3 razones por las que no puedes dejar una dieta mala

Te enseñaremos cuáles son las principales razones por las que no puedes dejar una dieta mala a pesar de los esfuerzos, lo que puede conducir a la frustración.
3 razones por las que no puedes dejar una dieta mala
Sául Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias.

Última actualización: 07 mayo, 2022

Te vamos a contar cuáles son las principales razones por las cuales no puedes dejar una dieta mala. A pesar de que existen motivos que lo dificultan, es clave transicionar hacia un modelo más saludable para conseguir que el organismo funcione de manera eficiente con el paso de los años.

En primer lugar hay que destacar que una mala dieta es aquella que resulta poco variada o que no cubre los requerimientos nutricionales diarios. También puede ser la que introduce en el cuerpo algunos elementos que resultan perjudiciales, como es el caso de las grasas de tipo trans.

Razones por las que no puedes dejar una dieta mala

A continuación, vamos a explorar las principales razones por las que no puedes dejar una dieta mala, lo que dificulta el mantenimiento de un buen estado de salud. Para ponerle solución al problema siempre puedes buscar ayuda profesional, consultando con un experto en nutrición.

Llevas muchos años alimentándote mal

Alimentos con grasas que generan problemas digestivos en deportistas
Las grasas procesadas deben reducirse en una dieta baja en carbohidratos.

Las costumbres no siempre son fáciles de cambiar. Cuando se plantea un cambio de hábitos a partir de cierta edad puede que sea preciso insistir mucho antes de lograr un buen resultado. Este problema se acentúa cuando hablamos de personas mayores, que pueden llegar a asociar ciertas conduzcas con recuerdos pasados.

No obstante, aun en el peor de los casos se podrá plantear una transición progresiva, lo menos invasiva posible. Será determinante adaptarse a las circunstancias individuales para ir realizando pequeños esfuerzos, consiguiendo así que el estado de salud mejore con el paso del tiempo. Gracias a ello se podrán evitar muchos fármacos.

Algunas sustancias son adictivas

De acuerdo con una investigación publicada en la revista British Journal of Sports Medicine, el consumo de azúcares simples provoca una sensación de placer mediada por neurotransmisores que en algunos casos podría generar cierta adicción o dependencia. En este sentido, existe cierta dificultar para reducir la presencia de carbohidratos simples de la pauta cuando hay ya mucha costumbre a ellos.

Lo mejor es plantear en estos casos un tipo de dieta que resulte muy saciante, con fibra, proteínas y grasas de buena calidad. Así se conseguirá que genere satisfacción al término de las comidas, provocando una menor dependencia del bienestar temporal causado por la ingesta de azúcar.

Una buena estrategia consistirá en el consumo de vegetales en todas las comidas principales. Los hidratos de carbono también se podrán incluir, aunque habrá que priorizar los de tipo complejo. Las proteínas de origen animal, a su vez, han de ser otra constante en la dieta diaria.

Todo esto se debe combinar con una serie de hábitos que sean capaces de generar satisfacción de bienestar, felicidad y satisfacción. Uno de ellos sería la práctica de ejercicio físico de manera diaria. Exponerse a la luz solar de manera frecuente y dormir bien cada noche conseguirán también marcar la diferencia.

Una mala educación alimentaria

Se ha demostrado que la educación y el contexto socioeconómico influyen a la hora de alimentarse. Aquellas personas con niveles culturales más bajos suelen mantener peores conductas a nivel dietético, siendo más propensos al consumo de alimentos de baja calidad o de sustancias que puedan resultar tóxicas a medio plazo.

Desde luego, se trata de un problema que se debería abordar desde los sistemas educativos. Si se fomenta la necesidad de promocionar buenos hábitos de vida ya desde las primeras etapas de la vida se podrían prevenir muchas patologías complejas y crónicas. Ahora bien, la buena noticia es que los profesionales de la salud también están capacitados para hacer educación nutricional, por lo que nunca es tarde para cambiar.

Muchas enfermedades cardíacas se presentan por las dietas altas en grasas.
La falta de educación alimentaria puede ser un factor por el que no puedes dejar una dieta mala.

 

Conoce las razones por las que no puedes dejar una mala dieta

Ahora ya sabes cuáles son las razones por las que no puedes dejar una mala dieta. Actualmente estamos expuestos a mucha publicidad de alimentos ultraprocesados apetecibles pero de baja calidad. Será clave tener la fortaleza mental para frenar estos estímulos y apostar por lo que es bueno para el organismo a medio plazo.

Para terminar, recuerda que una pequeña costumbre como es mirar las etiquetas de los productos que se compran puede llevar a tomar muchas mejores decisiones a la hora de llenar el carro de la compra. Esto repercutirá positivamente sobre el funcionamiento del organismo con el paso de los años.

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