la vestimenta también hay otra gran diferencia entre el jogging y el running. En el primer caso, se suele elegir ropa deportiva más general —leggings, camiseta, etc.— y en el segundo, otra más especializada.

Con todo lo comentado, quizás creas que el jogging es «inferior» al running, o al menos más sencillo de practicar y menos exigente. No obstante, debes considerar que cada una de estas disciplinas tiene sus características y está pensada para un público con objetivos específicos.

  • Gil, G. 2017. Deporte y estilos de vida: El running en Argentina. Antípoda, Revista de Antropología y arqueología. http://www.scielo.org.co/pdf/antpo/n30/1900-5407-antpo-30-00043.pdf
  • Fett, C. 2009. Ejercicio resistido versus jogging en factores de riesgo metabólico de mujeres con sobrepeso/obesas. Archivos brasileños de cardiología. http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0066-782X2009001100013&lng=en&nrm=iso&tlng=es