4 consejos para hacer la postura de la rueda

11 Abril, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por especialista en ciencias de la actividad física y del deporte Andrés Felipe Cardona Lenis
En el mundo del yoga existen un sinfín de posturas. La de la rueda es una que no debes dejar pasar; conócela y mira de qué manera puedes realizarla.

La postura de la rueda es una de las más famosas en el mundo del yoga, y suele ser reconocida por su complejidad a simple vista. Esta también suele ser mencionada como Chakrasana, especialmente al momento de acompañar la posición con meditación.

Es probable que, en algún momento de tu vida, te hayas cruzado con esta postura, o incluso que hayas intentado hacerla sin obtener buenos resultados. Si es así, podrías guiarte por una serie de consejos para llevarla a cabo paso a paso.

Cómo hacer la postura de la rueda

La mayoría de las posturas del yoga cuentan con cierto grado de complejidad en su ejecución. Es por ello que el organismo debe encontrarse en constante fortalecimiento y desarrollo físico para esta disciplina.

Dentro del yoga sobresalen posturas básicas para realizar un acondicionamiento simple e ir hacia lo más complejo de a poco. No obstante, la postura de la rueda no se considera como una posición básica de esta disciplina.

En ese orden de ideas, el primer consejo para ejecutar el Chakrasana es que realmente cuentes con un organismo previamente fortalecido. Es decir, se aconseja tener los músculos lumbares y dorsales trabajados de manera adecuada con el fin de disminuir la probabilidad de lesión.

Realizar un buen calentamiento

La fase inicial es una de las más subestimadas en el mundo de la actividad física, y esto incluye el calentamiento. ¡Jamás lo olvides! No importa qué tipo de ejercicio realizarás, enfoca tu activación al organismo en general y haz especial énfasis en la zona que más utilizarás.

En el caso de la postura de la rueda, procura que el calentamiento sea el adecuado para los músculos de la espalda, la zona lumbar, los glúteos y el cuello. Tómate tu tiempo —5 minutos como mínimo— para activar todos estos grupos musculares.

Elegir un entorno cómodo

Cada persona debe escoger el adecuado entre los tipos y características de la meditación.

No debes olvidar que tratas de realizar una postura de yoga y, como tal, el entorno debe ser lo más cómodo y armonioso posible. Aparte de conseguir su ejecución física, también esta postura demanda que lleves a cabo la meditación.

Consigue una superficie cómoda, puede ser una colchoneta. Procura que sea un lugar con iluminación intermedia, es decir, ni excesivamente iluminado, ni completamente oscuro.

Además, que cuente con un aroma agradable y se encuentre lejos del bullicio también sería muy beneficioso. Quizá pueda leerse exagerado, pero este punto te ayudará a concentrarte, desestresarte y probablemente consigas hacer la postura con mayor facilidad.

Además, cabe mencionar que el yoga sirve como una de las principales terapias antiestrés, como señala un estudio realizado en niños en 2011. Por ende, resultaría muy positivo aprovechar también este beneficio de la disciplina.

Realizar el movimiento paso a paso

Al ser una postura tan compleja, se aconseja ejecutarla paso por paso. Esto te brindará confianza, podrá aumentar tu concentración y disminuirá la probabilidad de lesiones. El ejercicio se realiza de la siguiente manera:

  • Acuéstate boca arriba, con las piernas flexionadas y apoyadas sobre los talones. Flexiona los brazos y apoya la palma de las manos a la altura de la cabeza.
  • A partir de la posición anterior, asegúrate de que los dedos de las manos se encuentren dirigidos hacia los hombros.
  • Ejerce fuerza sobre las piernas y comienza a elevar la pelvis. Hazlo lo más lento que puedas.
  • Una vez que la pelvis se encuentre elevada, ejerce presión sobre los brazos para levantar la espalda de la superficie.
  • Extiende los brazos lo máximo posible, así como las piernas. Al momento de alcanzar una altura considerable, lleva la cabeza hacia atrás mientras extiendes el cuello.

Repetir cada paso varias veces

Existe la probabilidad de que no consigas realizar la postura con el paso a paso descrito anteriormente. No debes preocuparte por ello, ya que las razones para no conseguirlo pueden ser varias.

Por ejemplo, el desacondicionamiento muscular, la falta de costumbre, el miedo a la posición invertida, entre otros. Por lo tanto, solo debes repetir cada uno de los pasos más de una vez.

Instructora de yoga ayuda a su alumna a lograr la postura de la rueda.

Se aconseja hacer cada paso durante unos segundos, terminar y volver a ejecutarlo. Podrías catalogarlo como un ejercicio de fortalecimiento o un metodológico previo a la ejecución de la postura.

Contraindicaciones de la postura de la rueda

A pesar de ser una postura de yoga, su complejidad física implica que le prestes atención constantemente. Incluso antes de comenzar a practicarla de manera regular se aconseja que vayas al médico y le expliques lo que deseas hacer.

Probablemente lo consideres algo exagerado, pero la postura de la rueda cuenta con contraindicaciones médicas importantes. Entre ellas sobresalen la hipertensión, las enfermedades cardiacas, las lesiones de columna y muñeca, entre otras. Por ello, cuida tu salud y realiza actividad física siempre de manera controlada.

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  • Lahoza, L. I. (2012). Yoga para niños: beneficios, metodología y aplicación práctica [revista digital]. Revista Artista Digital.