Psicología del jugador suplente en el fútbol

Todos aquellos deportistas que hayan practicado una modalidad grupal saben que ser suplente no es fácil. Los relevos tienen una forma de sentir el grupo que es diferente respecto a los titulares.
Psicología del jugador suplente en el fútbol
Gloria Redondo Rincon

Escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon el 14 agosto, 2021.

Última actualización: 14 agosto, 2021

Ser un jugador suplente en el fútbol es todo un desafío. Parece que los titulares lo tienen mucho más fácil, disfrutan de cada partido, atraen todas las miradas y son los que ocupan las portadas en los periódicos deportivos.

Por el contrario, los suplentes muchas veces se quedan en segundo plano. Esto puede tener un efecto desmotivador en el deportista, que ve cómo partido tras partido no salta al terreno, a pesar de entrenar como cualquiera de los titulares. No obstante, no todo es negativo en esta situación, ya que si lo fuese estos abandonarían y no podríamos hablar de jugadores suplentes.

Características del jugador suplente de fútbol

Con todo lo comentado, es esperable pensar que la psicología del jugador suplente de fútbol es diferente respecto a la del titular. A continuación, veremos qué hace especial a un relevo desde el punto de vista psicológico.

Mayor tolerancia a la frustración

Ser un suplente durante una temporada pone a prueba la paciencia y la motivación de cualquier deportista. Tan solo hay que imaginar el esfuerzo que hacen durante los entrenamientos para cuando llegue el partido comenzar desde el banquillo.

Ante esta situación, solo caben 2 soluciones: aceptarla, seguir esforzándose y aprovechar las oportunidades del entrenador; o bien frustrarse, dejarse llevar por el enfado y abandonar el equipo.

A largo plazo, la mayoría de los futbolistas optan por la primera situación, y eso es algo que los hace grandes. En lugar de ver la suplencia como un castigo, la ven como una oportunidad para demostrar todo lo que son capaces de hacer.

Relación menos fluida con el entrenador

El entrenador no suele tener tanta afinidad con los suplentes en el fútbol.

Los jugadores titulares suelen ser los grandes protegidos de los entrenadores. Estos últimos ponen muchas esperanzas en ellos y tienden a cuidarlos más que a los suplentes. Como consecuencia, se desarrolla un vínculo más estrecho entre titulares y entrenadores, mientras que se deja a los suplentes más a su aire.

El trato diferencial entre jugadores es percibido por el suplente y así se generan reacciones negativas hacia los entrenadores. Según un estudio realizado por profesionales del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, los jugadores suplentes suelen criticar más a los entrenadores en lo que respecta a la evaluación del rendimientos y la organización del equipo.

Lo anterior no debe interpretarse como una crítica a los deportistas, sino como algo que los entrenadores deberían tener en cuenta y tratar de corregir para evitar que ocurra en sus equipos.

El estado de ánimo antes de un partido es diferente

En ocasiones, se tiene la imagen de los futbolistas como máquinas que ejecutan las órdenes del entrenador de forma automática, pero esto no representa para nada la realidad. Por encima de todo, los futbolistas son personas y tienen emociones antes, durante y después de los partidos, y a veces estas llegan a ser muy intensas.

Son muy interesantes los estados de ánimo que se producen antes de salir a competir, ya que estos determinan en cierta medida el rendimiento individual. A este respecto, emociones como el vigor se relacionan de manera positiva con el resultado, mientras que otras como la depresión o la fatiga se relacionan negativamente.

Se ha comprobado en un estudio publicado por la revista Cuadernos de Psicología del Deporte que los estados emocionales precompetitivos son diferentes en función de la titularidad del jugador. Los titulares presentan un perfil que se caracteriza por las emociones energizantes y positivas; esto repercute positivamente en cómo se desenvuelven en la cancha.

Por sus efectos sobre el organismo, el deporte ayuda a prevenir el alzhéimer.

Por su parte, antes de un partido los suplentes sienten más emociones de cólera, algo entendible cuando la decisión del 11 inicial se dice minutos antes de empezar. El hallazgo anterior también alerta sobre la importancia de trabajar psicológicamente con los suplentes más que con los titulares para procurar que el estado emocional sea el óptimo.

El jugador suplente, pieza clave en cualquier equipo

Aunque durante un partido solo se pueda contar con 11 jugadores en el campo, la realidad del equipo traspasa ese número. El equipo lo componen todos y cada uno de los jugadores, suplentes o titulares, cada uno aportando su personalidad y su valor diferencial.

Los profesionales que traten con los jugadores suplentes  —entrenadores, psicólogos, fisioterapeutas— deben tener en cuenta estas características e incorporarlas en su trabajo. De esta manera, no solo se evitarán problemas y conflictos dentro del equipo, sino que se ayudará a que este sea capaz de crecer más, al igual que los deportistas que lo componen.

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  • de la Vega Marcos, R., Barquín, R. R., Adrianzén, G. D. G., y del Valle Díaz, S. (2011). El estado de ánimo precompetitivo en un equipo de fútbol profesional: un estudio entre jugadores titulares y suplentes. Cuadernos de Psicología del Deporte, 11(2), 107-117.
  • Roffé, M. (2020). Psicología del jugador suplente en el fútbol. Revista de Psicología Aplicada al Deporte y al Ejercicio Físico, 5(2), e12.