Dieta FODMAP para tratar el colón irritable

11 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
A continuación, te vamos a explicar en qué consiste la dieta FODMAP y qué alimentos excluye para mejorar el manejo de las patologías inflamatorias de tipo intestinal, como es el conocido síndrome del colon irritable.

La dieta FODMAP se ha diseñado con el objetivo de tratar algunas patologías de carácter inflamatorio que se producen a nivel intestinal. Entre ellas, destaca principalmente el síndrome del colon irritable. Esta enfermedad cursa con una mala digestión de los alimentos y malabsorción de los nutrientes. Además, presenta un cuadro clínico en el que abundan las diarreas y los dolores.

Este tipo de patologías suelen ser de tipo autoinmune, y todavía no existe una cura para ellas, por lo que son crónicas. A pesar de que existen tratamientos para mejorar el manejo de estas enfermedades, no se ha desarrollado un remedio definitivo.

La dieta FODMAP

Este modelo dietético se caracteriza por ser bajo en residuos. La dieta FODMAP excluye principalmente a los vegetales con alto contenido en carbohidratos fermentables, como los oligosacáridos. Esta clase de nutrientes incrementan la producción de gas a nivel intestinal, lo que puede generar un aumento del dolor y de la hinchazón.

Los alimentos que se excluyen son los siguientes:

  • Trigo y derivados.
  • Legumbres.
  • Lácteos.
  • Miel y frutas.
  • Edulcorantes artificiales.

Evidencia de la dieta FODMAP

La dieta FODMAP plantea la restricción del consumo de lácteos.

Existen indicios en la literatura científica de que este modelo dietético puede generar mejoras en los pacientes de enfermedades inflamatorias intestinales. Así lo evidencia, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Journal of Gastroenterology and Hepatology.

Sin embargo, existen otros protocolos más allá de la dieta FODMAP que pueden ser tan efectivos o más para mejorar dichas patologías. El problema del modelo dietético comentado es que resulta excesivamente limitante y excluyente, lo que no genera adherencia. Además, limita el aporte de antioxidantes por medio de la restricción de los vegetales.

A la hora de tratar las patologías inflamatorias intestinales, parece ser mucho más eficaz la utilización de probióticos. De acuerdo con una investigación publicada en la revista Gastroenterology Clinics of North America, incluir bacterias en la dieta genera un impacto positivo a nivel intestinal por medio de la formación de ácidos grasos de cadena corta con capacidad antiinflamatoria. Entre estos últimos, destaca sobre todo el butirato.

Por otra parte, se discute la necesidad de retirar de la dieta algunas fibras fermentables, como los fructooligosacáridos. Si bien es cierto que pueden generar más gas a nivel intestinal, estos estimulan el crecimiento de las bacterias beneficiosas del intestino y aumentan también la génesis de compuestos antiinflamatorios. En este punto existe discordancia entre los expertos.

Probar alimentos en el síndrome del colon irritable

Lo que parece innegable es que las patologías inflamatorias intestinales cursan con diversas características en cada persona. Los mismos alimentos pueden sentarle distinto a dos individuos que sufran el síndrome del colon irritable.

Por este motivo, aun dentro de la dieta FODMAP, es necesario comprobar la tolerancia a los alimentos. En el caso de introducir un determinado producto en la dieta y experimentar consecuencias negativas durante al menos 3 veces distintas, será conveniente restringir su consumo.

Hombre que padece de dolores por el síndrome del colon irritable.

De este modo, se podrá confeccionar una lista de los alimentos bien y mal tolerados y trabajar con base en ella. No obstante, es preciso tener en cuenta que la suplementación con probióticos y con algunos tipos de ácidos grasos puede mejorar el manejo de la enfermedad y aumentar el espectro de alimentos tolerados. En lo que a las bacterias respecta, se está avanzando mucho en los últimos años.

La dieta FODMAP, una posible solución

La dieta FODMAP puede mejorar el trascurso de algunas enfermedades intestinales. Sin embargo, no es una cura para estas, ni tampoco la mejor solución. Existen planes dietéticos menos restrictivos que apuestan por mejorar la calidad de la flora intestinal y que consiguen mejores resultados.

De todos modos, este protocolo dietético es uno de los más usados a nivel mundial en esta clase de situaciones. Su prescripción es sencilla, debido a que solo es necesario realizar una restricción de distintos alimentos.

A pesar de todo, no suele generar una buena adherencia. Al mismo tiempo, su implementación puede conllevar el déficit de ciertos compuestos antioxidantes necesarios para gozar de un buen estado de salud. Reducir los vegetales de la dieta no suele resultar una buena opción.

Si sufres alguna patología inflamatoria intestinal, consulta con un profesional de la nutrición. Este podrá elaborar una dieta adecuada para ti, que se adapte a tus características y que sea lo menos restrictiva posible.

  • Gibson PR., Use of the low FODMAP diet in inflammatory bowel disease. J Gastroenterol Hepatol, 2017. 1: 40-42.
  • Abraham BP., Quigley EMM., Probiotics in inflammatory bowel disease. Gastroenterol Clin North Am, 2017. 46 (4): 769-782.